Crisis venezolana en cuarentena ¿hasta fin de año?
29 Abr 2020.- Como en muchas otras partes del mundo, la pandemia que asola al mundo ha borrado de la opinión pública a la situación que se vive en Venezuela, la cual se mantiene más que latente lista a revivir en cualquier momento.
En la apariencia el perdedor en este momento es el diputado opositor Juan Guaidó, quien en enero de 2019 se autoproclamó presidente encargado del país sudamericano con el mandato de convocar a elecciones, tras denunciar como ilégítimo al presidente Nicolás Maduro.
Más de un año después esos comicios no se han realizado, tampoco manifestaciones multitudinarias contra el régimen ni intervenciones foráneas contra Maduro para expulsarlo del poder, que era lo que se esperaba hace 15 meses.
Sin embargo, la oposición venezolana sigue en el ánimo de la Unión Europea, de varios países sudamericanos mientras Guaidó, autodefinido como «servidor publico», mantiene el respaldo estadunidense.
La perspectiva se orienta hacia los próximos comicios para renovar la Asamblea Nacional, cuya convocatoria sigue sin conocerse, en parte por la incertidumbre derivada de la COVID-19, y que antes de la enfermedad se esperaban para fines de diciembre.
Ambas partes, la oposición enabezada por Guaidó y el oficialismo diridido por el presidente Maduro, se preparan para esa futura cita con las urnas.
Por lo pronto la presencia publica de Guaidó se basa en el plan «Héroes de la Salud», que entregará 100 dólares mensuales durante tres meses a los trabajadores de la salud en instituciones públicas que se dediquen a atender pacientes de COVID-19, y sin considerar su filiación política.
El dinero se entregará en un monedero virtual que explicó el legislador el pasado 17 de abril, se desarrolló junto con la Organización de Estados Américanos (OEA), entidad que le ha mostrado un abierto respaldo.
Los recursos provienen de las cuentas que han sido quitadas al gobierno venezolano, en particular en Estados Unidos, cuyo gobierno es el principal apoyo de Guaidó.
Ese apoyo se mostró de nueva cuenta apenas el pasado lunes 23 en una conversación teléfonica del opositor venezolano con el secretario estadunidense de Estado, Mike Pompeo.
Ese día Estados Unidos había anunciado restricciones para que China, Rusia y Venezuela adquieran tecnología estadunidense para usos civiles, pero en realidad para fines militares, explicó Washington.
En esa charla se habló, una vez más, de la transición democrática de Venezuela a la democracia, con el tema emergente de las infecciones por el coronavirus 2019-nCoV.
La conversación coincidió con una reunión a puertas cerradas del Consejo de Seguridad donde el tema venezolano fue abordado, en particular las medidas contra la COVID-19 en el típico ambiente de polarización que despiertan las sesiones sobre el país andino.
Y si Estados Unidos se quejó de falta de información al respecto y recordó el éxodo de más de cinco millones de venezolanos en los pasados años, Rusia argumentó que la situación sobre la afección es mejor que en otros muchos países latinoamericanos.
A las quejas se agregaron los países de la Unión Europea con asiento en el Consejo de Seguridad, los que vieron consecuencia por la enfermedad en un país con graves problemas económicos, sociales y humanitarios.
De acuerdo a la Universidad Johns Hopkins, punto de referencia sobre la pandemia, el país sudamericano este miércoles 29 tenía 329 casos confirmados con 10 decesos, números inferiores a los de El Salvador, Jamaica, Guatemala, Uruguay, Costa Rica, Honduras y Bolivia.
También los número de pacientes eran más altos en Cuba, Argentina, Colombia, Chile, México, Ecuador, Perú y Brasil, es decir, que estaba antecedido por 15 países de la región, tanto críticos como defensores del régimén Madurista.
Por su parte la Organización Mundial de la Salud (OMS), en su reporte de esta mañana coincidía en las cifras de contagios confirmados y muertos.
Datos del ministro venezolano de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, afirman que al pasado lunes se habían aplicado 440 mil 996 pruebas gratuitas de detección de la enfermedad, 14 mil 699 por habitantes, uno de los índices más altos a nivel mundial y el primero en América Latina.
También reveló que la mayoría de contagiados cuenta con 20 a 50 años de edad, en particular porque un foco de contagio surgió en una academia de beisbol en el insular estado de Nueva Esparta, y debido a que no se respetaron las medidas de cuarentena.
El pasado viernes, al dar a conocer la existencia de ese foco, Rodríguez dijo que si se hubieran respetado las medidas de cuarentena, el brote en la pandemia se hubiera frenado y habría aún menos casos.
Venezuela también aplica la distancia social y el uso del tapabocas como formas de protección.
De esta manera, la pandemia no parece ser un frente para la oposición de golpeteo al régimen, el cual marcha hasta donde puede apreciarse con eficiencia a la propagación de la COVID-19.
Por lo pronto este verano no parece dirigirse a un escenario de protestas como en años anteriores, pero no puede decirse lo mismo de sus meses finales, cuando las elecciones legislativas podrían convertirse en la verdadera evaluación de Guaidó y Maduro.
(Notimex)