Bruselas apuesta por la «industria verde»: Nueva ley exigirá cuotas de acero y cemento bajos en carbono
La Comisión Europea presenta la Ley de Aceleración Industrial para impulsar la descarbonización. La normativa obligará a que los proyectos públicos utilicen materiales con baja huella climática, aunque las ONG critican que las cuotas son insuficientes.
BRUSELAS – En un movimiento estratégico para liderar la transición energética global, la Comisión Europea ha presentado la Ley de Aceleración Industrial de la UE. El objetivo central de esta propuesta legislativa es dinamizar la demanda de materiales industriales limpios y agilizar la modernización del sector productivo europeo mediante incentivos directos y nuevas figuras administrativas.
Impulso a la contratación pública y áreas de aceleración
La normativa introduce dos pilares fundamentales para transformar el tejido industrial:
- Áreas industriales de aceleración: Zonas diseñadas para agilizar trámites y permisos, facilitando la instalación de industrias con tecnologías limpias.
- Cuotas obligatorias en compras públicas: Por primera vez, se establecen mínimos de materiales bajos en carbono para proyectos estatales:
- Acero y Aluminio: Al menos el 25 % deberá ser de baja huella de carbono.
- Hormigón y Mortero: Se exigirá un mínimo del 5 %.
La respuesta de las ONG: ¿Ambición o realidad de mercado?
Pese a que la iniciativa ha sido recibida con optimismo moderado, diversas organizaciones ambientales han levantado la voz de alerta sobre el alcance real de las cifras.
Riccardo Nigro, experto en política industrial del European Environmental Bureau (EEB), reconoce que la propuesta introduce incentivos valiosos, pero reclama «señales regulatorias más firmes». Según Nigro, aunque la tecnología para descarbonizar sectores como el cemento ya existe, la industria necesita calendarios vinculantes para eliminar los combustibles fósiles y precios del carbono que sean previsibles.
El riesgo de la «cuota irrelevante»
Uno de los puntos más polémicos de la ley es la cuota del 25 % para el acero. Los críticos señalan que este porcentaje podría no incentivar cambios profundos, dado que:
- Actualmente, el 45 % del acero en la UE ya se produce en hornos eléctricos de arco (una tecnología más limpia).
- Expertos advierten que fijar la cuota en el 25 % podría simplemente validar la situación actual del mercado sin forzar la transformación de la producción de acero primario, que es la que genera más emisiones.