Débiles datos en zona euro apuntan a grietas en la recuperación mientras persiste inflación
La recuperación económica de la eurozona es tímida y frágil, sugirieron el lunes varios indicadores, que se suman a los indicios de que, aunque se haya evitado una recesión, no hay repunte a la vista.
El aumento de los precios de la energía y del costo de los préstamos ha lastrado durante meses la moral de las empresas, el gasto en inversión y la confianza de los consumidores en el bloque y, pese al retroceso de enero, la inflación sigue siendo obstinadamente alta, mientras se avecinan más alzas de las tasas de interés.
Algunos datos económicos fueron mejores de lo esperado, sobre todo durante el invierno boreal, pero el informe sobre comercio minorista del lunes, un indicador clave del sentimiento, y las cifras de la construcción atenuaron cualquier optimismo incipiente.
Las ventas minoristas en la zona euro, un buen indicador de la demanda de los consumidores, subieron mucho menos de lo esperado en enero, desafiando otros datos, incluidas las encuestas PMI, que apuntaban a una recuperación constante.
Las ventas minoristas mejoraron un 0,3% en el mes, por debajo del 1% previsto por los economistas, acumulando un descenso interanual del 2,3%.