Concluye fase de expansión de la economía de EUA.- Banco Base
30 de abril de 2020.- La contracción de la economía de Estados Unidos de 4.8% en su PIB trimestral dada a conocer ayer, es la más profunda desde el primer trimestre del 2009, y se suma al tropezón de 8.7% en las ventas minoristas, la mayor caída desde que se tiene registro de la serie en 1992, consideró Banco Base en su reporte de Análisis Económico.
A lo anterior, añade, hay que agregar que en 5 semanas, del 21 de marzo al 18 de abril, se acumularon 26.45 millones de solicitudes de apoyo por desempleo en EUA.
Por lo anterior la Fed recortó de manera extraordinaria su tasa de interés en dos ocasiones, situándola en un rango de 0.00 – 0.25% y se abrió la posibilidad a tasas de interés negativas por primera vez en la historia.
También destaca que se aprobó el paquete fiscal más amplio de la historia de Estados Unidos, equivalente a 2.2 billones de dólares.
“Durante el primer trimestre del 2020, el PIB de Estados Unidos se contrajo a una tasa trimestral anualizada de 4.8%, la primer contracción trimestral desde 2014 y la caída más profunda desde el primer trimestre del 2009.
“Para efectos de comparación con México, esto equivale a una contracción trimestral de 1.2%. Hasta hace poco Estados Unidos se encontraba en su mayor expansión económica (114 meses) desde que existen registros”, indicó Base.
Sin embargo, consideró, este periodo llegó a su fin debido al shock externo del coronavirus, un evento sin precedentes. La Organización Mundial de la Salud (OMS), anunció el 12 de marzo que a partir de ese momento el Covid-19 era considerado una pandemia global, este día Estados Unidos tenía registrados 2,837 casos.
“El día de hoy, es la nación con mayor número de infectados, superando 1 millón de casos”, alertó.
La disminución en el PIB refleja el impacto del coronavirus durante marzo, con contribuciones negativas en el consumo personal, la inversión no residencial y las exportaciones.
La pandemia afectó especialmente a los servicios: los restaurantes cerraron, los vuelos se cancelaron y los hoteles estuvieron en su mínima capacidad.
Debido a esto, la contracción del PIB se atribuye principalmente al sector servicios.
“Sin embargo, es importante destacar que el subsector de servicios de salud fue el más afectado, contribuyendo a la caída del PIB con 2.25%, por encima de los servicios de comida y alojamiento con 1.67%”, señala.
Ante el brote de coronavirus, se pidió a los hospitales que cancelaran los procedimientos electivos no esenciales y las cirugías no urgentes, incluyendo desde operaciones de rodillas, hasta biopsias de cáncer y reconstrucciones.
Este llamado se hizo oficial el 20 de marzo, con la intención de liberar espacio, recursos y personal médico para atender a pacientes con Covid-19.
El gasto de consumo es el componente con mayor peso en el PIB de Estados Unidos, representa aproximadamente el 70% de la actividad económica del país. Durante los primeros dos meses del año, el gasto en consumo personal creció a una tasa mensual de 0.2%. Sin embargo, al final del primer trimestre, el consumo tuvo una contracción de 7.6% en comparación al trimestre anterior, la caída más profunda desde 1980.
Los hábitos de consumo, cambiaron completamente a partir del día 13 de marzo, cuando se declaró la emergencia nacional y se impusieron medidas de confinamiento.
Este cambio se observó en las ventas minoristas de marzo, mes en el que retrocedieron a una tasa mensual de 8.7%, la mayor caída desde que se tiene registro de la serie (1992) y más del doble de lo registrado durante la Gran Recesión.
Cabe destacar que se observó una clara preferencia de consumo a los artículos comestibles, con un aumento de 25.6% con respecto a febrero. Debido probablemente a las compras de pánico. Sin embargo, este aumento en consumo se elimina con las grandes caídas en otros rubros, como es el caso de las tiendas de ropa, que mostraron una contracción de 50%.
Se espera que el consumo siga a la baja, incluso con un impacto más pronunciado en el segundo trimestre, ya que mientras las medidas de confinamiento continúen, mayor será el golpe sobre la economía, habrá mayor desempleo, menores ingresos y por lo tanto menor consumo.
Asimismo, se espera que los hábitos de consumo en el periodo de contingencia, determinen en buena medida las empresas que puedan sobrevivir a esta crisis. El encierro de los consumidores es un factor importante que está precipitando la crisis económica, a diferencia de otras crisis en las que el sector servicios ayudaba a evitar que el impacto fuera muy profundo. Tal vez por eso, a esta crisis se le está llamando “El Gran Encierro”.
La caída en el consumo, va en línea con los resultados del Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad de Michigan, el cual indica que la situación que se vive en torno al coronavirus ha reducido el optimismo de los consumidores y se espera que siga haciéndolo en los próximos meses. En marzo, el índice se ubicó en un nivel de 89.1, la lectura más baja desde octubre 2016. Asimismo, representó una caída mensual de 11.9 puntos, la más grande desde octubre 2008 y la cuarta caída más profunda en registro (1978). Al desglosar el índice, se observa que el componente que registró la mayor pérdida es el correspondiente a las perspectivas de la economía durante los próximos 12 meses, el cual cayó en 29 puntos representando el 83% del total de la diminución de marzo. Los datos preliminares de abril, sitúan al índice en un nivel de 71, lo que equivale a una reducción mensual de 18.1 puntos, que sería la mayor caída en registro.
Ante una economía que se esperaba que creciera a un ritmo anual del 2%, antes de enfrentar la pandemia, estos recortes en el consumo pueden propiciar una recesión más prolongada. Conforme se levanten las restricciones de distanciamiento social habrá una serie de respuestas: a) algunos consumidores regresarán rápidamente a sus patrones de gasto, b) otras personas pueden tomar tiempo en reanudar sus hábitos de consumo y c) habrá personas en las que existirá un nuevo patrón de consumo y una nueva normalidad. Además, es probable que los consumidores reacomoden sus prioridades en relación al ahorro, aumentando sus fondos de emergencia como medida de precaución
Reportacero