7 de julio de 2022.- A principios de mayo, Atlantic Council Global Energy Center publicó un trabajo de investigación de Kelsey Forren y Maia Sparkman, en el que afirman que, si bien a escala global la industria pesada emitía 40 por ciento de dióxido de carbono (CO2) a la atmosfera, el sector acerero participaba con sólo 8 por ciento.
El dato anterior, aunque de inicio parece satisfactorio, no exenta a las empresas del sector a esforzarse para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París, que consideran que debe reducir 58 por ciento sus emisiones de CO2 para 2050.
Alcanzar esta meta en el sector requiere la aplicación de políticas que permitan la previsibilidad y la armonización del mercado, esto es, alcanzar acuerdos como el de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, de octubre pasado, en materia acerera, que incluye la creación de un grupo de trabajo técnico para compartir datos y desarrollar una metodología común para evaluar las emisiones en el acero y el aluminio.
Adicionalmente, la Unión Europea informó su objetivo de reducir 55 por ciento las emisiones para 2030, a la vez que pretende promulgar un nuevo mecanismo de ajuste fronterizo de carbono.
De este modo, la UE considera que el sector siderúrgico puede reducir sus emisiones de CO2 en 30 por ciento hacia 2030 y entre 80 a 95 por ciento para 2050.
En Estados Unidos, el hecho de que gran parte de su producción de acero es con el uso de chatarra, un proceso de reciclado, ya de por sí ambientalmente aceptable, se pretende adicionalmente desalentar las importaciones de productos intensivos en carbono mediante una iniciativa propuesta en mayo por los senadores Sheldon Whitehouse y Chris Coons, la “Ley Federal de Liderazgo en la Eliminación de Dióxido de Carbono”.
Mientras tanto, en México la situación es más bien agridulce, por un lado, recientemente se publicó que de acuerdo con el INEGI, solo 15.9 por ciento de las compañías grandes cumplen con normativas de protección ambiental, pero la industria manufacturera, que incluye a acereras, es la más comprometida con el medio ambiente, pues 29.15 por ciento de las empresas que la conforman cumplen con la normatividad.
Por su parte, el compromiso gubernamental en protección ambiental de 2020 medido en gasto, sumó 32 mil 333 millones de pesos, de los que dos terceras partes, 22 mil 389 millones, se asignaron a la protección del aire-ambiente y clima.
Contrario a los señalamientos en el sentido de que México avanza en contra de la marea descarbonizadora, los datos indican que el país pasó de emitir 504 mil 609 millones de toneladas de CO2 en 2018, a 487 mil 570 millones en 2019 y a 407 mil 695 millones en 2020. En el mismo año, Estados Unidos emitió 4,457 millones de toneladas de CO2, Canadá 518 millones (socios de México en el T-MEC) y China 9,899 millones de toneladas.
Pero no todo es miel sobre hojuelas, de acuerdo con la Ley General de Cambio Climático, que crea la figura de la “Contribución Determinada a nivel Nacional (NDC)”, se estima que México emitió 804 millones de toneladas de bióxido de carbono equivalente (MtCO2e) de Gases de Efecto Invernadero en 2020, lo que representa cerca de 1.3 por ciento de las emisiones globales (también denominado huella de carbono, que incluye la totalidad de emisiones de gases de efecto invernadero).
Al respecto, recientemente el jefe del Ejecutivo, Andrés Manuel López Obrador, informó vía Twitter que el 17 de junio, en el marco del Foro de las Principales Economías sobre Energía y Cambio Climático, se darán a conocer los compromisos alcanzados con el enviado presidencial especial de Estados Unidos para el clima, John Kerry.
Como adelanto, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, indicó que 38.2 por ciento de energía eléctrica (gran insumo siderúrgico) producida en México, es energía limpia.
En el sector acerero, Alejandro Wagner, director de Alacero, señaló que un hándicap en contra de la descarbonización en América Latina es el hecho de que 70 por ciento de la producción es mediante alto horno, y solo 30 por ciento en horno de arco eléctrico, mediante el reciclado de chatarra.
Uno de los esfuerzos, en este sentido, es el de Gerdau Corsa, acerera que firmó un convenio de sostenibilidad para la importación de chatarra, por 60 millones de dólares, con BBVA México, bajo la categoría de Prevención y Control de la Contaminación, dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Esta empresa utiliza más de un millón de toneladas de chatarra y evita la emisión de 1.5 toneladas de CO2.
Ternium, por su parte, informó recientemente que tiene como objetivo reducir en 20 por ciento la intensidad de sus emisiones de CO2, para lo que presentó un nuevo plan de inversiones ambientales, que abarca instalaciones de México, Brasil y Argentina, por 460 millones de dólares de su gasto de capital.
En la búsqueda de su objetivo, Ternium indicó que intensificará el uso de energías renovables, aumentará el uso de chatarra, elevará la capacidad de captura de carbono y reemplazará de forma parcial el uso de carbón metalúrgico, entre otros.
Compromisos recientes de diversas acereras para la descarbonización
Salzgitter AG firmó un acuerdo con LuossavaaraKiirunavaara (LKAB) para descarbonizar la industria del acero, con un proceso de fabricación de acero que permitirá a Salzgitter reducir casi todas sus emisiones de carbono para 2033.
Charm Industrial presentó un bioaceite que podría usarse para reducir las emisiones de la fabricación de hierro y acero.
Kobe Steel presentó un acero de altos horno con bajo contenido de CO2, utilizando una tecnología que reduce significativamente las emisiones de carbono.
Tenova, del Grupo Techint, firmó un memorando de entendimiento con SalzgitterGroup para la realización del programa Salzgitter Low CO2.
Tenaris, Saipem y SIAD firmaron un Memorando de Entendimiento (MoU) para construir una planta de captura y utilización de dióxido de carbono en la planta de Tenaris en Dalmine, donde se contempla capturar de 30 toneladas de CO2 por día.
ThyssenkruppElectrical Steel suministra acero bluemint, eléctrico con reducción de CO2, para subestaciones digitales, que presenta 50 por ciento menos de emisiones.
ArcelorMittal invertirá 10 mil 000 millones de dólares para alcanzar su meta de reducir 25 por ciento sus emisiones de CO2 a nivel mundial.
JSW Steel pretende reducir 23 por ciento sus emisiones de CO2, de 1.95 toneladas de CO2 por tonelada de acero, para 2030
Reportacero