Colaborador Invitado

La depreciación de 25% frente al dólar

Por Gabriela Siller

Finalmente el tipo de cambio alcanzó el nivel psicológico de 16 pesos por dólar, tocando un nuevo máximo histórico de 16.0417 pesos durante la jornada del lunes 20 de julio, que se caracterizó por la escasez de indicadores económicos relevantes y por la ausencia de eventos que influyeran sobre la percepción de los inversionistas en cuanto al futuro de la política monetaria de la Reserva Federal. ¿Qué fue lo que llevó al tipo de cambio a los niveles actuales?

En primer lugar, el pasado 15 de julio la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, confirmó las expectativas de los inversionistas, al señalar ante el Congreso de Estados Unidos que la tasa de fondos federales podría comenzar a ser normalizada antes de terminar el año, siempre y cuando la economía (en particular el mercado laboral y la inflación), continúe recuperándose a un ritmo sostenido. Lo anterior implicaría un primer incremento en tasas de interés en las reuniones de política monetaria de septiembre 17, octubre 28 y/o diciembre 16.

En segundo lugar, los comentarios de Yellen estuvieron seguidos de publicaciones de indicadores económicos positivos en Estados Unidos, (los inicios de vivienda de junio que se expandieron a una tasa mensual de 9.8% y la inflación subyacente de junio que avanzó a 1.8%), que provocaron mayor especulación en torno a la inminente subida en tasa de la Fed.

Además, no se puede dejar de lado el efecto verano, en donde una menor liquidez en el mercado cambiario por motivos de estacionalidad, favorece latigazos que mueven a la paridad a pesar de que las posturas a favor o en contra del peso sean una fracción de lo que se observa en otras fechas del año. Por otro lado está el mercado de futuros, en el cual las posiciones del peso se incrementan cada vez más, llegando a ser más importantes para la determinación en el tipo de cambio que el propio mercado spot. De acuerdo a cifras del Commodity Futures Trading Commission (CFTC), las posiciones cortas netas sobre el peso (anticipando una depreciación frente al dólar), alcanzaron un nuevo máximo histórico de 72,719, lo cual posiblemente se incrementará durante los datos de la última semana, a pesar de que ya se ha reducido la incertidumbre con respecto Grecia y su permanencia dentro de la Eurozona.

Finalmente está la disminución en el precio del petróleo debido al retiro de sanciones a Irán, de quien se especula podría exportar alrededor de 2 millones de barriles diarios, generando una perspectiva de menor precio (algunos analistas inclusive pronostican un precio máximo de 50 dólares). El precio del petróleo tiene un peso importante en las economías productoras, por eso divisas consideras fuertes, como la corona noruega, mostraron ayer una importante depreciación.

Es muy importante señalar que la depreciación del peso obedece principalmente a factores externos, pero los factores internos tampoco han ayudado al peso, como la holgura económica y las señales negativas acerca del progreso en la implementación de la reforma energética en México al colocarse la semana pasada en la Ronda Uno sólo de 2 de 14 bloques de exploración, escenario que implica un efecto negativo sobre las entradas de divisas en el largo plazo.

Hacia adelante se espera que la especulación relacionada con la política monetaria de la Fed se intensifique con la publicación del PIB del primer trimestre en Estados Unidos, el jueves 30 de julio, dato que estará seguido de la nómina no agrícola de julio a publicarse el 7 de agosto. Tomando en cuenta una perspectiva de largo plazo, la actual depreciación del tipo de cambio es sólo la última parte de la caída de 25% que inició en mayo de 2013, cuando el entonces presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, declaró que se estaba considerando reducir el programa de compra de bonos, en la antesala de normalización de la política monetaria.

Así, no será una sorpresa que el tipo de cambio siga sobre reaccionando, para empezar a ajustarse a la baja el siguiente año, una vez que la incertidumbre relacionada con la fecha en que la Fed subirá su tasa se disipe.

Gabriela Siller Pagaza, Directora de análisis económico-financiero de Banco Base

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