Colaborador Invitado

Es mucho mejor prevenir que corregir

En la salud el tema de la prevención es clave y crítico.

Hiram Peón Lara

Es difícil estar conscientes todo el tiempo de lo que estamos viviendo, lo que estamos sintiendo, mantenernos contentos, optimistas, en paz.

La vida diaria nos absorbe de tal forma, que nuestra atención se enfoca, casi de manera instintiva, en lo que estamos haciendo.

Son pocas las personas que, como Agatha Christie, logra que su mente divague hacia temas muy concretos, mientras, por ejemplo, lava los trastes en la cocina.

Dice Agatha en su autobiografía: “Los mejores crímenes para mis novelas se me han ocurrido fregando platos. Fregar platos convierte a cualquiera en un maníaco homicida”.

La verdad es que la brillante escritora pasó muchos años trabajando en una botica y ahí aprendió mucho sobre los venenos, que después fueron su herramienta homicida preferida.

La vida nos absorbe y nos lleva, muchas veces, por derroteros que no esperamos.

Mantenernos en armonía con la vida cuesta mucho trabajo. Muchas veces tratamos de forzar las circunstancias que nos rodean para alcanzar algo que nos hemos propuesto.

Por ejemplo, renovar nuestra credencial de elector. Cuando usted trata de convencer a los responsables del registro de lo ilógico que es pedir tres veces lo mismo – comprobante de nombre y domicilio – . Lo que está realmente haciendo es tratando de forzar las cosas para que éstas sean como usted quiere.

Insistir puede llevarnos a una situación de angustia, resentimiento, enojo y finalmente de ira. Las razones las creamos después: tener que regresar, tomar varios camiones, una vuelta más al registro civil y la espera para conseguir un acta de nacimiento, incluyendo el pago del acta. En fin, hay muchas razones para explotar contra la autoridad.

Mantenernos en armonía con la vida, fluir con la naturaleza de las cosas, parece una conducta, una actitud, nada fácil de mantener. Si a eso le agregamos el estrés del trabajo, o tener una pareja que no escucha más que sus propias palabras, bueno, ya tenemos las condiciones necesarias para decantarnos en un estado alterado, propicio para afectar la salud.

Esta situación se puede agravar al grado de representar una condición que exponga la salud financiera de la familia.

Platicaba el miércoles pasado con mi buen amigo, Luis Sánchez, sobre la conveniencia de tener un seguro de gastos médicos. Mi argumento es que la salud no es gratis. Alguien tiene que pagar por ella y los sistemas públicos de salud, al menos los que tenemos en Monterrey, no son tan buenos como en Dinamarca.

Acudir a un hospital privado para atenderse requiere una cantidad de recursos que la gran mayoría de la población no tienen.

Una familia sana, que quiera protegerse a través de pagar un seguro de gastos médicos, tendría que disponer para ello de más de $60 mil pesos al año y solo cubriría a los dos adultos, padre y madre.

También la semana pasada acudí a una conferencia donde se presentó un modelo de atención de la salud, que no es nuevo, tiene más de 25 años en el mercado, pero cuya filosofía de trabajo le ha dado la suficiente solvencia para ser uno de los mejores sistemas de prevención de la salud, se trata del modelo Plan Seguro.

Durante la conferencia mi pregunta fue, “cuanto dinero tiene que ganar una persona para poder pagar una cobertura como la que presentan” La respuesta fue que aproximadamente debe tener un ingreso de alrededor de $600 mil pesos al año. El costo de una cobertura promedio llega a ser alrededor de $30 mil pesos al año.

No es un precio exorbitante, es algo razonable. Pero aún así digamos que es apenas lo adecuado para una familia de clase media para arriba.

Salvador Arceo, director general de Plan Seguro, comentó que el sistema permite proteger tanto para enfermedades como para accidentes, lo que facilita el cuidado de la salud desde cualquier perspectiva. Aún en los casos de, por ejemplo, personas con hipertensión, diabetes, obesidad y sin límite de edad.

Pero de que estamos hablando. Se trata de fluir, se trata de lograr la tranquilidad de vivir contentos, optimistas y en paz. La propuesta de este sistema se enfoca en un factor que pocas veces consideramos: la prevención. Prevenir en el cuidado de la salud es mucho mas barato, pero por mucho, que tratar de corregir una situación de gravedad.

La salud es un tema que, como la espada de Damocles, pende sobre nuestra cabeza.

Mantengamos viva la esperanza. Mantengamos la fe. Hasta la próxima.

El autor es experto en comunicación corporativa y situaciones de crisis. Cuenta con un MBA del ITESM

Contacto:

Mail: hirampeon@gmail.com

Twitter: @Hirampeon

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