Colaborador Invitado

¿Es fácil manipular y ser manipulado?

Las debilidades de la mente son la herramienta de la manipulación

REFLEJO INTERIOR

Hiram Peón Lara

Nos dice Joe Vitale, filósofo e investigador, internacionalmente conocido como “el Buda de Internet”, presidente de Hypnotic marketing, Inc., una empresa de asesoría en marketing, nos dice que la manipulación de la mente es la principal herramienta del poder.

Los esfuerzos del Dr. Vitale se enfocan en que las personas vivan intensamente su vida con una característica en particular: Zero Limits.

Bueno, una vida con “zero límits” significa que la realidad que construyas no estará limitada por prejuicios, temores, autosabotajes, ni emociones destructivas.

Sin embargo, lo que me interesa comentar es solo un pequeño párrafo mostrado por Joe Vitale en uno de sus libros y ese párrafo hace referencia a que los seres humanos estamos limitados por nuestras propias debilidades, principalmente, por las debilidades de nuestra mente.

Existen debilidades en la mente que pueden ser manipuladas. Joe Vitale enumera siete y las señala como un caballo de troya que ya está ahí, en nuestro interior, y que contribuye a que seamos susceptibles a ser influidos por los demás, a través de ellas. A veces de manera involuntaria y otras veces con la clara intención de manipular nuestras creencias y comportamientos.

Comentamos la semana pasada que la esperanza es una debilidad de la mente porque cuando nos hacen un ofrecimiento que aporte una esperanza para nuestra existencia o la de nuestra familia, claramente lo aceptaremos sin mayor escrutinio ni cuestionamiento.

La narrativa que utiliza AMLO es transparente. Primero demuestro que tú, pueblo bueno y sabio, estas encerrado en un mundo de opresión y explotación que los poderosos y ricos te imponen sin misericordia. Pero yo te ofrezco una salida: primero luchare en tu nombre contra esos grupos de conservadores y neoliberales hasta destruirlos y así te libero de ellos. Además, yo me ocuparé de que recibas en tu casa una aportación en efectivo que te saque de la pobreza donde te tienen los opresores.

De esta manera ofrece esperanza al pueblo bueno y sabio. Una esperanza que los mantiene dormidos en su confort. Por otro lado, la esperanza que surge cuando conectamos nuestra existencia con lo que uno comprende como verdadero y valioso, y desde esa conexión con el propio corazón, surge una fortaleza que permite enfrentar las mayores dificultades.

No es esta esperanza la que estimula el manipulador, es la otra, la que nos mantiene inermes y conformes.

Otra de las debilidades de la mente es la necesidad de sentirnos necesitados.

Tal parece que las personas necesitamos sentir que nuestra vida importa y la mejor manera que tenemos para sentir eso es buscando la validación de otras personas, principalmente las que nos rodean, las que forman nuestro círculo más cercano. Necesitamos muchas veces, si no es que la mayoría de las veces, sentir que alguien aprueba nuestras decisiones, nuestras creencias y conductas.

Eso lo aprendemos desde muy niños. Quién no recuerda la mirada de la madre que aprueba o desaprueba cierta palabra, cierto comportamiento. Después, con el tiempo y la adultez, buscamos una pareja que cumpla con ese role en nuestra vida.

Igual y para eso están los amigos, para corroborar o desaprobar, la compra de un vehículo o la novia que tenemos.

¿Cuántos de nosotros somos adictos a la adulación? Hasta existe una palabra para eso. Nos dicen que debemos “cultivar” algunas virtudes. Bueno por igual nos volvemos objeto de cultivo. Algunos subordinados se especializan en cultivarnos con halagos y gestos de admiración, con el tiempo se vuelven nuestros favoritos y nunca nos dimos cuenta que todos los halagos y muestras no son más que aderezos para conseguir un propósito.

Lo mismo sucede, a veces involuntariamente, en la familia. No tienen acaso una hija que siempre se vuelve muy zalamera cuando necesita algo del padre o de la madre. Es una niña que ya aprendió lo susceptibles que somos a las muestras de afecto o de la palabra halagadora. Lo que quiere no lo exige, solo lo sugiere, pero no importa porque siempre estamos dispuestos a hacer un esfuerzo para satisfacer la petición del otro o la otra.

Cuando eso sucede estamos siendo objeto de una manipulación muy dulce. Como la que recibe el pueblo bueno y sabio.

No perdamos la esperanza, ni la fe, hasta la próxima.

El autor es experto en comunicación corporativa y situaciones de crisis. Cuenta con un MBA del ITESM

Contacto:

Mail: hirampeon@gmail.com

Twitter: @Hirampeon

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