Economía regional en recuperación diferenciada: CIAL Insights
MONITOR ECONÓMICO
Inflación desciende a 8.53%
El mercado esperaba que la inflación se ubicara en 8.6% anual en la primera quincena de octubre. El resultado ha sido algo mejor, ya que descendió hasta 8.53%. Es un descenso moderado, pero la nota positiva es que observa descensos por tercera quincena consecutiva y viene desde 8.77% hace cuatro quincenas. De esta manera, la inflación descendería hasta 8.1% al cierre de este año. Se estima que la inflación acelere su descenso a lo largo del año entrante, pudiendo cerrar alrededor de 5.2%, una condición similar a la que observaría Estados Unidos.
Los precios subyacentes se mantienen al alza y se ubicaron en 8.39%, impulsados principalmente por los precios de las mercancías, mientras que los precios de los servicios parece que tocaron “techo” y estarían listos para hacer un cambio de dirección. La subyacentes es la que marca la tendencia inflacionaria de mediano plazo, siendo la importante para efectos de las decisiones de política monetaria por parte del Banco de México. Por su parte, el segmento no subyacente empieza a descender y ahora está en 8.95%, casi dos puntos por debajo de la segunda quincena de agosto.
La inflación sigue siendo el principal problema de la economía mexicana y mundial. Es la razón por la cual los bancos centrales del mundo han respondido con alzas en sus tasas de interés. En Estados Unidos, la inflación está en 8.2% anual y buscan bajarla hasta 2.0%, que es su meta de largo plazo. En México, se buscará bajar la inflación hasta por debajo de 4%. En ambos casos, estos objetivos se lograrían hasta 2024.
Economía sorprende con ritmo de 4.7%
Contra todos los pronósticos, la economía mexicana creció 4.7% anual en agosto, su mejor tasa desde julio del año pasado. Inclusive, superó ampliamente las estimaciones que hace unos días había hecho el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el cual esperaba una tasa de 3.2% para ese mes. A nivel de los tres grandes sectores de la economía, hubo un desempeño elevado: el primario 4.3%, el secundario 3.0% y el terciario 5.4%. En este último caso, lo más destacado es el excelente ritmo de algunas industrias como el comercio mayorista, los transportes, entretenimiento, así como hoteles y restaurantes.
Hay dos casos particulares que vale la pena comentar. El primero, sobre la construcción, un sector que sigue mostrando un mal desempeño, al caer 4.4% anual en agosto y ubicarse ahora 10% aún por debajo de febrero de 2020, justo antes de la pandemia. Tras fuertes caídas en 2019 y 2020, su recuperación está siendo muy lenta y se esperaría que salga de la crisis solo hacia 2025.
El segundo es el de servicios profesionales, corporativos y apoyo a las empresas, que a consecuencia de la reforma del outsourcing se desplomó y ahora empieza a mejorar sus números (efecto estadístico). En lo que resta del año y el primer semestre de 2023 se verán buenos números para esta industria, por lo que tendrá algo de incidencia sobre los servicios. Esta es la razón por la cual se ha revisado la estimación de crecimiento de la economía para este año, a 2.1% desde el 1.8% previo. Se mantiene sin cambio la proyección de 0.4% para 2023, esto en respuesta a los efectos derivados de un menor ritmo en Estados Unidos (0.7%).
Balanza comercial presenta déficit creciente
El año pasado, el déficit comercial total cerró en 10,939 millones de dólares, reportándose una gran corrección tras el superávit de más de 34 mil md de 2021. En solo un año, la balanza comercial se corrigió en 45 mil md. Históricamente, México ha operado con déficits comerciales y las veces que hemos visto superávits es porque el país ha enfrentado una recesión, que se da básicamente porque se contraen nuestras importaciones. Esto es más evidente si la recesión se acompaña por una depreciación del peso mexicano, ya que suele impulsar las exportaciones y castigar a las importaciones. En este año, el déficit comercial sería de 29 mil md.
En la coyuntura reciente, se sigue viendo un gran deterioro de nuestra balanza petrolera (petróleo + productos petrolíferos), que ahora reporta un déficit acumulado de 34,447 md en los últimos doce meses, un tamaño que nunca se ha visto en la economía mexicana. Lo anterior se explica básicamente por lo siguiente:
Aunque los precios de exportación del petróleo aún se mantienen elevados, el gran problema es que los precios de los petrolíferos que importamos son mucho más altos que el del petróleo exportado. Ahora que esta balanza es negativa, en realidad, a México ya no le conviene que los precios del petróleo se eleven, ya que esto eleva los precios de las gasolinas y otros petrolíferos. Por su parte, algo que también es poco usual en nuestra economía, la balanza comercial no petrolera es superavitaria por sexto año consecutivo, aunque su tendencia reciente es hacia sus déficits del pasado.
Por otro lado, la balanza comercial con Estados Unidos sigue siendo crecientemente superavitaria, acercándose a los 200 mil millones de dólares (acumulado de los últimos doce meses). Dada la guerra comercial entre EE. UU. y China, México debería ser el gran beneficiado como, de hecho, ya lo está siendo. Además, con el proceso de nearshoring, nuestro superávit con EUA será aún más creciente en el futuro. En cambio, nuestro déficit con China también es creciente, así como con Europa.
Estados Unidos: PIB crece poco más de lo esperado
El PIB de Estados Unidos creció 1.8% anual en el tercer trimestre, una tasa similar a la previa y algo mejor de lo que esperaba el mercado. El desempleo es el más bajo en varias décadas (3.5%) y el consumo privado se desacelera levemente a 2.0% anual. La inversión modera su ritmo a 2.3% en respuesta a las elevadas tasas de interés y los riesgos de una próxima recesión en ese país (las importaciones hacen lo propio). Solo las exportaciones intensifican su ritmo, al crecer 11.0% anual. Así las cosas, se estima que ese país crezca 1.6% en este año y veríamos una desaceleración en 2023, a 0.7%, con posibilidades de tasas negativas en el primer semestre del año. La discusión de hoy no es si habrá una recesión, sino más bien qué tan profunda y qué tan prolongada sería. Esta recesión prevista necesariamente tendrá que contagiar a la economía mexicana.
MERCADOS FINANCIEROS
Ganancia semanal en los mercados financieros
Ha sido una semana positiva para los mercados financieros (del 24 al 28 de octubre). En Estados Unidos se dieron a conocer varias noticias positivas en la semana: un mejor ritmo que el esperado de la economía en el tercer trimestre, algunos resultados positivos en los reportes de las empresas, el Personal Consumption Expenditure se mantuvo igual que en agosto. El Dow Jones ha ganado 5.72% en la semana, su mejor ganancia semanal desde mayo pasado. Además, liga cuatro semanas consecutivas con ganancias, acumulando un rendimiento de 10.72% en el último mes. La última vez que se vio una ganancia de esta magnitud fue en noviembre de 2020 (12.26%).
En el caso de México, su mercado accionario ganó 4.17% en la semana, con ganancias por dos semanas consecutivas y beneficiándose de la ganancia del Dow Jones. En el último mes, ha ganado 8.02%, a pesar de lo cual aún acumula una pérdida de 7.86% en este año, distante aún de las ganancias de 36.6% en Chile, 11.4% en Brasil y 1.1% en Perú. Es claro que aún permea la incertidumbre de los mercados ante la probabilidad muy alta de que Estados Unidos enfrente un proceso recesivo en la primera mitad del próximo año.
En 13 de las recientes 24 semanas ha predominado una apreciación del peso mexicano. La cotización está ahora en 19.83 pesos por dólar, apreciándose 0.67% en la semana y 3.11% en lo que va del año. La moneda mexicana se mantiene fuerte, comparada con otras monedas de la región, que se han depreciado como sigue: Argentina 56.6% en lo que va del año, Colombia 28.3%, Chile 15.9%. Brasil se ha apreciado 6.1%. Por su parte, el precio de la mezcla de exportación cerró la semana en 83.65 dólares por barril, con una ganancia de 3.59% en la semana. Su actual nivel se compara contra los 93.6 dpb que ahora espera que promedie en este año, según el gobierno, entidad que, a su vez, estima que el precio promediaría en 68.7 dpb durante 2023.
ECONOMÍA REGIONAL: RECUPERACIÓN DIFERENCIADA
En el segundo trimestre del año, la economía mexicana creció 1.9% real anual. La cifra oportuna publicada por el INEGI indica que el PIB nacional creció 3.1% anual en el tercer trimestre, una mejoría con relación a los trimestres previos. Se estima que la economía crecería 2.1% en este año y se vería una significativa desaceleración en 2023, hasta solo 0.4%. A nivel sectorial, tras el desplome económico de 2020, la recuperación ha sido bastante diferenciada.
A nivel de las entidades federativas, la recuperación también está siendo bastante diferenciada. En este tema, se evalúa brevemente solo a las entidades que tienen un peso específico importante dentro de la economía nacional. La Ciudad de México ocupa el primer lugar, pesando 14.8% del PIB nacional. En el primer semestre del año retrocedió 2.2% anual, muy distante del +1.9% del PIB nacional.
Al segundo trimestre, la CDMX es la segunda entidad con peor desempeño tras la crisis de mediados de 2020, ya que su nivel de actividad económica se ubica ahora 9% aún por debajo del cuarto trimestre de 2019 (previo a la pandemia). Un tema complementario es que, en materia de empleo, la CDMX está aún 1.4% por debajo de la prepandemia, cuando en la vista nacional está 3.9% por encima de febrero de 2020. Solo dos entidades están peor que la CDMX en materia de recuperación del empleo: Baja California Sur, con 9.5% por debajo de la precrisis, y Campeche con 9.6% por debajo.
La segunda entidad del país es el Estado de México (pesa 8.5% del PIB total), reportando en el primer semestre un crecimiento de 1.3% anual y con un nivel de actividad que ahora está 0.9% por arriba de la prepandemia. Nuevo León es la tercera economía del país, ha crecido solo 0.7% en lo que va del año, pesa 7.5% del PIB nacional y su nivel de actividad está ahora en el mismo nivel de la prepandemia.
Algunos puntos finales: al segundo trimestre, la economía nacional aún no había salido por completo de la crisis de 2020, ya que su nivel aún estaba 1.5% por debajo de la prepandemia. Se estima que logrará hacerlo solo hacia el cuarto trimestre de 2023. Adicionalmente, al segundo trimestre, en 17 de las 32 entidades del país, su nivel de actividad ya está igual o por encima de la precrisis de 2020. Tercero, en el segundo semestre y en función de la tendencia reciente, algunas entidades adicionales estarán incorporándose al grupo que ya salió de la crisis y se aprestan a experimentar un nuevo proceso de expansión debido a que la economía nacional mejoró su ritmo con relación a los dos previos y eso debe reflejarse en un mejor ritmo a nivel estatal. Hay al menos tres entidades que podrían cambiar de categoría.