FIBRAs ven una nueva etapa del nearshoring y anticipan auge de proyectos de usos mixtos
Líderes del sector inmobiliario institucional aseguran que la relocalización productiva ya es un cambio estructural y no una tendencia temporal
Ciudad de México.- El fenómeno del nearshoring ha evolucionado hacia una nueva fase de consolidación que transformará la infraestructura productiva de Norteamérica durante las próximas décadas, coincidieron líderes de las principales FIBRAs del país durante el FibraDay 2026, organizado por la Asociación Mexicana de FIBRAs Inmobiliarias (AMEFIBRA).
Durante el panel “El papel estratégico de las FIBRAs en la reconfiguración productiva de Norteamérica”, especialistas del sector inmobiliario bursátil señalaron que la relocalización de cadenas de suministro ya dejó de ser una expectativa para convertirse en un cambio estructural de largo plazo.
Lyman Daniels, presidente de CBRE para México, Colombia y Costa Rica, planteó que el mercado ha entrado en una etapa que denominó “Nearshoring 2.0”, caracterizada por decisiones de inversión más profundas y permanentes.
“Hemos hablado del nearshoring durante meses, pero hoy estamos al otro lado de la narrativa. La pregunta ya no es si el fenómeno es real, sino cómo está cambiando estructuralmente a México”, señaló.
Norteamérica fortalece su integración
Uno de los principales consensos del panel fue que Norteamérica cuenta con ventajas competitivas que le permitirán mantener una posición dominante en la economía global durante las próximas décadas.
Gonzalo Robina, director general de Fibra Uno (FUNO), destacó que alrededor del 85% de los bienes producidos en la región son consumidos dentro de la propia región, un nivel de integración económica que supera ampliamente a otros bloques económicos del mundo.
Los participantes coincidieron en que la autosuficiencia energética, la cercanía de mercados y la complementariedad industrial entre México, Estados Unidos y Canadá continúan fortaleciendo el atractivo regional para nuevas inversiones manufactureras.
Energía y agua redefinen los mercados ganadores
El debate también dejó claro que la disponibilidad de infraestructura básica será uno de los principales factores para determinar qué regiones captarán las próximas olas de inversión.
Simon Hanna, director general de Fibra Macquarie, afirmó que los mercados secundarios dentro de los corredores industriales están ganando atractivo debido a la disponibilidad de energía y recursos hídricos suficientes para soportar operaciones de gran escala.
La creciente demanda de centros manufactureros y logísticos está obligando a las empresas a evaluar factores que hace algunos años eran secundarios, como el acceso garantizado a electricidad, agua y conectividad.
Retail y oficinas sorprenden al mercado
Aunque el sector industrial sigue siendo el principal beneficiario del nearshoring, los especialistas identificaron oportunidades relevantes en otros segmentos inmobiliarios.
Gonzalo Robina destacó que el consumo interno en México mantiene una fortaleza considerable, impulsando el desempeño de centros comerciales y espacios de retail. Incluso, señaló que los incrementos en rentas comerciales comienzan a igualar o superar los observados en algunos desarrollos industriales.
Por su parte, Salvador Daniel, director general de Fibra Danhos, anticipó una recuperación importante en el mercado de oficinas premium y proyectos de usos mixtos, particularmente en ubicaciones estratégicas donde existe escasez de espacios de alta calidad.
La falta de grandes superficies disponibles en mercados corporativos consolidados está generando condiciones favorables para nuevos desarrollos inmobiliarios.
México, más que una tendencia
Hacia el cierre del encuentro, los participantes coincidieron en que el país atraviesa una oportunidad histórica para consolidarse como uno de los principales destinos globales de inversión productiva.
Jorge Girault, director general de Fibra Prologis, aseguró que México ya no debe entenderse únicamente como un beneficiario temporal del nearshoring, sino como una pieza estratégica dentro de la nueva arquitectura industrial mundial.
“México es una estrategia”, afirmó.
El encuentro se realizó en un contexto especial para la industria, que celebra los primeros 15 años de las FIBRAs en México y el décimo aniversario de la AMEFIBRA.
Tras una década y media de crecimiento, el sector inmobiliario institucional se consolida como uno de los principales motores para el desarrollo de infraestructura productiva, logística, comercial y corporativa del país, en un momento en que la demanda global continúa favoreciendo la integración económica de Norteamérica.