Empleo inadecuado es la deuda social pendiente en Ecuador
El gobierno de Ecuador ha destacado la reducción del déficit fiscal de 7% a 2,7% del Producto Interno Bruto como una muestra de su gestión económica exitosa y haber empezado a poner la economía en orden. Sin embargo, economistas y analistas han puesto el contrapunto en que esa mejora de indicadores difiere de la estrecha situación real de los ecuatorianos.
El estancamiento del gasto y de la inversión pública, que permiten una reducción del déficit, se reflejó en un deterioro de los servicios y las obras públicos y de la realidad laboral de los ecuatorianos. La economía de Ecuador no ha recuperado los niveles anteriores a la pandemia.
Si bien el gobierno “ha hecho un esfuerzo por ordenar las cuentas fiscales” que se refleja en una disminución “importante” del déficit fiscal -la diferencia entre lo que ingresa a las arcas públicas cada año y lo que gasta el Estado-, el proceso no está acabado, dijo el director de la Corporación de Estudios para el Desarrollo (CORDES), José Hidalgo.
Al cierre de 2022, recordó el analista, “la economía ecuatoriana sigue siendo más pequeña” que antes de la pandemia, lo que adjudicó al recorte de la inversión pública.
Hidalgo dijo a The Associated Press que si bien el consumo y el comercio internacional han aumentado, “el empleo sigue por debajo, en niveles mediocres”. El estancamiento de la inversión pública, justificó, «no ha sido compensada con suficiente inversión privada”.