Economia y Politica

Destacan beneficios de la energía solar

15 de Junio de 2015.- El sol ha sido una fuente inagotable de recursos para el hombre y los seres vivos desde la aparición del ser humano hace aproximadamente unos 1,750.000 años, sin embargo, en este comienzo del siglo XXI es posible preguntarse si la espectacular revolución tecnológica vivida desde hace pocas décadas ha servido para algo en el aprovechamiento de esta incomparable opción energética, frente al creciente desgaste de las energías tradicionales.

 

La energía solar es la fuente principal de vida en la Tierra y es el origen de la mayoría de las fuentes de energía renovables, como la eólica, hidroeléctrica, biomasa, de las olas y corrientes marinas, la energía solar puede ser aprovechada de modos diversos, se puede utilizar para producir electricidad destinada a hogares u oficinas, lo que se denomina electricidad solar.

Más allá de ser una alternativa ambientalmente amigable, el calentamiento de agua y la producción de electricidad mediante energía solar se han convertido en tecnologías económicamente atractivas y altamente competitivas, en últimos años, se está produciendo un aumento notable de instalaciones de energía solar térmica y fotovoltaica a causa, por una parte, de la sensibilidad creciente de la sociedad desarrollada hacia la necesidad de sustituir los combustibles fósiles y, por otra, de los avances en los sistemas (mejora de la calidad y reducción de costos).

La energía solar se aprovecha mediante dos vías: la térmica y la fotovoltaica.

•         La térmica transforma la energía procedente del sol en energía calorífica.

•         La fotovoltaica convierte directamente la energía solar en energía eléctrica mediante el efecto fotovoltaico.

Los sistemas solares más importantes basados en la vía térmica que se utilizan para la producción de electricidad son los llamados “de alta temperatura”, las centrales de este tipo más extendidas son las centrales termoeléctricas de receptor central, estas constan de una amplia superficie de helióstatos, es decir de grandes espejos sostenidos por soportes, que reflejan la radiación solar y la concentran en un pequeño punto receptor, que habitualmente está instalado en una torre, los haces del sol son concentrados y reflejados sobre la caldera que se encuentra en la torre.

En las termoeléctricas el aporte calorífico de la radiación solar es absorbido por un fluido térmico (agua, aire, sales fundidas) que es conducido a través de un circuito primario hacia un generador de vapor, en él intercambia calor y vaporiza a un segundo fluido que circula por un circuito secundario (agua), que es quién acciona los álabes del grupo turbina-alternador para generar energía eléctrica, el fluido del circuito secundario es posteriormente condensado para repetir el ciclo, el fluido del circuito primario vuelve a la caldera y repite también el ciclo.

El helióstato se va moviendo siguiendo la orden de un ordenador central para que en todo momento se encuentre en la posición idónea para captar la radiación solar, entre las instalaciones solares a alta temperatura cabe citar también a las centrales solares en discos parabólicos, en ellas, la figura geométrica de las superficies reflectantes es la de un paraboloide de revolución.

En los sistemas solares la luz solar transporta energía en forma de un flujo de fotones, cuando éstos inciden en determinado tipo de materias (semiconductores) y bajo ciertas condiciones, la energía luminosa se convierte en eléctrica, en el caso de las centrales eólico-solares, la radiación solar incide sobre una cubierta que calienta el aire contenido en su interior mediante el efecto invernadero, el aire caliente pesa menos que el frío y tiende a subir, se dirige hacia una chimenea de conducción en cuyo interior se encuentra alojada una turbina que está asociada a un generador de corriente eléctrica.

El cobre, con sus propiedades físicas, participa en todo el proceso de ‘cosechar’ energía solar, desde la construcción de los absorbedores que captan y transfieren la energía, hasta todo el sistema de conducción de fluidos a altas temperaturas y manteniendo óptimas condiciones de higiene gracias a la acción bactericida de las cañerías de cobre.

Los océanos representan un tipo natural de recolección de energía solar, como resultado de su absorción (océanos y corrientes oceánicas), se producen gradientes de temperatura, cuando hay grandes masas a distintas temperaturas, los principios termodinámicos predicen que se puede crear un ciclo generador de energía que extrae la extrae de la masa con mayor temperatura, y transfieren una cantidad a la masa con temperatura menor, la diferencia entre éstas se manifiesta como energía mecánica, al mover una turbina que puede conectarse a un generador para producir electricidad.

Las ventajas de la energía solar son apabullantes: es limpia e inagotable. Y puede, por tanto, liberarnos de la dependencia del petróleo y de otras alternativas menos seguras (centrales nucleares) y más contaminantes (centrales térmicas), se hace imprescindible desarrollar la tecnología de captación, acumulación y distribución de energía solar para que pueda ser competitiva frente al resto de opciones energéticas que se ofrecen al usuario.

El principal problema en el aprovechamiento de la materia prima irradiada por el sol es el factor económico si bien el costo de un sistema convencional de gas o electricidad para calentar agua es de un bajo costo inicial, estos sistemas consumen energía que cada vez tendrá un mayor valor, es posible que en el futuro las administraciones gubernamentales, sigan el ejemplo de países desarrollados para la gestión eficiente de la energía, que brindan apoyo a las instituciones por medio de incentivos tributarios o rebajas en permisos municipales con ánimo de impulsar su uso.

Para incentivar el uso de la energía solar, es importante:

•         Utilizar láminas y conductos de cobre que tienen una mayor conducción térmica, especialmente en la fabricación de la placa intercambiadora donde el cobre transmite energía solar al fluido.

•         Perfeccionar los controles de calidad de colectores solares y módulos fotovoltaicos para, lograr una durabilidad de al menos treinta años con un mínimo mantenimiento.

•         Contemplar en las normas de edificación la posibilidad de una futura instalación solar.

•         Incorporar en los nuevos edificios colectores de energía solar para, el calentamiento del agua y la electrificación básica.

•         Potenciar una educación ciudadana tendente a frenar el creciente consumo energético.

•         Al efectuar comparaciones de rentabilidad económica de la energía solar frente a otras alternativas, hacerlo sin olvidar los costos sociales y de prevención de riesgos de algunas instalaciones.

Por Staff de Reportacero

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