Descarbonizar la siderurgia en América Latina requiere apoyo gubernamental
ArcelorMittal tiene una estrategia clara: la empresa se ha comprometido a reducir un 25% de sus emisiones de CO2 para 2030 y alcanzar la neutralidad de carbono en 2050.
Buenos Aires.- La industria siderúrgica en América Latina enfrenta el desafío de reducir sus emisiones de CO2 en un contexto donde los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes. Jefferson De Paula, CEO de ArcelorMittal South America Long, enfatizó que, aunque la siderurgia es responsable de entre el 6% y 7% de las emisiones globales, es imperativo que el sector asuma un rol activo en la mitigación del cambio climático.
Al participar en el Alacero Summit 2024, el principal evento de la industria del acero de toda América Latina, De Paula advirtió que alcanzar la meta de carbono neutral no será posible sin el apoyo y financiamiento de los gobiernos latinoamericanos, un factor que actualmente se percibe como una limitante frente a los avances que Europa ya ha implementado.
De Paula detalló que ArcelorMittal tiene una estrategia clara: la empresa se ha comprometido a reducir un 25% de sus emisiones de CO2 para 2030 y alcanzar la neutralidad de carbono en 2050. Este ambicioso objetivo requerirá una inversión significativa en investigación y desarrollo, incluyendo la transición hacia hornos eléctricos y el uso de hidrógeno.
“Ya hemos invertido 500 millones de euros en innovación, y tenemos planeado invertir hasta 10,000 millones de dólares en descarbonización en la próxima década”, señaló el ejecutivo.
Sin embargo, la situación económica y los recursos disponibles en América Latina difieren considerablemente de los de Europa, donde los gobiernos han destinado alrededor de 38,000 millones de euros en subvenciones para apoyar la transición energética de sectores industriales.
En Europa, dijo, ArcelorMittal ha colaborado estrechamente con los gobiernos de Francia, Alemania y España para recibir apoyo financiero en sus proyectos de reducción de emisiones.
“En Europa, la inversión se comparte, las empresas pagan la mitad y los gobiernos cubren el resto con fondos no reembolsables. No veo que Latinoamérica tenga esa capacidad económica por el momento”, indicó De Paula.
El directivo también subrayó la importancia de un esfuerzo conjunto entre gobierno, empresas y sociedad. En Brasil, uno de los mercados más grandes de ArcelorMittal en la región, el gobierno ha comenzado a discutir la creación de un mercado de carbono. Sin embargo, De Paula enfatizó que sin un compromiso conjunto de todos los sectores, la transición hacia una economía baja en carbono será más compleja y lenta.
Para De Paula, el cambio climático es un tema que debería estar en el centro de la agenda de todos los países, y aunque el sector siderúrgico en Latinoamérica ya está comprometido, advirtió que el costo de la descarbonización no puede recaer exclusivamente en la industria.
“Estamos dispuestos a contribuir, pero la sociedad también debe preguntarse si está dispuesta a pagar más para vivir en un mundo mejor”, reflexionó el CEO.
El mensaje es claro: el camino hacia la descarbonización en América Latina requiere más que compromiso empresarial; es una tarea que solo podrá lograrse mediante una cooperación activa entre el gobierno, las empresas y la sociedad.
Por César Sánchez / ReportAcero