Colaborador Invitado

El consenso de Washington y el éxito asiático

Jesús Garza

Los países asiáticos han experimentado un desarrollo económico envidiable durante las últimos cinco décadas. En 1960 la proporción global de la economía de la región asiática (excepto Japón) representaba alrededor de 4.1 por ciento del PIB mundial. Además, dos terceras partes de su fuerza laboral trabajaba en el sector agrícola. Hoy en día el 65 por ciento de los trabajadores laboran en el sector servicios e industrial, y la producción económica asciende a cerca de 24 por ciento del total mundial. Estos avances coinciden con mejores indicadores de desarrollo humano y menores niveles de pobreza ¿Qué hicieron los países asiáticos emergentes para detonar su desarrollo económico?

En el libro titulado “Asia´s Journey to Prosperity” elaborado por el Banco de Desarrollo Asiático, detallan 14 medidas que han detonado el crecimiento y desarrollo económicos en la región asiática. Entre los factores mencionados destaca el sustentar el crecimiento en los mercados privados, facilitar la transformación de la economía de un sector agrícola a uno industrial, invertir en sectores relacionados con la ciencia y tecnología, la inversión en educación y salud para todos, movilizar recursos eficientemente de ahorradores a emprendedores, priorizar la inversión pública en infraestructura (energía, transporte, agua y telecomunicaciones), adoptar el libre comercio con otras naciones, establecer medidas macroeconómicas que promuevan la estabilidad (fiscal y monetaria), promover apoyos sociales a los habitantes más vulnerables, promover la igualdad de género en la educación, cuidar el medio ambiente, y consolidar cooperación internacional con países vecinos. 

Una gran parte de estas medidas se asemejan a las recomendaciones que durante la década de los 80s sugirió el Fondo Monetario Internacional (FMI) y que se llamó el consenso de Washington. El consenso de Washington sugería tener disciplina fiscal, la liberalización del sector financiero, tipos de cambio flexibles, liberalización del comercio y de la inversión extranjera, privatización de las empresas del estado, mayor desregulación y la protección de derechos comerciales. 

La receta que aplicaron los países asiáticos ha tenido un impacto favorable en sus economías y en el bienestar de su población. Desafortunadamente, en América Latina muchos países han adoptado medidas contrarias que buscan mayor control del estado en la actividad económica. Estas medias explican en gran medida el atraso en materia de desarrollo económico de la región latinoamericana comparado con el sureste asiático. Los episodios de mayor crecimiento en América Latina se han observado cuando se otorgan mayores libertades económicas a su población. Aprendamos de la lección de éxito de Asia. 

El autor es director general de Soluciones Financieras GAMMA y profesor de Economía y Finanzas de EGADE Business School. Tiene un doctorado en Finanzas y maestría en Economía Financiera, ambas por la Universidad de Essex en el Reino Unido.

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