El control del ritmo de producción y de los inventarios es la tarea prioritaria para proteger los beneficios del sector siderúrgico
En el marco de las recientes evaluaciones y directrices del sector metalúrgico en China, Jiang Wei, secretario del Partido, vicepresidente y secretario general de la Asociación del Hierro y el Acero de China (CISA), enfatizó que la tarea más urgente y prioritaria de las empresas siderúrgicas actuales para salvaguardar sus beneficios económicos es controlar rigurosamente el ritmo de producción y gestionar de forma estricta los inventarios de las plantas.
El reto principal: Desequilibrio entre oferta y demanda
De acuerdo con las declaraciones del liderazgo de la CISA, el sector del acero continúa navegando por una fase de ajuste estructural marcada por una debilidad en la demanda interna, especialmente influenciada por las dinámicas del sector inmobiliario y de la infraestructura. A pesar de los esfuerzos previos de autorregulación industrial y la aplicación del principio operativo de «tres determinaciones y tres no» (producir basándose en las ventas, no producir sin margen de beneficio y no convertir el efectivo en inventario), la presión sobre el equilibrio del mercado sigue siendo alta.
Jiang Wei advirtió que el aumento en la producción diaria sin un respaldo equivalente en la demanda real genera una acumulación peligrosa de existencias en las plantas, elevando los inventarios sociales e industriales a niveles superiores a los de periodos anteriores.
«Competencia» hacia la «Cooperación»
Ante este escenario de contracción y «sobrecapacidad latente», el portavoz de la CISA reiteró que la clave para la estabilidad y la recuperación de los márgenes de ganancia no radica en una competencia desordenada de precios, sino en una transición hacia la «cooperación estratégica» dentro del sector.
«Mantener un equilibrio dinámico entre la oferta y la demanda, ajustando proactivamente la velocidad de la producción, es el único camino viable», señaló. Bajo las directrices actuales de desarrollo de «nuevas fuerzas productivas de calidad» y la transición hacia un modelo de bajas emisiones de carbono (utilizando tecnologías como el hidrógeno y los hornos de arco eléctrico), las empresas deben priorizar la salud financiera y la mitigación de riesgos antes que el volumen bruto de producción.
Perspectivas para el sector
De cara al futuro del plan industrial, la asociación insta a las acereras a prepararse para los periodos de baja demanda estacional mediante una estricta disciplina de autocontrol. La meta principal de la CISA es estabilizar el entorno del mercado, mejorar la eficiencia cualitativa del acero chino y garantizar que la industria mantenga la solidez financiera necesaria para financiar los costosos procesos de descarbonización y transformación digital hacia el año 2030.