Colaborador Invitado

El presidente y su partido terrorista

AMLO practica un terrorismo de Estado y deja a los carteles usar métodos terroristas para someter a la gente, quitarles sus bienes e intervenir en política.

ACCIONES Y RAZONES/Efraín Klériga/Marzo 6, 2024

En el norte se diría que el presidente López es malarazoniento, jilitoyero, zacatón y boquiflojo, pero es algo más, es el líder de un narcopartido que ha impuesto un terrorismo y él mismo ejerce un terrorismo de Estado.

Igualmente, López, tolera el terror sobre poblaciones enteras que perpetran los carteles de la delincuencia organizada en contra de la paz pública, los bienes de las persones, menos que ahora comience a Cogobernar partes del País.

Pese a la fingida indignación de AMLO cuando en Estados Unidos se habla de declarar terroristas a los cárteles mexicanos, las acciones de éstos sí configuran este delito de terrorismo previsto en el  artículo 139 del Código Penal Federal.

Es evidente que detrás de la fingida indignación de López Obrador, está el miedo a que sus socios encubiertos sean considerados terroristas, un miedo del delincuente que sabe que su poder se diluye al ser señalado públicamente.

El Código Penal Federal califica de terrorismo:

(Utilizar) “sustancias tóxicas (…) explosivos, o armas de fuego, o por incendio, inundación o por cualquier otro medio violento, intencionalmente realice actos en contra de bienes o servicios, ya sea públicos o privados, o bien, en contra de la integridad física, emocional, o la vida de personas, que produzcan alarma, temor o terror en la población o en un grupo o sector de ella, para atentar contra la seguridad nacional o presionar a la autoridad o a un particular, u obligar a éste para que tome una determinación.”

(….) I. El delito sea cometido en contra de un bien inmueble de acceso público; II. Se genere un daño o perjuicio a la economía nacional, o III. En la comisión del delito se detenga en calidad de rehén a una persona.

Además de realizar actos de terror para lucrar, los cárteles lo hacen para intervenir en la política nacional impidiendo el derecho de terceros e imponiendo por la fuerza y la coerción a su gente.

Y al tolerar la actuación de la delincuencia López Obrador practica un terrorismo de Estado porque usa el poder del gobierno en prácticas ilegítimas e ilegales, violatorias de los Derechos Humanos.

Pero no solamente tolera este terrorismo que puede acarrear que bajo su legislación extraterritorial, los Estados Unidos entren a territorio ajeno a combatir a los carteles, pero además, AMLO también ejerce un terrorismo de Estado.

Actúa usando el poder y el dinero público a su cargo contra los otros poderes, financia campañas mediáticas veladas, tácticas para engañar, causar terror y lograr el sometimiento sobre la población civil.

López, justifica frecuente sus acciones de no rendir cuentas alegando seguridad de Estado y emplea los recursos del Estado para ejercer violencia verbal, amenazar, iniciar campañas de odio, llevar a juicio ilegal y permitir violencia física sobre su propia población.

El macuspano ni siquiera oculta que su objetivo es imponer un orden o una ideología específica en la población, obligándola a la obediencia absoluta, y que se trata de una ideología no prevista en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Este adoctrinamiento que López ha llevado hasta la misma educación pública, lo ejecuta valiéndose del poder conferido en sus manos por la misma Ley que viola y sobre la cual dice tener una superioridad moral.

Amedrenta a la población, sataniza a los contrincantes políticos e inicia campañas de odio con tácticas veladas y medios gubernamentales o de  prensa financiados con dinero público a su cargo, dinero que hoy usa con fines político electorales.

López no ignora que sus obras han sido hechas para que lucre su familia y para tener dinero para financiar sus campañas de terror, y que éstas no van a ser polos de desarrollo ni van tener un retorno económico.

Los mexicanos no necesitan (necesitamos) para vivir, comer bien, tener salud, estudiar y trabajar en paz, ni al Tren  Maya, ni la refinería Olmeca, ni Mexicana, ni el AIFA, ni tampoco la limosna para adultos mayores que se logra quitando presupuesto a Salud y seguridad.

La gente lo que desea es viajar por carretera sin temor a los asalten, quieren que el IMSS y los servicios médicos para población abierta tengan medicamentos, materiales de curación, equipo para detectar las enfermedades y médicos que los atiendan

Quieren (Queremos) los padres, especialmente madres que trabajan, estancias infantiles,  escuelas de tiempo completo con alimentos, y no las limosnas oficiales que propician niños o adolescentes en la calle embriagándose porque no tienen nada que hacer ni quienes los vigilen.

La gente quiere que sus hijos menores, sobre todo las hijas, puedan salir a las calle, puedan usar el transporte público, y no estén acosados en cada esquina con envenenadores o tratantes que la autoridad federal no combate,

La gente quiere rendición de cuentas, no peroratas mañaneras llenas de datos falsos y mentiras, y quieren en la presidencia de la República haya alguien resolviendo problemas, no causándolos, dividiendo, insultando y causando inseguridad.

La gente quiere a los soldados en los cuarteles vigilando la seguridad nacional, y no construyendo trenes o tapando baches… La gente quiere a los ladrones en la cárcel, no en la calle y en las campañas políticas.

User007@mxpress.mx

Publicaciones relacionadas

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba