México, segundo destino de IED en América Latina
14 Ago 2019.- México se colocó como el segundo receptor de Inversión Extranjera Directa (IED) en América Latina en 2018, la cual creció 15.2% respecto al año previo y para 2019 se estima un ligero avance de 2.5%, con una expectativa positiva en el sector energético, de acuerdo con la Cepal.
La secretaría ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, informó que la entrada de IED de México en 2018 fue de $36,871 millones de dólares, con lo cual logró mantener flujos por arriba de su promedio de $30,000 millones de dólares.
Al presentar el informe anual del organismo “La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe 2019”, expuso que siempre hay una expectativa positiva de los inversionistas en el sector energético, el cual es una prioridad para la nueva administración.
Informó que los flujos de IED hacia América Latina en su conjunto aumentaron 13.2% en 2018, sumando $184,287 millones de dólares, con lo que se revierten cinco años de caídas, pero aún por debajo de su nivel máximo de $213,000 millones de dólares.
No obstante, se espera que la IED se mantendrá débil y este año podría caer 0.8%, y se mantenga estable o sea menor en 2020, debido al poco favorable ciclo económico, añadió en videoconferencia desde la sede la Cepal en Santiago, Chile.
Bárcena Ibarra sostuvo que el crecimiento de la inversión extranjera directa se explicó por reinversión de utilidades (61 mil millones de dólares) y préstamos entre compañías (52 mil millones de dólares), mientras que cayeron los aportes de capital (69 mil millones de dólares).
La IED, refirió, sigue siendo el ingreso más estable de capital extranjero en la región, con un horizonte de mediano y largo plazo, y los principales países receptores en 2018 fueron: Brasil 88 mil millones, México 37 mil millones y Argentina con 12 mil millones de dólares.
En el caso de México, la secretaria ejecutiva de la Cepal sostuvo que el año pasado la entrada de IED fue de 36 mil 871 millones de dólares, con un crecimiento de 15.2 por ciento respecto a 2017.
Explicó que el avance se debió a reinversión de utilidades y préstamos entre compañías, se recuperaron las entradas a la manufactura y a servicios, y hubo un aumento de interés por los activos energéticos.
Además, los sectores de servicios atrajeron una parte muy sustantiva del capital, pero también la manufactura y las inversiones en la industria automotriz y autopartes fue superior a la de 2017, representaron el 24 por ciento del total que ingreso de IED al país.
Si bien a nivel global hay incertidumbre en el comercio y la inversión, resaltó que en el caso de México actualmente hay interés en los activos energéticos, sobre todo en la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica.
“El papel del sector energético va a tener una demanda creciente; por ser país petrolero (México), los flujos de inversión estarán dirigidos hacia este sector, finalmente va a haber un impulso a la exploración, a la transformación y a la comercialización”, agregó.
Comentó que con el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador hay un cambio de estilo y cambio de reglas, “pero sin duda va a haber siempre interés en la industria petrolera, en la eléctrica y en el transporte de gas natural, así como en la electricidad y en las líneas de transmisión”.
En ese sentido, insistió en que hay una expectativa positiva de los inversionistas en relación con el sector energético mexicano, el cual es una de las prioridades de la nueva administración.
“Hay un cambio de la dirección de la reforma energética, pero estos cambios van a derivar en un mayor protagonismo de las empresas del Estado, Pemex y CFE, hay que ver cómo se logra impulsar las reservas de petróleo, hay que restituirlas, de gas y recuperar la capacidad de producción, así que creo que por ahí va la mano”, apuntó.
Respecto a América Latina, comentó que la región en general enfrenta una coyuntura internacional compleja pues el escenario mundial favorece un patrón de crecimiento orientado más a las inversiones domésticas que a la IED.
(Notimex)