Crecimiento de la economía fue de 3.0%.- CEESP
9 de enero de 2023.- El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado publicó hoy su Análisis Económico Ejecutivo de Diciembre 2022.
Todo apunta a que el crecimiento de la economía en 2022 fue de alrededor de 3.0%.
Estimaciones oportunas sugieren una desaceleración para fin de año y el comienzo de un nuevo episodio de estancamiento.
Es necesario insistir en considerar este resultado con cautela.
La inflación se suma a la preocupación sobre la perspectiva de debilitamiento de la actividad económica.
Lo preocupante es que la inflación subyacente ha mostrado una fuerte resistencia a la baja.
El impacto negativo afecta más a los segmentos de menores recursos y todo indica que el valor del PIB en 2023 será inferior al de 2018.
LA ECONOMÍA CRECE MÁS QUE LO ESPERADO EN 2022 PERO APUNTA A UNA DESACELERACIÓN
Aún a falta de indicadores relacionados con el crecimiento económico para el cierre de 2022, todo apunta a que la economía habrá crecido cerca de 3.0% en ese año. Así, supera expectativas previas, incluyendo al pronóstico oficial corregido en los Criterios de Política Económica 2023, en donde se preveía una expansión del producto interno bruto de 2.4%.
En este espacio se ha señalado que dicha mejora fue sorpresiva para muchos (este Centro incluido) y que respondió principalmente a un efecto aritmético que propició aumentos anuales importantes del indicador global de la actividad económica (IGAE) a partir de agosto, mismos que se espera se reflejen también en el PIB del cuarto trimestre.
Sin embargo, estimaciones oportunas del INEGI sugieren una desaceleración para fin de año y el comienzo de un nuevo episodio de estancamiento. Tanto el indicador oportuno del IGAE como el del consumo privado implican caídas mensuales en noviembre, tendencia que pudo haberse extendido al último mes del año.
Entonces, si bien es cierto que el crecimiento registrado para la economía en 2022 será mayor al esperado previamente, es necesario insistir en considerar este resultado con cautela. Las previsiones más recientes apuntan a un debilitamiento para este año.
De acuerdo con los resultados de la encuesta sobre expectativas más reciente que levanta el Banco de México, el pronóstico promedio de los especialistas del sector privado prevé un crecimiento de 0.92% para 2023. Por su parte, el pronóstico promedio de la encuesta Citibanamex anticipa 0.94%. La desaceleración de la economía mexicana, y de la mayoría global, era anticipada desde antes. En octubre pasado el Fondo Monetario Internacional pronosticaba un crecimiento de 1.2% para México en 2023.
Una preocupación que se suma a la perspectiva de debilitamiento de la actividad
económica es desde luego la inflación.
La inflación general anual muestra ya una reducción en las cifras del tercer trimestre de 2022 y el pronóstico promedio para el cierre de este 2023 ronda el 5%, aún muy por arriba de la inflación objetivo del Banco de México de 3% +/- 1 punto porcentual.
La reciente baja de la inflación general se atribuye básicamente al efecto estacional que proviene de un menor aumento de los precios del subíndice no subyacente. Sin embargo, lo preocupante es que la inflación subyacente, que refleja la fuerza intrínseca de la general, ha mostrado una fuerte resistencia a la baja. Aun cuando en el último dato disponible (primera quincena de diciembre pasado) cayó en términos anuales, la caída fue prácticamente nula.
El aumento de la inflación general se detuvo en septiembre y en el tercer trimestre ha sido menor debido a la no subyacente-, mientras que la inflación subyacente no ha cedido.
Para 2023 los analistas encuestados por el Banco Central pronostican prácticamente la misma cifra para las inflaciones general y subyacente. No obstante, falta ver una convergencia más clara de la segunda antes de descartar un riesgo de resistencia a la baja.
El efecto negativo de la inflación en el crecimiento económico tiene varias vías: la incertidumbre para la inversión, elevadas tasas de interés y la reducción del poder adquisitivo de la población, entre otras. La última impacta al consumo y afecta más a los segmentos de menores recursos.
En conclusión, hasta el momento las perspectivas de la economía continúan mostrando fragilidad y todo indica que el valor del PIB en 2023 será inferior al de 2018.
De acuerdo con el Banco de México, la inflación subyacente es la que corresponde a rubros “cuyos precios no están sujetos a decisiones de carácter administrativo, estacionalidad o alta volatilidad” y “ofrece mayor certidumbre al ser una mejor aproximación de cómo se comportarán los precios en el mediano plazo para facilitar la planeación y toma de decisiones de consumo, ahorro e inversión”
Sólo dos décimas de punto porcentual, de 8.37% a 8.35%.
Reportacero