Vecinos…y MUCHO más de EU
Por María Dolores Ortega
Estados Unidos es el mayor importador de bienes y servicios del mundo, lo informa la Organización Mundial del Comercio.
Adquiere alrededor del 14% del total de las importaciones de mercancías en el mundo, y el 11% de los servicios comerciales.
Es también, el segundo País con mayor exportación de mercancías en el mundo, y el principal de servicios comerciales.
Por su parte, China es el principal exportador de mercancías en el mundo, con el 13% de las ventas totales, y el segundo importador más grande del mundo de mercancías y de servicios comerciales, al representar el 11 y 10% del total, respectivamente.
Lo que nos dicen esas estadísticas es que si los países más poderosos del comercio mundial están en una guerra comercial, imposible no perjudicar el funcionamiento de la economía internacional.
Las decisiones del Gobierno de Estados Unidos impactan a la economía mundial, indudablemente para bien o para mal.
Y no se diga a México, la economía mexicana está supeditada al sector exportador, cuyo principal cliente es Estados Unidos. El 80% de las exportaciones mexicanas son hacia Estados Unidos.
El sector exportador contribuye de manera directa a una tercera parte del Producto Interno Bruto de México, ha sido el sostén de crecimiento económico de nuestro País. En 2018, el valor de las exportaciones totales mexicanas fue de Dls. 450 mil millones.
México no es China ni Estados Unidos cuyo mercado interno mueve a sus economías, porque hay inversión.
Nuestro País enfrenta actualmente un entorno de incertidumbre que no abona a que se dispare la inversión privada.
La falta de ratificación del T-MEC de parte del Congreso de Estados Unidos, tiene casi paralizadas las decisiones de inversión del sector privado.
Por otro lado, el Gobierno federal tampoco está invirtiendo, la inversión física presupuestaria de los primeros cuatro meses del año es inferior en un -13% real a la del mismo período del 2018.
Sin inversión, ya lo he mencionado no hay crecimiento sostenido.
El consumo privado ha mostrado también debilidad, y si a esta situación le añadiéramos una caída del sector exportador, muy probablemente la economía mexicana entraría en una recesión económica.
Para que se den una idea del impacto que tiene el sector exportador mexicano en la economía nacional, en marzo pasado la actividad económica del País tuvo el peor desempeño que jaló a la baja los resultados positivos que alcanzó en los primeros dos meses de año.
En ese mismo mes de marzo las exportaciones mexicanas registraron una caída en su tasa de crecimiento anual de -1.7%, no vista desde octubre de 2016.
Durante abril, por fortuna mostraron una recuperación positiva de 3.1% anual.
El poderío de Estados Unidos, coloca a México en una posición geográfica privilegiada. La decisión de concentrar nuestras ventas a ese País es totalmente racional, pues, es la economía más grande del mundo.
Culpar al sector exportador mexicano por no diversificar sus mercados, es no reconocer las terribles fallas en política económica que han tenido los Gobiernos federales.
Por culpa de los Gobiernos, de la ambición desmedida, del saqueo, del cinismo, México no cuenta con un mercado interno fortalecido, carece de infraestructura que facilite la actividad productiva por la falta de inversión pública, y lo peor tiene una muy alta deuda pública a la cual debe destinar este año $800,000 millones.
Una cifra enorme de recursos para cumplir con el pago de los intereses y demás compromisos financieros. Esa cifra, es casi similar a la que distribuye el Gobierno federal a las 32 Estados del País vía participaciones federales al año –que sirve para la operación de los Gobiernos estatales y algunos programas de inversión-.
Lo repito, México, las empresas, los trabajadores, las familias, y más de Nuevo León dependemos de las exportaciones.
Las acciones del Gobierno de Estados Unidos seguirán impactando a México, porque no somos independientes en lo económico, aunque suene grave y anti patriótico.
La tasa de interés objetivo que fija Banco de México no disminuye (para fomentar la inversión interna) porque la tasa de inflación sigue alta, y ésta continuará así porque los precios de los combustibles no ceden, y ocurre esto porque las finanzas públicas están débiles.
La mala política fiscal de los Gobiernos federales anteriores dio traste a la política monetaria de Banco de México, y ahora está cobrando factura a la economía.
México enfrenta ahora no sólo la incertidumbre de si el T-MEC será ratificado por los Congresistas de Estados Unidos, no sólo la desconfianza por el nuevo Gobierno federal encabezado por la Izquierda, no sólo la desaceleración de la economía mundial sino también la amenaza constante del Presidente de Estados Unidos.
Son decisiones racionales, ser cautelosos.
Si se cumple el plan de inversión anunciado por el sector privado de México, definitivamente coadyuvará en fortalecer al mercado interno.
Urge la inversión privada, y también la pública.
La Lic. Ma. Dolores Ortega Paredes es Economista de la UANL, recién concluyó Maestría Negocios-Finanzas de la UMM; es analista y conferencista de temas económicos; consultora en Finanzas Personales y Pensiones; ex periodista de Grupo Reforma, y colaboradora de ExperoPyme.com