El proyecto europeo «Battery Pass» ilustra el reto de transparencia para los fabricantes
El consorcio que impulsa un proyecto europeo de pasaporte de baterías, conocido como ‘Battery Pass’, expuso el lunes cómo deben prepararse las empresas para cumplir una normativa cada vez más estricta sobre la divulgación del origen de las baterías y su huella social y medioambiental.
Los fabricantes europeos deberán revelar la huella de carbono de sus baterías a partir de 2024 y cumplir un límite de emisiones de CO2 a partir de 2027.
El documento del lunes es el primer intento de interpretar lo que significarán las nuevas exigencias para los fabricantes de coches eléctricos, baterías industriales y baterías para el transporte ligero.
En un sumario al que ha tenido acceso Reuters, el consorcio financiado por Alemania -que está desarrollando la tecnología para rastrear las características sociales y medioambientales de cada batería- destaca qué información deben hacer pública las empresas, incluida la composición de las baterías, la huella de carbono y el contenido reciclado.
Los representantes del consorcio explicaron a Reuters que aún queda por debatir la metodología para calcular con precisión la huella de carbono y el contenido reciclado, así como quién tendrá acceso a qué datos del pasaporte de baterías.