Ecologistas denuncian opacidad en manejo de desechos plásticos tóxicos
26 Ene 2021.- México enfrenta el reto de cumplir sus compromisos internacionales para prohibir la importación y exportación de desechos plásticos tóxicos para su incineración en hornos cementeros, tema sobre el cual no existe información oficial clara entre las dependencias ambientales, señalaron integrantes de la Alianza Global para Alternativas a la Incineración (GAIA, por sus siglas en inglés).
El gobierno federal debe cumplir ambiciosamente con la instrumentación de la Enmienda de Plásticos del Convenio de Basilea –que entró en vigor el primero de enero de este año–- para prohibir las importaciones de esos materiales, ya que el comercio global de plásticos incide en la contaminación porque la mayor parte de estos residuos vienen contaminados y al final no es posible su reciclaje, terminan incinerados y llegan a rellenos sanitarios o a la naturaleza, explicó Ornela Garelli, especialista en cambio climático de Greenpeace México.
En la presentación del reporte Cuando la basura plástica nos alcanzó, José Manuel Arias Rodríguez, de la Asociación Ecológica Santo Tomás, precisó que con base en 66 solicitudes de información pública a diferentes entidades gubernamentales se identificaron notables inconsistencias en la información oficial sobre las importaciones de desechos plásticos peligrosos.
Mientras la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) reportó un total de importaciones –más de 90 por ciento provenientes de Estados Unidos– por 8 millones 312 mil 812 toneladas de esos residuos entre 2013 y agosto de 2020, para ese mismo periodo la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) registró 5 millones 562 mil 364 kilos.