China y sus subsidios presionan al acero en América Latina
Industria regional enfrenta competencia “desleal” ante sobrecapacidad y bajos precios del gigante asiático
La industria del acero en América Latina atraviesa uno de sus momentos más complejos ante el creciente flujo de importaciones provenientes de China, país cuyos niveles de subsidios superan hasta diez veces a los de economías desarrolladas, advirtió Ezequiel Tavernelli, director general de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero).
El directivo señaló que la región enfrenta una competencia que calificó como desleal, debido al fuerte respaldo estatal que recibe la industria siderúrgica china a lo largo de toda su cadena productiva, desde materias primas hasta financiamiento y logística.
“Estamos compitiendo con un monstruo que tiene diez veces más potencia para bajar los precios”, afirmó.
De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), China ha construido una estructura de subsidios que le permite colocar grandes volúmenes de acero en mercados internacionales, aprovechando además una significativa sobrecapacidad de producción.
Actualmente, el mundo registra un excedente cercano a 700 millones de toneladas de acero, de las cuales alrededor del 33% se concentra en China. Esta cifra podría superar los 750 millones de toneladas en los próximos años debido a nuevas inversiones, lo que incrementaría la presión sobre los mercados globales.
En contraste, toda América Latina produce apenas 55 millones de toneladas, mientras que el gigante asiático administra entre 230 y 250 millones de toneladas, es decir, más de tres veces la producción regional.
El impacto ya es visible en el mercado. En la región se consumen cerca de 75 millones de toneladas de acero, pero el 40% es importado, un nivel récord que refleja la creciente dependencia externa. De ese total, al menos la mitad proviene de China, que se ha consolidado como el principal proveedor en América Latina.
Ante este panorama, Tavernelli urgió a los gobiernos a “equilibrar la cancha” mediante medidas de defensa comercial como aranceles, en línea con acciones ya implementadas por países como Estados Unidos y economías europeas, así como por naciones de la región.
“No nos estamos defendiendo de la manera correcta”, advirtió.
El directivo también alertó sobre posibles riesgos en la calidad del acero importado, especialmente en sectores sensibles como la construcción. En el caso de México, subrayó que el cumplimiento de normas es crítico debido a su condición sísmica.
“No se pueden construir hospitales o escuelas si no estamos seguros de que la varilla cumple con los estándares estructurales”, concluyó.