Crecimiento económico de México
Por Gabriela Siller
El 30 de abril se publica el crecimiento económico de México del primer trimestre. Los analistas del sector privado esperan, de acuerdo a los resultados arrojados en la encuesta de Banxico, un crecimiento de 1.56% en todo el año. Esta expectativa se ha reducido mes tras mes, como consecuencia de un panorama sombrío, sobre todo en el primer trimestre, en donde la incertidumbre parece haber mermado la actividad económica. A pesar de los recortes en las previsiones de crecimiento, en el último mes el recorte al pronóstico fue menor que en los trimestres anteriores, a la par que la incertidumbre ha bajado, lo que podría ser una señal de que el pronóstico reflejado en la encuesta de Banxico puede llegar a estabilizarse en el corto plazo.
Utilizando un modelo econométrico del tipo “puente” con datos de IGAE, exportaciones, inversión, entre otros, arroja un crecimiento de 0.8% anual para el primer trimestre. Al utilizar un modelo de series de tiempo se llega a un resultado similar. El crecimiento anual de 0.8% es consistente con un crecimiento trimestral de 0.056%, con datos ajustados por estacionalidad. Asimismo, se estima que en el año México crecerá en promedio 1.3% respecto al 2018.
Es bien sabido que en el primer año de gobierno se da una desaceleración económica, es decir un crecimiento positivo, pero menor al de los años anteriores. Sin embargo, este año la desaceleración ha sido más fuerte por la incertidumbre. En México, el consumo representa la partida más importante del PIB y a pesar de que la confianza del consumidor ha alcanzado máximos históricos, esto aún no se ha visto reflejado en el consumo. Por su parte, la confianza empresarial, que cayó después de las elecciones del año pasado, no ha terminado de recuperarse. Lo anterior se ha visto reflejado en la inversión con menores tasas de crecimiento, frenando el crecimiento económico.
El gasto de gobierno, de acuerdo a los datos publicados de las finanzas públicas, cayó a una tasa real de 7.6% en el primer bimestre del 2018, contribuyendo a la desaceleración en el PIB. Por supuesto que el ajuste en el gasto era necesario, tras la caída en los ingresos del gobierno federal.
Las exportaciones por su parte han crecido a un menor ritmo, avanzando a una tasa anual de 5.25% en el primer bimestre, en contraste con un crecimiento anual promedio de 10.6% en el mismo periodo del año anterior. Preocupan las exportaciones automotrices, que crecieron a una tasa anual de 7.43% en enero y de apenas 1.71% en febrero, luego de haber crecido en promedio 12.4% en 2018.
Para el segundo trimestre se espera un repunte en la actividad económica, aunque siguen existiendo riesgos para el crecimiento, como: a) las largas horas de cruce fronterizo entre Estados Unidos y México, lo cual seguramente se verá reflejado en las cifras de exportaciones de abril, b) la ratificación del T-MEC a nivel legislativo de los tres países miembros, c) la desaceleración económica en Estados Unidos y d) la incertidumbre provocada por eventos internos y externos.
Respecto a la desaceleración de EUA, el crecimiento de este país se publicará el viernes y se espera sea trimestral anualizado (es decir multiplicado por cuatro como se estila en ese país) de 2% y un crecimiento anual de 2.9% en el primer trimestre.
Asumiendo el tradicional “ceteris paribus” de la economía, se esperan crecimientos trimestrales para México de 0.8%, 0.3% y 0.4% para el segundo, tercer y último trimestre del año. Sin embargo, a medida que vaya avanzando el año y se publiquen más cifras económicas se podrá tener un mejor estimado.
No se espera que el tipo de cambio reaccione al crecimiento publicado en México, pero sí al de Estados Unidos si resulta ser distinto de las expectativas del mercado antes mencionadas.
Gabriela Siller
gsiller@bancobase.com