INTERNACIONALES

Espera Banco BASE contracción de 3.5% en EUA en 2020

28 de enero de 2021.- Banco BASE brindó hoy perspectiva económica de Estados Unidos, EUA, 2020 y de su cuarto trimestre, destacando que:

La economía de Estados Unidos mostró una contracción anual promedio de 3.5% en el 2020, siendo la primera desde el 2009.

Durante el cuarto trimestre del 2020 el PIB creció 4.0% a una tasa trimestral anualizada (1.0% trimestral).

Al interior del PIB la mayor contribución se observó en el componente de la inversión, con 4.06 puntos.

La tasa de desempleo cerró el 2020 en 6.7%, 3.2 puntos por arriba del nivel del 2019.

“Durante el último trimestre del 2020 la economía de Estados Unidos creció a una tasa trimestral anualizada de 4.0%, después de haber crecido 33.4% en el trimestre anterior. A tasa anual, el PIB mostró una contracción de 2.5%, con lo que en el año Estados Unidos promedió una caída del 3.5%. Esta es la primer contracción promedio anual desde el 2009 cuando cayó 2.5% tras la Gran Recesión y la mayor desde 1946, cuando se observó una contracción de 11.6%”, indicó BASE.

Al interior la mayor contribución fue por parte de la inversión privada (4.09 puntos), seguido del consumo (1.70 puntos).

La pandemia de Covid-19 terminó con el periodo más largo de expansión de Estados Unidos de 128 meses, registrado de julio 2009 a enero 2020. Cabe recordar que, durante el segundo trimestre la economía cayó a una tasa trimestral anualizada de 31.4%, siendo la contracción más profunda desde que existen registros (la serie trimestral inicia en 1948). Debido a la magnitud de la crisis derivada de la pandemia, el gobierno estadounidense aprobó una serie de estímulos fiscales históricos, equivalentes a cerca de 3.8 billones de dólares, representando aproximadamente el 19.9% del PIB del 2019. En comparación, durante la Crisis Financiera del 2008, los apoyos fiscales proporcionados por el gobierno representaron cerca del 4.9% del PIB de ese año. Los estímulos fiscales, aunados a la política monetaria expansiva de la Reserva Federal, han permitido que la economía de Estados Unidos se recupere de manera acelerada (Figura 2).

Crecimiento trimestral 1.0% Es el cambio porcentual del PIB del cuarto trimestre vs. el PIB del trimestre inmediato anterior.

Crecimiento trimestral anualizado 4.0% Este cálculo muestra cuál sería el crecimiento, si el crecimiento trimestral se repitiera todo el año (por 4 trimestres). Esta es la manera en que Estados Unidos reporta su crecimiento del PIB. Se calcula: (??? 4? 2020??? 3? 2020)4−1

Crecimiento anual -2.5% Es el cambio porcentual del PIB del cuarto trimestre vs. el PIB del mismo trimestre del año anterior.

El consumo privado es el principal motor de la economía estadounidense, representando cerca del 70% de PIB. En el último trimestre del 2020, el consumo aumentó a una tasa trimestral anualizada de 2.5%, después de haber crecido 41.0% en el tercer trimestre. A pesar de la recesión, se logró observar un crecimiento en las ventas minoristas durante el 2020, avanzando 0.6% con respecto a 2019, impulsado por los estímulos fiscales, los cuales permitieron que el ingreso privado creciera a una tasa anual del 3.8% en el mes de noviembre, acumulando un crecimiento promedio de 6.6% en los primeros once meses del 2020. Debido al impacto de la pandemia, el desempeño de las ventas minoristas por sector ha sido heterogéneo, o con recuperación en forma de K (Figura 4). Las tres categorías con mejor desempeño en el 2020 fueron: ventas en línea (+22.0% anual), materiales de construcción y de jardín (+14.0%) y tiendas de alimentos y bebidas (+11.5%). Sin duda, la tendencia de compras en línea fue una de las que más se aceleró con la llegada de la pandemia, lo que llevó a las ventas sin tienda a observar crecimientos mensuales en 8 de los 12 meses del año, mientras que a tasa anual todos los meses mostraron crecimientos. Asimismo, las ventas de materiales de construcción y de jardín, se vieron beneficiadas por el gran tiempo que los consumidores pasaron en casa. Cabe mencionar que, de acuerdo al Buró de Estadísticas Laborales, el 23.7% de los trabajadores permanece en homeoffice al mes de diciembre, una tendencia que se espera que continúe. En contraste, el sector más afectado durante el 2020, fue el de tiendas de ropa y accesorios, al caer 26.4% con respecto al 2019. Lo anterior llevó a tiendas como Brooks Brothers, JC Penney y Neiman Marcus a declarase en bancarrota bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos durante el 2020. Asimismo, las ventas de los restaurantes y bares, mostraron una contracción anual del 19.5%.

Cabe destacar que los consumidores siguen percibiendo un panorama incierto (reflejado en el Indicador de Confianza de la Universidad de Michigan que en enero 2021 se ubica 20.6 unidades por debajo del nivel de enero 2020), debido a la pandemia, siendo el principal riesgo para la recuperación económica de EUA.

Durante el 2021, se espera que continúe la recuperación en el consumo privado, alcanzando su nivel pre pandemia probablemente en el primer trimestre del 2021 (al último dato disponible el gasto en consumo privado permanece 2.14% por debajo de su nivel pre pandemia), apoyado por los estímulos fiscales aprobados a finales de diciembre y ante la propuesta de Joe Biden de un nuevo paquete de apoyo por 1.9 billones de dólares.

Comercio Internacional

Durante el cuarto trimestre del año las exportaciones de Estados Unidos avanzaron a una tasa trimestral anualizada de 22.0%, mientras que las importaciones incrementaron 29.5%. La balanza comercial de bienes y servicios de Estados Unidos mostró un déficit de 68.1 mil millones de dólares (mdd) en noviembre, siendo el segundo mayor en registro, únicamente después del déficit de 68.3 mil mdd observado en agosto del 2006. La gran magnitud del déficit comercial, es evidencia de la debilidad de la demanda externa tras la crisis ocasionada por la pandemia, aunado a los cuellos de botella que todavía permanecen en algunos países, lo que ha provocado que las exportaciones avancen a un menor ritmo que las importaciones. Cabe mencionar que, la balanza comercial de Estados Unidos ha sido deficitaria desde que existen registros (1992), lo que actúa como una limitante para el crecimiento económico de este país, durante el cuarto trimestre el déficit comercial restó 1.52 puntos al PIB total.

En cuanto a la relación entre México y Estados Unidos, en el acumulado de enero a noviembre del 2020 el déficit asciende a 102.76 mil mdd, explicando el 13.64% del déficit total de Estados Unidos (Figura 5). El déficit acumulado con México es el mayor en registro para un periodo igual (la serie inicia en 1985), superando por 10.76% el máximo anterior registrado en 2019. En el acumulado de los primeros 11 meses del 2020, el comercio total con México (suma de exportaciones e importaciones) asciende a 488.84 mil mdd,

representando el 14.3% del comercio internacional total de Estados Unidos y ubicándose como el segundo socio comercial más importante después de China. En el año, el comercio con México, se ha visto impulsado principalmente por la demanda de Estados Unidos, ya que la economía mexicana se ha recuperado a un menor ritmo, especialmente ante la falta de estímulos fiscales que impulsen el consumo interno. Al onceavo mes del año, el 60.23% de las importaciones provenientes de México son de tres sectores: fabricación de equipo de transporte (31.86% del total), fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos (19.40%) y fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (8.97%). Para México, estos tres sectores de la industria manufacturera son los principales motores de la recuperación económica.

Por su parte, la relación comercial con China fue inestable durante el 2020, ya que en varias ocasiones se incrementaron las tensiones entre ambos países, sobre todo tras la aprobación de la Ley de Seguridad Nacional de Hong Kong. No obstante, al onceavo mes del 2020, China se mantiene como el principal socio comercial representando el 14.7% del comercio internacional de Estados Unidos. Cabe recordar que, en enero se firmó el acuerdo comercial Fase 1, con el objetivo de aumentar las exportaciones a China en un total de 200 mil millones de dólares entre 2020 y 2021. A noviembre se observa un avance del 58% del total de la meta de este año (Figura 6). Específicamente, las exportaciones agropecuarias muestran un avance del 76% con respecto al objetivo establecido, debido al gran esfuerzo en las compras de granos que se hizo hacia el final del año.

Con las cifras de los primeros 11 meses del 2020, los cinco principales socios comerciales de Estados Unidos son: China (14.7%), México (14.3%), Canadá (14.0%), Japón (4.9%) y Alemania (4.6%).

Inversión Privada

En el cuarto trimestre del año, la inversión privada aumentó a una tasa trimestral anualizada de 25.3%. Al interior, el mayor incremento se observó en la inversión residencial (+33.5% trimestral anualizada). Durante el 2020, la inversión privada disminuyó en 5.3% con respecto al 2019, el retroceso se debió principalmente a la inversión no residencial. Por su parte, la inversión residencial logró una recuperación completa desde el tercer trimestre de año, impulsada por las bajas tasas de interés que han beneficiado al mercado hipotecario, llevando a las tasas de las hipotecas a 30 años a contraerse desde 3.65% en enero del 2020, a 2.67% al 31 de diciembre del 2020.

Durante la primera semana del 2021, las aplicaciones por hipotecas aumentaron a una tasa semanal de 16.7%, siendo el mayor incremento semanal desde el 11 de marzo del 2020 cuando iniciaba la pandemia, el aumento fue impulsado por el refinanciamiento en las hipotecas que se observó en los primeros días del 2021. Cabe mencionar que, el aumento se dio a pesar del incremento en el rendimiento de los bonos del Tesoro que se ha observado ante la expectativa de mayores estímulos fiscales y tras el inicio del proceso de vacunación.

Las bajas tasas de interés y los cambios de tendencia en los consumidores, quienes ahora buscan casas en los suburbios, han llevado a la demanda por casas a ubicarse en niveles no vistos desde 2006, convirtiendo al mercado de viviendas en uno de los principales motores de recuperación para la economía de Estados Unidos. Al cierre del 2020, las ventas de viviendas existentes mostraron un crecimiento anual de 22.2%. Por su parte, las ventas de viviendas nuevas muestran un aumento anual de 20.8%, hilando siete meses de incrementos anuales.

No obstante, la oferta de casas registró un mínimo no visto desde 2003, alcanzando una razón entre casas disponibles para venta y casas vendidas de 3.33 (oferta en meses). Lo anterior indica cuanto tiempo duraría el inventario de casas, al ritmo de venta actual suponiendo que no se construyen nuevas viviendas. La baja oferta ocasionó que la confianza de la construcción alcanzara un máximo histórico de 90 puntos en noviembre del 2020 (Figura 7). Cabe mencionar que, una oferta menor a 4.3 meses, indica que se necesitará más construcción de viviendas. Por otro lado, si sube de 6.4 meses, implica un crecimiento lento en el sector. El bajo nivel de meses de oferta es una buena señal para la economía, pues indica que se deberán seguir construyendo casas, lo que implica un aumento de empleos y un mayor gasto por parte de los consumidores.

Gasto Público

Durante el 2020, el gobierno de Estados Unidos aprobó una serie de estímulos fiscales, equivalentes a cerca de 3.8 billones de dólares, representando aproximadamente el 19.9% del PIB del 2019. En contraste, durante la Crisis Financiera del 2008, los apoyos fiscales proporcionados por el gobierno representaron cerca del 4.9% del PIB de ese año. Por lo anterior, el déficit del año fiscal del 2020 (que terminó el 30 de septiembre) fue equivalente a 3.1 billones de dólares, representando el 14.9% del PIB, el mayor desde 1943 cuando el déficit representó el 26.8% del PIB debido a la Segunda Guerra Mundial. Ahora en el primer trimestre del año fiscal 2021 (octubre a diciembre 2020), el déficit asciende a 572 mil millones de dólares, mostrando un aumento de 18% con respecto al mismo periodo del año anterior. Al interior, los ingresos por impuestos sobre la renta y por seguro social disminuyeron en conjunto en 7 mil millones de dólares o 1% con respecto al mismo periodo del año anterior. La contracción se debió principalmente a los menores salarios y a los estímulos que han permitido diferir el pago de impuestos.

El nivel de deuda pública como porcentaje del PIB aumentó de 79.0% en el 1T 2019 a 100.1% al cierre del 2020 (Figura 8), es decir un aumento de 21.1 puntos porcentuales, muy por encima del incremento de 12.7 puntos porcentuales observado de 2008 a 2009, durante la crisis anterior. Hacia adelante, la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO por sus siglas en inglés) estima que la deuda se elevará hasta un nivel de 107% del PIB para el año 2023, superando el nivel alcanzado durante la Segunda Guerra Mundial de 106.3%. El elevado nivel de deuda hace más vulnerable a la economía estadounidense, ya que conforme aumenten las tasas, el gobierno enfrentará mayores costos limitando el uso de sus recursos para otras inversiones y por lo tanto frenando el crecimiento económico.

Cabe destacar que, históricamente tomando en cuenta el periodo de 1945 a 2019, los demócratas han logrado un crecimiento en promedio 0.8 puntos porcentuales mayor a los republicanos con una deuda 4.9 puntos porcentuales mayor (Figura 9). Lo anterior apoya la expectativa de que la administración de Biden siga impulsando los estímulos fiscales, sobre todo ahora que el Senado cuenta con mayoría demócrata.

Política monetaria: inflación y empleo

La Reserva Federal mantiene su tasa de interés en el rango mínimo de 0.00-0.25% desde el 17 de marzo cuando la recortó en una decisión de emergencia. A pesar de que la economía de Estados Unidos se ha recuperado a un ritmo más rápido al esperado inicialmente, regresar al nivel de empleo previo podría tomarle más de dos años. Por lo anterior, no se espera que la Fed aumente sus tasas, ni reduzca su programa de compra de bonos antes del 2023. El presidente del Banco Central, Jerome Powell, señaló que el aumento en las tasas de interés y la reducción en su programa de compras, se anunciarán con tiempo para evitar un episodio como el observado en 2013, conocido como Taper Tantrum, cuando la expectativa sobre la terminación de los programas de compra de bonos ocasionó incrementos bruscos de las tasas de interés. Actualmente el Comité mantiene el programa de compra de bonos del Tesoro y bonos respaldados por hipotecas en 80 y 40 mil millones de dólares al mes, respectivamente. Este periodo de Expansión Cuantitativa (QE) que inició el 15 de marzo, ha llevado a los activos de la Fed a alcanzar los 7.33 billones de dólares, en comparación con el nivel pre pandemia de 4 billones (Figura 10).

Inflación

El Índice de Precios al Consumidor de Estados Unidos cerró el año 2020 con un aumento anual de 1.4%, siendo la menor inflación para un diciembre desde 2015, cuando cerró en 0.7%. Por su parte la inflación subyacente, la cual sirve como un mejor indicador sobre la tendencia de la inflación a largo plazo, se ubicó en una tasa anual de 1.6% (Figura 11). Las categorías que cerraron con un mayor aumento en sus precios en el 2020, fueron las correspondientes a vehículos usados (+10.0% anual), servicios médicos (+2.8%) y vehículos nuevos (+2.0%). Cabe recordar que, tras las estrictas medidas de confinamiento de abril, la mayoría de las personas mostraron una preferencia por trasladarse en carro debido al alto riesgo de contagio que representa el transporte público, esto fue lo que llevó a los precios de los vehículos usados a cerrar con un incremento anual de 10.0%, un máximo para un mes igual desde 1983. Por otro lado, los alimentos cerraron el 2020 con un aumento anual de 3.9%, un máximo no visto para un diciembre desde el 2011. Hacia el final del año, los alimentos volvieron a mostrar un avance en sus precios debido al endurecimiento en las medidas de confinamiento, lo que limitó la operación de los restaurantes. En diciembre, el índice de energía aumentó 4.0% con respecto a noviembre, derivado del avance de 8.4% y 10% en los precios de la gasolina y el combustóleo. Sin embargo, en su comparación anual los precios de la energía cerraron el 2020 mostrando una contracción de 7.0%, siendo la mayor disminución anual para un mes de diciembre desde 2015, debido a la caída en la demanda ocasionada por la pandemia.

Hacia adelante, Grupo Financiero Base estima que la inflación anual promedio en 2021 sea de 1.7% (Figura 12). Se espera que la inflación se mantenga en tasas anuales cercanas al 1.2% en los primeros meses del 2021. Sin embargo, a partir de abril las tasas podrían dirigirse a niveles superiores al 2.0%, debido a la baja tasa de comparación del año anterior. Cabe recordar que, la Fed ha mencionado que se necesita que la inflación suba temporalmente por arriba del objetivo, para lograr el promedio deseado de 2.0%.

Empleo

Durante el 2020, se destruyeron 9.37 millones de empleos como consecuencia de la pandemia de Covid-19, la mayor pérdida de empleos en un año desde que existen registros (1939) y muy por encima del máximo anterior registrado durante la Gran Recesión en 2009, con 5.05 millones de empleos perdidos (Figura 13). En la administración completa de Donald Trump (2017-2020) se registró una pérdida neta de 2.82 millones de posiciones laborales. Debido al impacto de la pandemia y a que solo estuvo un periodo en su puesto presidencial, Trump se convirtió en el primer presidente en dejar su cargo con un menor número de empleos a los que se tenían antes de entrar.

El mayor impacto en el empleo se dio en abril cuando se destruyeron 20.8 millones empleos debido a las restricciones del Gran Confinamiento. Posteriormente, se observaron crecimientos mensuales consecutivos de mayo a noviembre. Sin embargo, las cifras de diciembre mostraron la destrucción de 140 mil empleos. La tasa de desempleo cerró el año en 6.7%, 3.2 puntos porcentuales por arriba del nivel observado en enero 2020. Tomando en cuenta a las personas sub ocupadas, aquellas que están trabajando medio tiempo y están dispuestas a trabajar más horas, la tasa de desempleo se eleva a 11.7%, siendo la mayor para un mes igual desde diciembre 2013, aunque por debajo del nivel de 17.2% observado en 2009 durante la crisis anterior. En el año, la fuerza laboral se redujo en 3.89 millones, lo anterior se debió principalmente a que muchas de las personas que perdieron su empleo decidieron no buscar un trabajo por las siguientes razones: 1) esperan ser recontratadas una vez que se relajen las medidas de confinamiento, 2) por la difícil situación económica lo que hace que algunos vean poca probabilidad de encontrar empleo (trabajadores desalentados) y 3) por la extensión en el seguro de desempleo, lo que en ocasiones desincentiva la búsqueda de empleo.

Al cierre del año, se registraron 3.37 millones de personas en desempleo permanente, superando a las personas en desempleo temporal las cuales cerraron el año con 3.04 millones (Vs. 640 mil en enero) (Figura 14). Es importante mencionar que, los desempleos permanentes son los que tienen el potencial de causar un daño más profundo en la economía, ya que crean desempleo estructural, el cual se debe al desajuste entre las habilidades que poseen los trabajadores y las que buscan los empleadores. Por industria, la mayor pérdida de empleo en el año se observó en las más sensibles a las restricciones de confinamiento, en las que además resulta más difícil trabajar desde casa, tal es el caso de ocio y hospitalidad (-3.82 millones) y servicios educativos (-1.17 millones). La disminución en el empleo durante diciembre, se debió principalmente al incremento en casos de Covid-19 hacia el final del año, lo que obligó a algunos gobiernos locales a imponer medidas de confinamiento más estrictas.

Los datos más recientes de las solicitudes iniciales por desempleo elevan la probabilidad de que se vuelva a observar una destrucción en el empleo en el primer mes del 2021. Hacia adelante, se espera que la recuperación en el mercado laboral sea lenta, regresando a niveles pre pandemia de la nómina no agrícola hasta principios del 2024. Cabe mencionar que, históricamente después de una crisis, el PIB de Estados Unidos suele recuperase antes que el nivel de empleo. En la crisis anterior que inició en el 1T del 2007, el PIB se recuperó en el 3T del 2011, mientras que la nómina no agrícola regresó a su nivel pre crisis hasta el 3T del 2014. La lenta recuperación en el mercado laboral se debe principalmente a:

1) La resistencia al cambio en los salarios, por lo que los trabajadores buscan sueldos mayores a los que las empresas están dispuestas a ofrecer (precios pegajosos).

2) Los estímulos fiscales que pueden desincentivar la búsqueda de trabajo.

3) El desajuste entre las aptitudes que buscan los empleadores y las habilidades del de los trabajadores (desempleo estructural).

Mercado de Capitales

El año 2020 fue histórico para el mercado de capitales, ya que, a pesar de ser un año de crisis económica, los mercados de valores lograron borrar las pérdidas y cerrar el año con balances muy positivos. El Dow Jones presentó un alza en el año de 7.25%, ubicándose en 30,606.48 puntos, luego de tocar un mínimo de 18,213.65 puntos el 23 de marzo. Por su parte, el S&P 500 finalizó el año con un rendimiento de 16.26%, colocándose en 3,756.07 puntos. El 23 de marzo este índice alcanzó un mínimo de 2,191.86 puntos, no visto desde el 1 de diciembre del 2016 y 32.16% por debajo del cierre del 2019. El S&P 500 alcanzó un máximo histórico el 29 de diciembre, de 3,756.12 unidades, lo que equivale a una recuperación de 71.37% desde el mínimo en al año. Al interior del índice, los sectores más beneficiados fueron el tecnológico (+41.96% anual), consumo discrecional (+31.92%) y comunicación (+21.93%). Por último, el que se vio más beneficiado ante la pandemia, fue el índice tecnológico NASDAQ que cerró el año en un nivel de 12,888.28 unidades, lo que equivale a un rendimiento de 43.64%. El 23 de marzo el índice tocó un mínimo en el año de 6,631.42 puntos, 26.09% por debajo del cierre del 2019. Posteriormente, el índice alcanzó un nuevo máximo histórico el 29 de diciembre de 12,973.33 puntos, lo que equivale a una recuperación desde el mínimo anual de 95.63%. En el 2020, los índices alcanzaron 126 máximos históricos en conjunto (Dow Jones: 22, S&P 500: 38, NASDAQ: 66), debido en parte al mayor ahorro en la economía estadounidense provocado por los estímulos fiscales y la cautela de los consumidores ante la crisis sanitaria y económica.

Para este año se espera que la bolsa estadounidense continúe liderando las ganancias, particularmente el sector tecnológico, pues es muy posible que el confinamiento y las medidas de distanciamiento social que se han prolongado por casi un año, hayan generado un cambio en el patrón de consumo hacia alternativas digitales en actividades como comunicación, compras al menudeo y entretenimiento.

Expectativas

Hacia adelante, existen tres escenarios probables para la recuperación del PIB de Estados Unidos. Debido a que se espera que se apruebe la propuesta de Joe Biden del paquete de estímulos de 1.9 billones de dólares antes de que venzan los apoyos actuales, el escenario optimista es el que tiene una mayor probabilidad de ocurrencia. De lo contrario, en caso de que no se aprobaran nuevos estímulos durante la primera mitad del año, entonces la expectativa de crecimiento económico se estaría moviendo hacia el escenario central.

Escenario pesimista: a inicios del 2021 se endurecen las medidas de confinamiento debido a que los casos siguen incrementando pese al proceso de vacunación, frenando la recuperación económica. El PIB estadounidense crece 2.0% en el 2021, seguido de un crecimiento de 3.2% en 2022.

Escenario central: se asume una senda de recuperación estable, debido a que no se implementa un confinamiento severo al comienzo del 2021, permitiendo que la economía siga creciendo. Con esto, el PIB crece 3.5% en el 2021, seguido de un crecimiento de 3.5% en 2022.

Escenario optimista: bajo este escenario se asume una recuperación más acelerada, impulsada por la distribución efectiva de las vacunas y los mayores estímulos fiscales con la administración de Joe Biden, permitiendo un crecimiento económico del 5.0% en 2021 y 2.7% en 2022.

En el escenario optimista, el aumento en casos de Covid-19 continúa siendo un riesgo importante para la economía estadounidense, aunque, los gobiernos locales no endurecen más las restricciones actuales. Asimismo, la aprobación inminente de nuevos estímulos durante el primer trimestre de la administración de Joe Biden, impulsa el consumo privado, logrando su recuperación durante el primer trimestre del 2021 y beneficiando también al mercado laboral. Además, se espera que se logre un proceso de vacunación masivo hacia la primera mitad de año, lo que permite reactivar el sector servicios y regresar paulatinamente la confianza a los consumidores estadounidenses.

Bajo estas condiciones, Grupo Financiero Base estima que en el año 2021 el PIB de Estados Unidos crezca 5.0%. En el segundo trimestre del 2021, impulsado por los estímulos fiscales y monetarios, la economía estadounidense podría ubicarse en niveles similares a los del cuarto trimestre del 2019 previo a la actual crisis, en comparación con el periodo de 15 trimestres que tardó durante la crisis anterior. Por otro lado, se prevé que la inflación anual promedio en 2021 sea de 1.7%, cerrando el primer trimestre en un nivel cercano al 1.5%. Mientras que, se estima que el nivel de empleo o nómina no agrícola, logre su recuperación completa hasta el primer trimestre del 2024. Por lo anterior, se prevé que la tasa de interés de referencia se mantenga en el rango mínimo de 0.00-0.25% al menos hasta el 2023

 

Reportacero

 

 

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