Brinda producción de acero con hidrógeno verde vía de descarbonizacion
13 de agosto de 2024.- La producción de acero a partir de hidrógeno verde es una de las posibles vías para que la industria siderúrgica alcance los objetivos de descarbonización y contribuya a la transición energética global.
Aunque el número de proyectos de acero verde en tramitación es inferior a las necesidades existentes, especialmente en América Latina, la clave para mejorar el desempeño actual es reducir el costo de producción de hidrógeno verde, que actualmente se sitúa entre 3 y 12 dólares por kilo, según la Agencia Internacional de Energía.
Aunque actualmente solo una parte del hidrógeno producido a nivel mundial es bajo en carbono, la agencia también ha destacado que la proporción de hidrógeno bajo en carbono podría cambiar en los próximos años, especialmente si cayeran los costes incurridos en la producción de energía renovable para producir electricidad, así como los costes de las tecnologías utilizadas para generar hidrógeno limpio.
De continuar esta tendencia a la baja, los costos de generación de combustible podrían caer al rango de $2-$5 dólares por kilo en 2030, cuando se genere con energía solar, alcanzando cifras aún más bajas en América Latina, que se perfila como una de las regiones productoras más baratas del mundo. En 2050, los costos podrían ser inferiores a $2 dólares por kilo en Argentina, Chile y Brasil, por mencionar algunos ejemplos.
En América Latina hay en marcha un número importante de proyectos de hidrógeno verde, siendo la planta de fabricación de Cachimayo, en Perú, la más grande y antigua de la región. En Argentina, no podemos olvidar la planta de hidrógeno de Hychico, en Comodoro Rivadavia, que funciona desde 2008. En Brasil, la mayor instalación es el proyecto de EDP situado en el Complexo de Pecém, en Ceará. En Chile, Haru Oni está situado en Cabo Negro, en la región de Magallanes. Otros países de la región, como Colombia, Costa Rica, Paraguay, México y Uruguay, también están planificando y desarrollando iniciativas orientadas a la producción de hidrógeno.
Si bien la Agencia Internacional de Energía ha señalado que varios países de América Latina comparten características que los hacen candidatos indiscutibles para liderar la producción y exportación de hidrógeno verde en el futuro, es importante destacar que existen obstáculos que podrían impedir este proceso, particularmente la falta de tecnologías que permitan la captura, transporte y almacenamiento de dióxido de carbono, la necesidad de optimizar la operación de las cadenas de valor que producen y utilizan ese combustible y de desarrollar nueva infraestructura.
También son necesarios mayores niveles de inversión para aprovechar las economías de escala, lo que a su vez exige cambios en los marcos regulatorios y financieros para fomentar un entorno favorable a las empresas. Para ello, es importante establecer reglas que incentiven la producción y el uso de combustibles bajos en carbono, fortalezcan las energías renovables y generen incentivos fiscales directos e indirectos, entre otros.
Además, será importante promover alianzas público-privadas para el desarrollo de proyectos de hidrógeno y acero verde, así como proyectos públicos para cubrir el financiamiento de capital y los costos operativos y, entre otras iniciativas, promover estándares y certificaciones bajas en carbono. Un obstáculo adicional en la región que debe tomarse en cuenta en esta transición es cómo evolucionarán los costos de las energías renovables de ahora en adelante y cómo esto puede afectar al hidrógeno verde.
Finalmente, el acero será esencial para la descarbonización, no solo porque se requiere para construir múltiples fuentes de energía renovable, sino también porque el viaje hacia el carbono cero y la necesidad de producir de forma más limpia utilizando tecnologías basadas en hidrógeno son de suma importancia para lograr una caída sostenible de las emisiones en 2030 y, sobre todo, en 2050, que es cuando la industria espera estar más cerca de alcanzar el objetivo de transición.
América Latina tiene una oportunidad en este escenario. Al ser una de las regiones con mejores perspectivas en materia de hidrógeno proveniente de fuentes renovables y con costos de producción mínimos proyectados, el aumento paulatino del número de iniciativas enfocadas en acero verde o producido con tecnologías bajas en carbono parece ser el camino lógico a seguir en el mediano y largo plazo.
Reportacero