Economia y PoliticaEnergíaLo Más NuevoNacionales

Expropian planta de hidrógeno vendida a Air Liquide

12 de febrero de 2024.- México ordenó expropiación de planta de hidrógeno vendida a Air Liquide.

México emitió un decreto para la expropiación de una planta de hidrógeno ubicada dentro de una refinería de petróleo de Pemex, que había sido vendida a la empresa francesa Air Liquide durante la administración anterior.

Esta acción se produce después de que los funcionarios ordenaron una ocupación temporal de las instalaciones en diciembre.

El anuncio de expropiación por parte de la Secretaría de Energía de México apareció en el Diario Oficial del gobierno a última hora del jueves.

El fundamento de esta decisión gira en torno a los riesgos percibidos para la producción de combustibles para motores en la refinería de Tula, que pertenece y es operada por la estatal Pemex, debido a la dependencia del suministro de hidrógeno de terceros.

El hidrógeno desempeña un papel crucial en las refinerías de petróleo, particularmente en la reducción del contenido de azufre en los productos derivados del petróleo, con especial énfasis en el diésel. Por tanto, cualquier interrupción o incertidumbre en el suministro de hidrógeno podría afectar potencialmente a los procesos de refinación y, posteriormente, a la producción de combustibles para motores.

Además, la declaración del gobierno también subraya el imperativo de salvaguardar la «soberanía energética» de México mediante la expropiación de la instalación de hidrógeno operada de forma privada. La orden especifica que la empresa en cuestión tiene un plazo de 15 días a partir de la fecha de publicación para presentar su respuesta a la oficina jurídica del ministerio.

Desde que asumió el cargo a finales de 2018, el presidente Andrés Manuel López Obrador, un líder de izquierda, se ha mantenido firme en sus esfuerzos por consolidar un mayor control sobre el sector energético del país, favoreciendo a entidades como Pemex y la empresa estatal de electricidad CFE. Esta medida está alineada con su visión más amplia de impulsar la producción nacional de gasolina y diésel, reduciendo así la dependencia histórica de México de las importaciones extranjeras.

En 2017, la rama de refinación de Pemex celebró un acuerdo contractual de 20 años con Air Liquide, con el objetivo de adquirir hidrógeno para las operaciones de la refinería de Tula. El objetivo detrás de esta colaboración era reducir los costos y mejorar la eficiencia operativa. Situada en el estado central de Hidalgo, al norte de la Ciudad de México, la refinería de Tula es la segunda refinería operativa más grande de Pemex.

La decisión de ocupar temporalmente la planta de Air Liquide en diciembre surgió de las preocupaciones sobre la continuidad operativa de la refinería y la necesidad de abordar rápidamente cualquier posible interrupción. En ese momento, el gobierno afirmó que Pemex debía compensar a la empresa francesa por los inconvenientes causados. Sin embargo, la reciente orden de expropiación no menciona explícitamente ninguna disposición de compensación.

La expropiación de la planta de hidrógeno subraya la postura asertiva del gobierno mexicano al afirmar el control sobre activos estratégicos dentro del sector energético. Al poner los componentes esenciales del proceso de refinación bajo control estatal, el gobierno pretende garantizar la estabilidad y seguridad en el suministro de energía, avanzando así sus objetivos más amplios de política energética.

Sin embargo, esta medida ha provocado debates y preocupaciones sobre las posibles implicaciones para la inversión extranjera y la empresa privada dentro del panorama energético de México. Los críticos argumentan que tales medidas podrían socavar la confianza de los inversores y disuadir futuras inversiones en la infraestructura energética del país.

 

 

Reportacero

 

 

 

 

Por favor acceder para comentar.

Botón volver arriba