Burocracia frena importaciones de acero
Con las nuevas reglas de importación para los productos de acero, que impuso la Secretaría de Economía, las autorizaciones demoran hasta tres semanas. Al día se importan USD $90 millones de productos de acero
El dinámico consumo de productos terminados de acero importados a México registró un exponencial crecimiento promedio de 28.2% en los últimos 12 meses y en el primer trimestre creció más de seis veces (6x) más respecto del PIB nacional. Sin embargo, ese vigoroso apetito se frenó por la lentitud de respuesta de la Secretaría de Economía por sus nuevas reglas para importar acero a México.
“La carga de trabajo en la Secretaría de Economía sigue intensa. Ahora, están aprobando los avisos de importación en forma aleatoria. Tengo avisos sin responder desde hace 13 días y tengo solicitudes enviadas hace cuatro días que hoy fueron aprobados. Eso es desde hace un par de semanas”, comentó un comercializador internacional de acero con importantes volúmenes de ventas en México.
Ese comentario, es parte del seguimiento a una serie de entrevistas de tres semanas atrás, donde empresas nacionales y extranjeras que importan acero para comercializar o gestionar las compras internacionales de acero para terceras compañías establecidas en México, alertaron de la incapacidad de la Secretaría de Economía aprobar o rechazar permisos de importación o registro de las siderúrgicas (también llamados molinos) con la nueva normatividad que difundió la dependencia que es la autoridad mexicana en el comercio internacional.
El 15 de abril, Secretaría de Economía emitió las nuevas «Reglas y Criterios de Carácter General en Materia de Comercio Exterior» que obliga a las empresas a inscribirse en el Registro de Importadores de Productos Siderúrgicos, para obtener los «avisos automáticos» de importación de productos siderúrgicos.
Para obtener esos «avisos automáticos», los solicitantes deben enviar diversa información, que según los entrevistados tuvieron que ir definiendo a prueba y error. Uno de los mayores pretextos para rechazar la autorización de importación es la traducción del certificado de calidad de acero.
Al menos tres entrevistados, indicaron que sufrieron varios rechazos, aunque sí enviaron la traducción al español. En algunos casos, aunque la solicitud incluyera la traducción, fue negado el permiso.
A pesar de cambios en la plantilla de la Secretaría de Economía (en particular en la Ventanilla Única de Comercio Exterior Mexicano, VUCEM) desde el lunes de la semana pasada (17 de junio), las demoras en la autorización, siguen.
“En promedio seguimos esperando entre 13 y 14 días en la respuesta de aprobado o rechazado”, comentó otro importador.
Hace tres semanas, los entrevistados comentaron que hubo paro de líneas de producción entre sus clientes. Además de sobrecostos por costos de almacenaje en la aduana porque el permiso fue rechazado. También se generaron sobrecostos por la penalización de entregas fuera de los plazos acordados.
En uno de los casos señalados, un importador comentó que a pesar de enviar todos los requisitos, su solicitud fue rechazada. Lo cual generó un pago de USD $4,000 por almacenaje en el puerto de Manzanillo.
El dinamismo se refleja en los números. En los últimos 12 meses, las importaciones de productos terminados de acero a México crecieron 28.2 por ciento. Tan sólo en abril, crecieron en variación anual 36.1% a 1.23 millones Tn. En el primer trimestre aumentaron 11.9% a 3.08 millones Tn. En el cuatrimestre crecieron 17.9% a 4.30 millones Tn, según datos de la Canacero.
En valor, en los últimos 12 meses (hasta abril) se importaron USD $32,974 millones. En junio del año pasado se registró el récord histórico con USD $3,280 millones. Con los datos públicos más recientes (de abril), el promedio diario de importación de productos terminados de acero fue de USD $94 millones.
De las organizaciones relacionadas al comercio exterior, como el consejo de empresarial, asociaciones de agentes aduanales, distribuidores de acero optaron por no decir nada frente a la problemática de sus agremiados o de sus clientes.
Ha sobresalido la unidad en México de American Steel Products (ASP), ASP Mexicana, que muy sutilmente ha señalado “las dificultades recientes en los cambios de las importaciones”. También habló Alejandro Loya, CEO de la empresa Aceros Forjados Estampados de Monclova, un proveedor de piezas forjadas para la industria automotriz, maquinaria agrícola, minería, industria petrolera, entre otras.
“En este momento la Secretaría de Economía no está otorgando permisos para importar acero y tienen que buscar alternativas dentro del país para comprar la materia prima”, dijo Loya, en su calidad de presidente Canacintra de Monclova, el mes pasado, según el periódico coahuilense Zócalo.
Es importante recordar que en los últimos 170 meses (14 años y dos meses) las importaciones de productos terminados de acero superaron los USD $1,000 millones al mes, salvo en mayo de 2020 por efecto de la pandemia del SARS‑CoV‑2.
Será en la segunda quincena de julio, cuando se conocerá el impacto del burocratismo en las importaciones con los datos del Inegi. Esto si no abusan de la frase: “datos preliminares”, que ajustarán hasta el próximo año. También se podrá ver con los datos del Departamento de Comercio de Estados Unidos, aunque estos últimos sólo las importaciones de ese país.
En los primeros cuatro meses del año (los datos públicos más recientes), Estados Unidos exportó a México 1.35 millones Tn, 1.7% más. Ese volumen representó el 31.3%, cinco puntos porcentuales menos respecto del 36.3% del periodo enero-abril del año pasado.
Del total de productos importados, casi el 55.0% se concentró en cuatro productos: aceros planos aleados, lámina galvanizada, lámina rolada en caliente y lámina rolada en frío.
Estaremos pendientes para ver el impacto de la burocracia.