Eurozona cierra 2025 con inflación moderada y cerca del objetivo del Banco Central Europeo
Ciudad de México, 7 de enero de 2026 — El más reciente análisis de la inflación al consumidor en la Eurozona, correspondiente a diciembre de 2025, confirma una tendencia de moderación de los precios al cierre del año y muestra que la región ha logrado mantener la inflación cerca del objetivo de 2.0 por ciento del Banco Central Europeo (BCE). El informe fue elaborado por Grupo Financiero Base con datos de Eurostat.
Según el documento, la inflación mensual general en diciembre de 2025 se ubicó en 0.18 por ciento, impulsada por aumentos en alimentos, bebidas y tabaco, así como por cierta presión de la inflación subyacente, mientras que la energía continuó con un comportamiento contractivo al registrar una caída notable en sus precios.
En términos anuales, la inflación general se desaceleró hasta 1.96 por ciento, su menor nivel desde mayo de 2025 y ligeramente por debajo del objetivo de 2.0 por ciento del BCE, lo que sitúa a la Eurozona en una posición de precios más estables. Este resultado refleja tanto la disminución de la inflación energética como la moderación de bienes industriales y servicios en comparación con trimestres anteriores.
El informe destaca también que la inflación subyacente anual —que excluye los elementos más volátiles como alimentos y energía— se moderó a 2.29 por ciento, acercándose a los niveles deseados por las autoridades monetarias europeas. Este componente es un referente clave para las decisiones de política económica, pues refleja las presiones de precios más persistentes.
El resultado de diciembre confirma la tendencia observada en estimaciones recientes de inflación en la Eurozona, que situaban la inflación en torno a 2.0 por ciento, con variaciones sectoriales destacadas en los precios de los servicios y otros bienes.
Contexto económico y política monetaria
Los datos preliminares coinciden con reportes de organismos independientes que apuntan a una inflación anual alrededor del objetivo del BCE, con servicios registrando incrementos mayores que otros componentes y energía aportando a la desaceleración general de precios.
Este entorno de inflación moderada y relativamente estable refuerza las expectativas de que el Banco Central Europeo mantenga sin cambios sus tasas de interés en las reuniones venideras, dado que la inflación se mantiene cerca del objetivo estratégico y no muestra presiones inflacionarias generalizadas que exijan ajustes estrictos.