México debe quedar excluido de la 232 de EUA.- Deacero
Destacó también que la competencia desleal en el sector mundial del acero es un fenómeno que debe enfrentarse de manera regional, es decir en conjunto por Estados Unidos, México y Canadá.“El sector acerero mexicano está de acuerdo con buscar medidas para defenderse del abrumador comercio desleal de las naciones asiáticas, pero estamos convencidos de que esta batalla tiene que ser enfrentada como región”, expresó.
“Para nosotros es muy importante que en esta batalla vayamos unidos”, añadió.
Los resultados de la investigación y las recomendaciones que se derivan de ella fueron enviados por el Departamento de Comercio a la Casa Blanca para que el presidente Donald Trump evalúe la imposición de aranceles o cuotas al acero importado.
Por ello, la investigación da tres posibles recomendaciones: fijar un arancel del 24% a las importaciones de acero de todos los países; imponer un arancel de 53% a las importaciones procedentes de una docena de países, entre ellos China, Brasil, India y Corea del Sur, junto con una cuota equivalente al 100% de lo importado desde esos países durante 2017; o, una tercera opción, establecer una cuota del 63% a todos los países respecto al nivel que exportaron a EUA en 2017.
Las medidas aconsejadas pretenden aumentar la producción nacional de acero desde su actual 73% de capacidad utilizada, hasta aproximadamente una tasa de operación del 80%, considerada el nivel mínimo para garantizar la viabilidad del sector a largo plazo.
Reboulen subrayó que América del Norte como región sí tiene posibilidades de enfrentarse al gigante asiático; pero solos, advirtió, como país, ni Estados Unidos, que es la principal potencia mundial, podrá hacerlo.
En ese mismo sentido argumentó que la balanza comercial entre Estados Unidos y México en el sector del acero es superavitaria para Estados Unidos en un millón de toneladas, por lo que en una situación de cierres o restricciones comerciales quien tiene más que perder es dicho país.
El directivo de Deacero refirió que desde el 2008 el comercio siderúrgico de México con EUA ha sido deficitario para nuestro país. Tan sólo el año pasado, EUA le vendió a México más de mil millones de dólares en productos de acero, principalmente dirigidos a la industria automotriz, por encima de lo vendido por México a EUA.
En caso de que se aplicaran aranceles al acero mexicano en Estados Unidos, éstos afectarían no sólo a todos aquellos que están importando dicho acero, sino también a los exportadores estadounidenses que tendrán problemas para insertar sus productos en el mercado mexicano puesto que México buscará reciprocidad en las medidas.
Por otro lado, aseguró que el secretario de Economía Ildefonso Guajardo ha sido muy enfático en sostener que los EUA son uno de los principales beneficiarios del arancel del 15% que aplica México al acero procedente de los países con los que México no tiene tratado de libre comercio, pues desde entonces Estados Unidos ha ganado participación en el mercado mexicano.
Por último, Reboulen concluyó que Estados Unidos debe entender que el verdadero adversario no está al sur del Río Bravo, sino al otro lado del Océano Pacífico.
A pesar de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tenga hasta el 11 de abril para decidir si imponer o no sanciones a las importaciones de acero y aluminio, el directivo reiteró que México no debe estar incluido en los aranceles recomendados por la investigación de la Sección 232.
“Para nosotros como sector es muy importante que el comercio con los Estados Unidos viva bajo el principio de reciprocidad”, añadió.
Por César Sánchez