Buscan rectores consolidar campus honestos
Los directivos que encabezan estas instituciones de educación superior participaron en un panel de discusión, la tarde de este viernes en el Teatro UDEM, dentro del 2.o Congreso Nacional de Integridad Académica, organizado por la Universidad de Monterrey.
Antonio J. Dieck Assad, rector de la UDEM, destacó la necesidad de una continua capacitación y desarrollo de profesores y colaboradores para impulsar la integridad en los campus, sin importar el tiempo que demoren los proyectos en fructificar.
“Quisiéramos tener un campus libre de copia, un ‘campus honesto’ le llamamos al proyecto, que está en el sueño guajiro de cualquier rector, ¿verdad?, pero queremos hacerlo”, sostuvo.
Dieck Assad reveló que la UDEM se encuentra desarrollando un proyecto de Centro de Integridad, que concentrará la responsabilidad de establecer reglamentos, políticas y procesos para impulsar con mayor fuerza este tema.
“Otro punto importante es la continua capacitación y desarrollo de profesores y colaboradores para que puedan realizar este trabajo que sea, no solamente para castigar a quien realiza este tipo de actividad, sino también para reformarlos y trabajar con todos ellos”, explicó.
Agregó que trabajar con los grupos estudiantiles para impulsar todos estos esfuerzos es fundamental, además de compartir prácticas con colegas de otras instituciones.
Dieck Assad señaló que trabajar en promover la integridad en las instituciones no es tarea fácil; compartió como ejemplo la acción de padres de familia que ha atendido y que dicen gustar de la formación en valores, pero su práctica deja mucho que desear.
“Vienen y me dicen ‘es que me gusta la universidad, el tema de los valores, de la integridad’, vienen con su hijo y salen aquí a la esquina de la universidad y se pasan el semáforo en rojo.
“Creo que los valores de la integridad que son el respeto, la justicia, la honestidad, la confianza, la responsabilidad y la valentía son fundamentales para que trabajemos y la reforcemos.
“O acaso, ¿tenemos que pagar tres dólares para que todos seamos íntegros? ¿Irnos aquí al Puente de Laredo o agarrar un avión a Houston y ahí sí seamos íntegros y acatemos todas las reglas?”, cuestionó.
El rector de la UDEM aseguró que la labor llevará años para lograr ver un cambio.
“Creo que sí lo podemos lograr. Nos va a tomar muchos años, posiblemente, pero lo que sí es cierto es que si no compramos boleto, la rifa nunca nos la vamos a sacar, si no seguimos impulsando esto, no vamos a avanzar nunca. Si no empezamos en algún momento, no vamos a terminar nunca, no vamos a lograr que haya una integridad”, dijo.
David Noel Ramírez Padilla, rector del Tecnológico de Monterrey, destacó la necesidad de enfatizar en las comunidades universitarias que la integridad académica no se negocia y, a la larga, es más rentable.
“En nuestro país, cada vez se hace más necesario y urgente que las instituciones educativas en etapa universitaria estén remarcando de que esto es no negociable y, sobre todo, hablar de que la integridad, a la larga, es rentable”, afirmó.
El contador público y maestro en Administración propuso que las instituciones de educación superior busquen formar a los estudiantes para que “remen a contracorriente” en medio de una sociedad “resquebrajada”.
“Nuestra sociedad se ha resquebrajado por ser más complaciente y más tolerante con quien no es íntegro; en esta sociedad, lo que importa es tener y no ser, donde con cualquier centavo se compra el estado de derecho.
“La institución universitaria tiene que entrenar al estudiante para que, cuando egrese, aprenda a remar a contracorriente, porque somos una sociedad muy permisivista (…) y materialista, que premia y estimula al que tiene, no al que es”, expuso.
Ramírez Padilla advirtió que el núcleo formador de valores es la familia y que la universidad solo tiene un rol complementario, pero que, dadas las circunstancias en el país, debe trabajar más allá de esa función.
“A nadie nos es ajeno que este valor de la integridad y los valores en su conjunto principalmente se tatúan en la familia; las instituciones educativas jugamos un papel subsidiario, complementamos lo que en casa se hizo.
“El momento actual que atravesamos en México es especial, porque no nada más tenemos que complementar, tenemos que trabajar fuertemente para que este valor de la integridad se viva y se internalice en todos los estudiantes mexicanos”, aseguró.
Explicó que el Tecnológico de Monterrey trabaja en los planes de estudio de todas las carreras las materias de ética, ciudadanía y de compromiso social, se creó un comité de integridad y se realiza benchmarking a nivel institucional para enriquecer nuestro bagaje de cuáles son las mejores prácticas para promover la integridad.
En sus intervenciones, Jesús Áncer Rodríguez, rector de la UANL, afirmó que las instituciones de educación superior deben dar ejemplo para que la integridad forme parte del accionar de los estudiantes.
“Además de velar por la calidad, una institución debe estar atenta a la formación integral de los estudiantes, que incluye la integridad en todas las acciones dentro de la institución”, indicó.
El directivo de la máxima casa de estudios en el estado enfatizó la función de la familia en la formación integral de los jóvenes, pero destacó que las instituciones deben fomentar el valor de la integridad, desde los rectores o directivos, pasando por los profesores y administrativos.
“La forma de trascender fuera de los campus son los egresados, son nuestra marca; una institución se mide siempre por sus egresados”, estableció.
Áncer Rodríguez mencionó que la UANL cuenta con un programa permanente de valores y subrayó que las instituciones educativas en la entidad están trabajando en el mismo tema.
“La integración de valores y la formación de un recurso humano de muy alta calidad está demostrado”, aseguró.
Por último, Ángel Casán Marcos, rector de la U-ERRE, señaló que la sociedad en general, y especialmente la familia, debe cumplir con el rol de promover la integridad académica y estableció que son los rectores los líderes de la educación.
Puso como ejemplo de la puesta en práctica del impulso que dan a la formación en valores, a la Cátedra Fernando Savater, en la que el tema de la ética domina en su contenido desde hace 10 años.
El también presidente del Consejo de Directores de esa institución indicó que la formación en la integridad no debe recaer en una sola área de una universidad y no solamente en su interior, sino también en los exalumnos, los padres de familia, las instituciones y la sociedad en su conjunto.
“Los rectores tenemos la tarea del liderazgo educativo en Nuevo León y si tuviéramos que puntualizar el centro de esa gran responsabilidad que nos compete a todos, recaen en los consejos y en las rectorías de las universidades”, expresó.
Agregó que los rectores deben ser el elemento capaz de garantizar que la magia que se genera en el binomio alumno-maestro y maestro-alumno sea tal que ejerza una pasión por el aprendizaje.
“En las universidades, es una tarea de todos los espacios, a veces se limita uno a pensar que es en el aula y a veces se piensa en los sistemas de castigo y en las leyes y en los policías, cuando nosotros, como casas educativas, sabemos que la verdadera justicia social está en nosotros”, asentó.