Debe América Latina atraer cadenas de valor para impulsar industrialización: Alacero
México tiene un consumo per cápita de 100 kilogramos de acero; Estados Unidos 300, y China 630 kilogramos por habitante.
10 de Nov. 2020.- El diferencial abismal en el consumo de acero de América Latina respecto a países avanzados muestra el gran espacio de crecimiento que tienen estos países para producir bienes durables, desarrollar infraestructura, energía y vivienda, señaló Máximo Vedoya, presidente de Alacero.
En el discurso de inauguración del Congreso Alacero 61, el directivo, destacó que la pregunta para responder en este evento es ¿Cómo podemos ser atractivos para que estas cadenas que generan empleo y valor agregado elijan América Latina para establecerse, cuál es el rol conjunto ente empresas autoridades y academia para incrementar estas posibilidades?
Expresó que AL exporta a China materias primas como soja, petróleo, minerales, y recibimos productos de alto valor agregado.
Señaló que según un estudio de Alacero, de Germano Mendes Paula, vemos que hoy, hay un déficit con China de 90 mil millones de dólares, lo que representa más de 5 millones 300 mil empleos directos, indirectos e inducidos que se pierden en la región, sin embargo el grado de desarrollo de la región nos indica que tenemos muchas oportunidades para crecer.
“El consumo de acero aparente es un indicador que nos da una idea del desarrollo de los países y de los kilos de acero que se consumen en los países y en América Latina el consumo de acero es de 100 kilos por habitante, en Estados Unidos es cerca de 300 kilos por habitante, pero en China está en 640 kilos por habitante”.
Subrayó que la industria de acero en América Latina es muy competitiva en términos globales, “tenemos muchas ventajas diferenciales con Asia, condiciones justas de mercado nos destacan, acceso a materia prima, inversiones fuertes en tecnología, mano de obra calificada, desarrollo continuo de aceros cada vez más sofisticados, que serán esenciales para el futuro de la movilidad en las ciudades”.
La industria latinoamericana, dijo, también destaca en indicadores en materia ambiental, y han venido realizando importantes inversiones para mejorar aún más nuestros estándares.
“Continuar reduciendo nuestra huella de carbono es parte activa de nuestra agenda para atender la creciente demanda social”.
El 2020 nos sorprendió a todos pero vemos una industria sólida, con una reacción extraordinaria para salir de la crisis.
La dependencia de China es un factor negativo, no solo en empleos y economías de nuestros países sino también en la disrupción de las cadenas de valor ante eventos como esta pandemia.
Vemos también una tendencia a la regionalización de los mercados, que bien aprovechada muestra grandes beneficios a nuestros países.
“Necesitamos seguir construyendo una cadena de valor sólida, moderna e integrada, desde Aladi, los países tienen una plataforma para impulsar estrategias para la relocalización en los países de la región”.
“La industria es parte de la solución para la integración regional, es el motor del crecimiento social, tractora de Pymes y generadora de empleos de calidad para responder a una América Latina que reclama crecimiento, desarrollo y mayor inclusión”, aseveró.
Por César Sánchez