Energía

Amenaza bosques proyecto de ley de UE sobre energías renovables

16 de ene de 2018.- Un proyecto de ley que aumenta hasta al menos 27% la participación de fuentes renovables en el consumo final de energía de la Unión Europea (UE) de cara a 2030 pone en “serio riesgo” las regiones forestales mundiales, afirmó un grupo de expertos en cambio climático.

Los científicos sostienen que el texto, que será sometido mañana a votación en el Parlamento Europeo (PE), carece de límites sobre el uso que se puede hacer de la madera en la producción de energía renovable.

Residuos de madera, resultantes de la fabricación de papel, muebles o casas, por ejemplo, ya son ampliamente convertidos en energía en la UE, un método respaldado por los científicos.

Sin embargo, con la ampliación de la meta europea para energías renovables, los expertos temen que muchos países sean impulsados a emplear grandes trozos de maderas, no apenas residuos, para cumplir con sus objetivos.

Su uso en la calefacción presenta la ventaja de ser más barato y sencillo que la instalación de paneles fotovoltáicos o la producción de energía eólica, y no requiere infraestructura especial.

Los viejos hornos de carbón abundantes en Europa, en creciente desuso con la gradual abolición de ese combustible fósil en la matriz energética, son reaprovechados para la producción de energía a partir de madera.

El incremento en la demanda europea conllevaría, invariablemente, a un aumento en las importaciones de madera y “degradaría los bosques en todo el mundo”, advirtió el grupo de 600 científicos, entre ellos siete relatores del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), académicos y exconsejeros de gobiernos europeos.

“Para suministrar sólo un tercio de la energía renovable adicional que probablemente se requiera para 2030, Europa tendría que quemar una cantidad de madera mayor que su cosecha total hoy”, afirmó a Notimex Jean Pascal van Ypersele, profesor de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y copresidente del IPCC entre 2008 y 2015.

“Si otros países siguen el ejemplo de Europa, los impactos serían aún más peligrosos. En lugar de alentar a Indonesia y Brasil a preservar sus bosques tropicales, la posición actual de Europa, el mensaje de esta directiva es ‘corten sus bosques siempre y cuando alguien los queme por energía’”, añadió.

La Comisión Europea (CE), autora del proyecto de ley, argumenta que ha incluido en el texto criterios de sostenibilidad para la biomasa que justamente previenen la deforestación.

La energía producida a partir de esa fuente deberá generar al menos 80% menos de gases de efecto invernadero que los combustibles fósiles en 2021 y 85% menos en 2026.

Las emisiones generadas por el uso de la tierra y todo el proceso de producción de la energía serán tomadas en cuenta en el cómputo.

Asimismo, las plantas dedicadas a la producción de energía de biomasa deberán emplear tecnología de eficiencia superior al 80 por ciento.

Los científicos consideran dichas salvaguardas insuficientes y la pasada semana enviaron una carta a los diputados europeos pidiendo que introduzcan enmiendas al texto.

El grupo Verde del PE propone excluir el uso de tallos y tocones de madera de cualquier política de incentivo para la producción de energía, restringindo esa posibilidad a los residuos de madera.

También sugiere prohibir las subvenciones y ayudas públicas a las plantas que no emplean tecnología de cogeneración de calor y electricidad en la producción de energía a partir de madera.

“Esas enmiendas desviarían los subsidios públicos y las inversiones privadas de formas contraproductivas de bioenergía y las canalizaría hacia alternativas más sostenibles”, valoró el portavoz de la organización ambiental WWF, Alexander Mason, en entrevista con Notimex.

Sin embargo, el vocero considera poco probable que la enmienda pase el voto de la Eurocámara, sometida a intensa presión del lobby de la industria forestal del norte de Europa.

“La industria ha estado bombardeando los diputados con informaciones de que las florestas europeas están en aumento. Pero incluso ese aumento no sería capaz de atender el incremento proyectado para la demanda de madera en la UE”, argumentó.

Más allá de la amenaza que representa para los bosques, ambientalistas y científicos también señalan que el uso de madera como biomasa es ineficiente en la reducción de las emisiones de gas carbónico.

De acuerdo con una estimación conservadora realizada por los expertos, el uso de madera cosechada deliberadamente liberará “al menos el doble” de dióxido de carbono por kilovatio hora de energía producida comparado con los combustibles fósiles.

“Una planta de energía que queme astillas de madera generalmente emitirá una vez y media el dióxido de carbono de una planta que queme carbón y al menos tres veces el dióxido de carbono emitido por una planta que queme gas natural”, explicaron.

“Incluso si se permite que los bosques vuelvan a crecer, el uso de madera deliberadamente cosechada aumentará el CO2 en la atmósfera y el calentamiento global durante décadas o siglos, incluso si la madera reemplaza el carbón, el petróleo o el gas natural” en la producción de energía, escribieron en la carta enviada al PE.

Es necesario corregir ese argumento que permite que cortar madera deliberadamente para quemar sea considerado como energía renovable. «Eso es un absurdo”, sostuvo Van Ypersele.

 

Notimex

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