Energía

Chevron busca ampliar su negocio de GNL en Argentina, África, Australia y el Mediterráneo

Chevron analiza oportunidades de expansión de su negocio de gas natural licuado (GNL) en cuatro regiones del mundo, ante el aumento de la demanda de compradores que buscan diversificar sus fuentes de suministro en medio de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.

Freeman Shaheen, presidente de Gas Global de Chevron, señaló que la compañía evalúa oportunidades en Argentina, el Mediterráneo oriental, África y Australia, con el objetivo de ampliar su cartera y reducir la exposición a mercados spot.

“Lo que estamos viendo a raíz de esta crisis es que simplemente refuerza la necesidad de diversidad”, señaló Shaheen durante la conferencia Gastech, en Bangkok.

Actualmente, Chevron cuenta con una capacidad de suministro de aproximadamente 20 millones de toneladas métricas de GNL al año, integrada por 16 millones de toneladas de producción neta proveniente de sus proyectos y otros 4 millones de toneladas contratadas en la Costa del Golfo de Estados Unidos.

La empresa espera incrementar gradualmente esta capacidad conforme avancen sus contratos de suministro y continúa explorando nuevas oportunidades para ampliar su cartera.

Entre los mercados con mayor potencial destaca Argentina, particularmente por el desarrollo de petróleo y gas en la formación de Vaca Muerta, uno de los principales proyectos de hidrocarburos no convencionales del país.

Shaheen también señaló que Chevron analiza oportunidades en África, Australia y el Mediterráneo oriental, aunque no proporcionó detalles sobre posibles proyectos o inversiones específicas en esas regiones.

En Europa, la compañía evalúa además la posibilidad de invertir en capacidad de importación de GNL, aunque antes de asumir compromisos de largo plazo busca mayor claridad sobre las regulaciones de metano de la Unión Europea.

La dependencia europea del GNL importado aumentó considerablemente desde 2022, luego de la reducción del suministro de gas ruso tras la invasión de Ucrania. Sin embargo, Chevron considera que las nuevas reglas ambientales representan un factor relevante para sus decisiones de inversión.

La propuesta regulatoria de la Unión Europea contempla requisitos de monitoreo, reporte y verificación de emisiones de metano para las importaciones de combustibles fósiles. A partir de 2030, los cargamentos que superen determinados niveles de intensidad de metano podrían enfrentar sanciones.

Para Chevron, la evolución de estas normas será determinante antes de comprometer nuevas inversiones de largo plazo en infraestructura europea de GNL, mientras la compañía continúa diversificando su cartera global para responder a la creciente demanda de seguridad energética.

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