Trabajo infantil, la antesala de la pobreza: INEGI
El director general de Estadísticas Sociodemográficas del INEGI, Edgar Vielma Orozco, señaló que el trabajo infantil se está llevando sobre todo en las zonas rurales, en las zonas de pobreza urbana y en los llamados “cinturones de pobreza”.
“Si de antemano queremos una nueva generación de niños que dentro de 20 años sean adultos productivos, urge que a este sector dedicados a actividades no permitidas se les saque de inmediato de ahí, eso es innegable”, subrayó en entrevista con Notimex.
Se considera trabajo infantil a aquel que realiza la población de cinco a 17 años en actividades económicas no permitidas o en quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas.
La ley establece que la edad mínima para trabajar en México es al menos de 15 años, pero aunque tengan esa edad, los niños tampoco deben trabajar en actividades no permitidas, como horarios nocturnos (bares) o sectores de alto riesgo (ladrilleras o manejo de químicos, entre otras).
Vielma Orozco informó que en 2017, la población infantil de cinco a 17 años en el país ascendió a 29.3 millones de personas, de los cuales el 11%, es decir 3.2 millones, realizó trabajo infantil, siendo 62.7% hombres y 37.3%, mujeres.
Comparó que en 2015, cuando se incorporó el concepto laborar en lugares peligrosos, prohibidos o de riesgo, el trabajo infantil en México representaba 12.4 por ciento de la población de cinco a 17 años de edad, lo que muestra una disminución respecto a 2017.
El especialista del INEGI señaló en 2007 el empleo infantil era realizado por 11.5 por ciento de la población de cinco a 17 años, el cual bajó a 7.1% en 2017, es decir, 4.0 puntos porcentuales menos en una década.
“Sí hemos tenido y hay una clara tendencia de disminución de más de 4.0 puntos porcentuales, esa es una buena noticia. La buena es que está bajando, la no tan buena es que todavía sigue en cifras de 7.0%”, añadió.
Refirió que en África, el empleo infantil representa 19.6%, en América 5.3%, en Estados Árabes 2.9%, en Asia y el Pacífico 7.4% y en Europa y Asia Central 4.1%.
En México, el trabajo infantil afecta particularmente a los varones, con una tasa de 15 por ciento en 2015, contra 13.16% en 2017, mientras que en el caso de las mujeres es de 9.6 contra 8.4%, respectivamente.
“A los niños, a los jóvenes, lo someten desde muy temprana edad a una responsabilidad; evidentemente tiene un impacto en su educación, salud, entre otras cosas”, señaló el director general de Estadísticas Sociodemográficas del INEGI.
Indicó que por entidad federativa, el empleo infantil es mayor en estados como Nayarit o Zacatecas, con casi 20% de la población de cinco a 17 años; en contraste con la Ciudad de México y Querétaro, con 5.4 y 5.3%, respectivamente.
Por actividad, uno de cada tres trabajos de los menores de edad realiza trabajos en agricultura, es decir, un trabajo de subsistencia, por lo cual las zonas rurales involucran un retraso aún mayor, expuso.
Apuntó que 22% de los niños también se ocupa en el sector servicios, y un porcentaje similar en el sector comercio.
Es positivo que el trabajo infantil en México haya disminuido 4.0 puntos porcentuales en la última década, pues significa que algo están haciendo bien las autoridades y algo está cambiando en la sociedad
No obstante, aún hay una brecha muy amplia por reducir, porque el trabajo infantil “es la antesala de la pobreza; un niño trabajando de cinco años, casi por definición va a ser la antesala de la pobreza, muy pocos van a poder escaparse de ese círculo vicioso, porque no estudian”.
Otra señal clara de pobreza entre los menores que realizan trabajo infantil se refleja en que 40% de ellos no recibe una paga, 31% gana hasta un salario mínimo y sólo 21% percibe entre uno y dos salarios mínimos.
(Notimex)