Colaborador Invitado

El emisario del pasado

La recuperación también parece haberse reinfectado y la política exterior desde el interior, lo ha puesto más cerca del juicio de Dios y más lejos de los Estados Unidos.

Efraín Klériga / ACCIONES Y RAZONES

Ya nada más falta que el Vaporub y el paracetamol no sirvan, porque los “detente”, el billete de dos dólares, comer mole y la bendición de pueblo bueno y sabio fallaron.

Tampoco parece que las recomendaciones de comer frutas y verduras, como reza un promocional del Gobierno Federal, sirva para atajar a un virus que no parece diferenciar a los veganos.

Y lo que menos sirve es la política económica, el vamos bien, el aplanamos la curva, el ya vamos saliendo, porque la realidad ya comenzó a apedrearle el Palacio.

El “covidcito”, que así llaman los de la Cuatrote a la cepa Ómicron, infectó al presidente, al menos en los otros datos, y en pleno repunte de la inflación y la violencia, se pudo aislar.

Empecinado en ocupar entre los populistas latinoamericanos el lugar que dejaron Fidel Castro y Hugo Chávez, el tabasqueño no pierde oportunidad para parecer un “emisario del pasado”.

Las acciones de gobierno y sus mejores recetas no han funcionado: Ni su ejemplo (¿?) frenó la corrupción en su Gabinete, ni tampoco sirvió acusar a los narcos con su mamá, o decirles “fuchi caca”

Tampoco le ha funcionado emprenderla contra la clase media, contra de quienes tienen estudios superiores, contra universidades, porque en ese grupo el rechazó ya creció a más del 53 por ciento.

Cuando le faltan 33 meses a su gobierno la economía luce más descompuesta que nunca, la seguridad parece haber colapsado y el sistema de salud es como escandinavo, pero de hace 100 años.

La inflación, el estancamiento económico, la baja calidad de las obras insignia, y las mentiras que comienzan a descubrirse, como sus rifas, parecen minar su popularidad.

Y si López Obrador pierde la popularidad lo pierde todo, porque es lo único que su pueblo sabio puede presumir en las redes y con ello justificar errores y horrores por todos lados.

Hay quien piensa (Yo entre ellos) que el macuspano amarra con chorizo a los jefes de las Fuerzas Armadas, preparando un autogolpe que, contaría con el apoyo del presidente de la Suprema Corte.

Es claro que también para eso tiene como Fiscal Federal a un corruptísimo extorturador y compañero de parranda del padre Maciel, ante cuyos abusos y desplantes, López calla como momia.

En los años 70 el bloque de dictadores de Argentina, Uruguay, Chile, Brasil, Paraguay y Bolivia conformaron un pacto secreto conocido como Plan Condor, para perseguir a sus opositores.

En México, se llamó Guerra Sucia e incluyó los asesinatos de los líderes de grupos guerrilleros y anarquistas, y aunque fue operado por el Ejercito, el coordinador fue Alejandro Gertz Manero.

A muchos no sorprende que la Ombudsperson, Rosario Piedra Ibarra, no haya denunciado la posible participación de Gertz Manero en el combate a grupos como los Espartacos, donde militó Jesús Piedra.

Muy pronto, el Emisario del pasado, con gente 90 por ciento leal y 10 por ciento capaz en la Suprema Corte, en el Ejército, en la Fiscalía, en la Cámara de Diputados, puede querer enseñar los dientes.

Este lunes AMLO, en uno de sus sketches arreglados en la matiné, volvió a declararse radical y de izquierda, y decidió arropar a los dictadores Daniel Ortega, Nicolás Maduro.

“Ser de izquierda es anclarnos en nuestros ideales y principios, no desdibujarnos, no zigzaguear”, dijo y, agregó: “La palabra ‘radical’, viene de ‘raíz’, y nosotros queremos arrancar de raíz al régimen corrupto”

Y sobre aviso no hay engaño: “Nada se logra —y esto aplica en México y en todo el mundo—, nada se logra con las medias tintas, con el centrismo, la moderación”, puntualizó.

Estas acciones le dan puntos entre esa izquierda de café que lo sigue y lo ayuda a lanzarse al estrellato de los sátrapas, puesto que vacante que no pudo ocupar Maduro ni Diaz Canel.

Sin embargo, cada día es más sospechoso para la Casa Blanca que pronto podría comenzar con acciones menos sutiles que ofrecer recompensa por los hijos de El Chapo.

Por lo pronto la deuda mexicana cada día es vista como una inversión más riesgosa, y pronto la fuerza de gravedad comenzará a hacer caer las balandronadas, por su propio peso.

User007@mxpress.mx

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