El costo de una alta inflación en EUA es peor que una recesión leve.- Larry Meyer
30 de noviembre de 2022.- Habrá una recesión en Estados Unidos en 2023; sin embargo, Larry Meyer, Exgobernador de la Reserva Federal (Fed), consideró que la “inflación es la principal prioridad”, porque “el costo de una alta inflación es mucho peor que una recesión leve o incluso modesta”.
Durante su participación en el podcast Norte Económico, de Grupo Financiero Banorte, el economista señaló que existen señales contradictorias en torno a la economía estadounidense y la posibilidad de recesión en 2023.
Por un lado, resaltó expectativas de crecimiento de alrededor del 4% para el cuarto trimestre de 2022, además de que el mercado laboral continúa creciendo de manera “robusta”, algo que parece inconsistente con la narrativa de una recesión. Por el otro, destacó que la economía está “a flote” creciendo a un ritmo menor a la tendencia anual y que se proyectan “efectos retardados” para mediados del próximo año, a partir del endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos.
En ese sentido, el exintegrante del Consejo de Gobernadores de la Reserva Federal (1996-2002) anticipó una recesión en Estados Unidos, aunque también recordó que “los economistas son bastante malos en predecir recesiones por adelantado”.
Enfatizó que combatir la inflación es la prioridad más importante y sostuvo que la Fed debería considerar mayores aumentos en la tasa de interés de referencia, porque el análisis de riesgos sugiere “que deben ir más allá. Ese sería el logro perfecto dado que la inflación es mucho más costosa que una recesión leve. Creo que será una recesión leve, pero, nuevamente, una vez que entras en una recesión, la dinámica es difícil de predecir”, dijo.
Señaló que la Fed estuvo detrás de la curva y fue muy permisiva con la inflación, motivo al que atribuye la aceleración del ritmo de alzas de tasas, con los últimos cuatro incrementos de 75 puntos base.
Anticipó que la decisión del 14 de diciembre se traducirá en un incremento de 50 puntos base a la tasa y pronosticó aumentos de menor magnitud para inicios de 2023. Agregó que la tasa terminal que tenga en mente la Fed será la que le permita hacer dichos ajustes.
Subrayó que ahora es importante entrar en una “fase 2” en la que se vayan reduciendo gradualmente los incrementos en la tasa, aunque consideró muy lejano un escenario en el cual la Fed comience a reducir las tasas. Todo depende, dijo, de los niveles de inflación.
“Mi opinión es que (para reducir la tasa) la inflación tiene que caer al 2% o al 2.5%”, expresó. “Eso probablemente lo tengamos para la primera junta de 2024, quizá para fines de 2023”, estimó.
Reportacero