Gestión de salud y resultados han sido deficientes, pero registran buena aceptación en las encuestas.- CEESP
23 de mayo de 2022.- El Análisis Económico Ejecutivo del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, CEESP, considera que la gestión de la salud y los resultados han sido deficientes.
Sorprende que tenga buena aceptación en las encuestas, quizá un éxito de la propaganda política que claramente se usó en las jornadas de vacunación.
México ha sido uno de los países con menor atención a enfrentar la pandemia y las consecuencias han sido considerables.
En medio de la crisis de la pandemia se tomaron otras decisiones en el sector Salud de manera improvisada.
México ha sido uno de los países con menor atención a enfrentar la pandemia. Las cifras hablan por sí solas. Decesos, muertes en exceso, letalidad, pruebas, apoyo fiscal, muertes de personal sanitario.
Utilizar la provisión de salud, incluyendo vacunas, con fines políticos puede ser eficaz. Pero no ético.
GESTION DE LA SALUD Y DESEMPEÑO ANTE LA PANDEMIA
Después de dos años y tres meses de haberse confirmado el primer caso de Covid en México, la pandemia ha dejado secuelas importantes en los hogares y en la actividad económica en general.
En esta nota se presentan y analizan los resultados generales de la gestión del sector salud y su estrategia frente a la pandemia desde el punto de vista de los resultados con base en las cifras y su comparación internacional.
La conclusión es clara. La gestión y los resultados han sido deficientes, por decir lo menos. No obstante, la paradoja es que buena parte de la población no parece reconocerlo. En las encuestas de aceptación del régimen, el presidente aún goza de una aprobación mayoritaria, aún mayor que la de otros a estas alturas de la administración.
Las mismas encuestas reprueban los resultados en aspectos como la economía y la seguridad pública entre otros, pero no así en los programas sociales y de educación y salud. Los primeros podrían explicarse por las cuantiosas transferencias no condicionadas y en efectivo.
Pero sorprende que la gestión de la salud tenga buena aceptación en vista de la evidente deficiencia de su desempeño. Probablemente ello se debe a un éxito de la propaganda política que el gobierno claramente usó durante las jornadas de vacunación.
Ciertamente, el SARS COV 2 ha dejado secuelas importantes en todo el mundo. Pero en México resaltan por los alcances de sus daños. Es ampliamente reconocido entre los expertos que desde el principio no hubo una estrategia clara y eficiente. El mensaje de las autoridades fue confuso y demasiado relajado, minimizando el problema frente al peligro que era inminente, ya que se sabía de la gravedad de los brotes que se presentaron previamente en Europa.
Todo apunta a que la pandemia no se tomó con la seriedad requerida.
No se tomaron las medidas y previsorias recomendadas por los expertos internacionales reconocidos como la organización Mundial de la Salud (OMS) y diversos organismos académicos y de investigación de prestigio global en la materia.
La autoridad se resistió a tomar medidas precautorias básicas como el uso de mascarillas y distanciamiento. No se hicieron suficientes pruebas y se aconsejó a la población no acudir al médico u hospital al menos de que hubiera síntomas, lo que alivió la saturación de los hospitales, pero probablemente generó consecuencias fatales.
Hubo escasez o retrasos en la provisión de material y equipamiento necesario para que los hospitales reaccionaran con celeridad ante la crisis e incluso faltó protección para el personal médico y sanitario.
Adicionalmente, en medio de la crisis de la pandemia se tomaron otras decisiones en el sector Salud de manera improvisada. Se intentó concentrar la compra de medicinas en general en la Secretaría de Hacienda, que no tenía ni tiene habilidades especiales en adquisiciones en general y ninguna en compras y distribución de medicamentos.
Eso no funcionó y los intentos posteriores -usando al programa de la ONU o a cargo del ejército- han fracasado. El resultado ha sido una fuerte escasez de medicinas en el país para el tratamiento de enfermedades graves, como el cáncer infantil.
Asimismo, al sustituir el Seguro Popular por el incipiente Instituto Nacional para el Bienestar (INSABI), se echó a andar un nuevo sistema de salud de manera precipitada, que resultó deficiente y se dejó a millones sin servicios de salud y el gasto de las familias en salud se incrementó fuertemente.
La Encuesta de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH) reportó un aumento de 40.5% en el gasto en salud de los hogares entre 2018 y 2020, y el Consejo Nacional de Evaluación (CONEVAL), señaló que 15.6 millones de personas dejaron de tener acceso a la salud en el mismo periodo.
Probablemente relacionada es la propagación de las clínicas de las farmacias que hoy día emplean a una buena parte de los médicos en el margen y posiblemente en mejores condiciones que las instituciones públicas.
En repetidas ocasiones el discurso del gobierno resaltó los programas sociales, y hasta sus proyectos de inversión prioritarios, como medios para contrarrestar los efectos de la pandemia. Pero la verdad es que esos programas se diseñaron y pusieron en marcha antes de que se conociera el brote de la crisis por Covid y claramente tienen otros objetivos. El gasto en el sector no reaccionó como lo exigían las circunstancias.
México ha sido uno de los países con menor atención a enfrentar la pandemia y las consecuencias han sido considerables. Las cifras hablan por sí solas de la deficiencia de la gestión cuando se comparan con el resto del mundo.
De acuerdo con los reportes de decesos por Covid, México:
es el quinto país con mayor número, al reportar 324,617, después de EEUU, Brasil, India y Rusia,
el trigésimo en muertes per cápita,
pero el sexto entre los 20 países más afectados.
Sin embargo, estas cifras son los decesos documentados como consecuencia del coronavirus. Los indicadores de “muertes en exceso” – aquellas que se registran por encima de la distribución histórica en ausencia de una epidemia u otra contingencia temporal- dan una idea más realista de las muertes debido a la pandemia, que ha sido sin duda el evento atípico más importante de estos años. En esto, México:
Arroja 726. 4 miles de decesos ,
Ocupa el cuarto lugar mundial, después de Rusia, EEUU y Brasil, y en términos per cápita el número 16, aunque la mayoría de los países que están por arriba son de menor tamaño y tienen un sesgo hacia arriba en este indicador.
En cuanto a los casos confirmados de covid, México:
Ocupa el lugar 21 entre 190 países con 5.7 millones,
Con una tasa de letalidad de 5.6%, la quinta más elevada después de Corea del Norte, Yemen, Sudán y Perú.
La tasa de letalidad es la proporción de fatalidad dentro de los casos confirmados. Es natural que en México sea muy elevada, debido a la escasez de pruebas con relación a otros países.
En la medida que hay pocas pruebas hay más muertes sin haberse detectado los contagios.
En número de Pruebas, México:
se sitúa en el lugar 59 de 60 países con información a abril pasado, con 116 pruebas por cada mil habitantes ,
para comparación, la cifra para la mayor parte de los países de Europa occidental es mayor a 3,000, alrededor de 1,900 en Chile y España y entre 600 y 800 en Argentina, Colombia y Costa Rica.
Con pocas pruebas, el número de confirmados con la enfermedad baja. Así, se calcula que mientras en EEUU y en Reino Unido la tasa de la población confirmada con Covid ha sido superior a 2.5%, en México ha sido de 0.5%, similar a las de Ecuador y Senegal.
El apoyo fiscal para enfrentar la crisis por Covid en México fue sumamente escaso. A lo largo de la pandemia, las ampliaciones de gasto público y dispensas de ingresos provenientes del público al sector salud o a otros sectores relacionados con la pandemia, como proporción del PIB, se situaron en el lugar 177 de 187 países.
Quizá la falta de apoyos oportunos al sector salud explica que a tan solo seis meses después de que la Secretaría de Salud confirmara el primer caso de Covid, México ya se ubicaba como el primer país con mayores muertes de personal sanitario por causa del virus. Entre febrero y agosto del 2020 se reportaron 1,320 defunciones de personal de salud, superando los 1,077 de Estados Unidos, 649 del Reino Unido y 634 en Brasil.
En resumen, la gestión del sector salud ha sido muy deficiente. Ello, en los peores momentos, en medio de la pandemia de Covid 19. Todo apunta a que desde el principio no hubo suficiente seriedad al problema y que el daño ha sido mayor al necesario.
Hoy parecen sumarse nuevos problemas con los embates oficiales a la profesión médica y a la UNAM. En vez de hacer un diagnóstico de porque la situación laboral de la profesión (aparentemente) tiene problemas y tomar las acciones conducentes para resolverlos, como una estrategia permanente, el gobierno opta por “contratar” médicos cubanos con el gobierno de ese país. Las pertinencia y circunstancias de dicha contratación son por demás oscuras y generan todo tipo de cuestionamientos.
Utilizar la provisión de salud, incluyendo vacunas, con fines políticos puede ser eficaz. Pero no ético. La obligación del gobierno, y por la que pagan los contribuyentes, es la oferta de cobertura y servicios de forma eficiente a la población, especialmente a los grupos más vulnerables, y a toda la población en general.
México
Con base en su indicador oportuno de la actividad económica (IOAE), el INEGI considera que en marzo el indicador global de la actividad económica (IGAE) tuvo un crecimiento mensual de 1.1%, y para abril prevé un avance de 0.4%. Este comportamiento refleja la previsión de un incremento de 0.3% en marzo y de 0.5% en abril para las actividades secundarias. Para las actividades terciarias, se esperan avances de 1.0% y 0.4%, respectivamente.
De esta manera, la comparación anual del IGAE muestra crecimientos anuales de 0.5% en marzo y 1.8% en abril, mientras que para las actividades secundarias se prevén avances de 2.4% y 2.5% respectivamente. Para las actividades terciarias las previsiones apuntan a crecimientos anuales de 0.3% para marzo y 1.4% para abril.
Aun cuando se cumplan estas previsiones, el nivel de estos indicadores aún se mantendrían por debajo de sus registros prepandemia.
Estados Unidos
El Census Bureau informó que durante abril las ventas al menudeo aumentaron 0.9%, con lo que acumuló cuatro meses consecutivos al alza. No obstante, fue su menor avance en esos meses además de resultar inferior al pronóstico del mercado que anticipaba un incremento de 1.1%. El mayor dinamismo se observó en las ventas de vehículos y autopartes, que crecieron 2.2%, después de haber caído 1.6% el mes previo. Por su parte, los servicios de comida y lugares para beber aumentaron 2.0%, en tanto que las ventas en tiendas de electrodomésticos y electrónicos aumentaron 1.0%. Por el contrario, las ventas en gasolineras disminuyeron 2.7%, mientras que las ventas en tiendas de alimentos y bebidas cayeron 0.2% y las de distribuidores de materiales de construcción y equipos y suministros de jardinería lo hicieron en 0.1%.
El reporte de la Reserva Federal muestra que durante abril la producción industrial aumentó 1.1%, que fue su mejor desempeño en los últimos seis meses. Además, superó el pronóstico del mercado que preveía un avance de 0.5%. El mayor avance se observó en la producción de servicios públicos que creció 2.4%, después de haber caído 0.3% un mes antes. La producción minera se elevó 1.6%.
La producción manufacturera aumentó 0.8% tras un avance similar en marzo. Resaltó la producción de ensamblajes de vehículos motorizados que aumentó 7.5%.
El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano informó que, con base en cifras ajustadas a tasa anual, durante abril se inició la construcción 1.724 millones de viviendas nuevas, cifra inferior tanto a la del mes previo cuando se iniciaron 1.728 millones viviendas como a la previsión del mercado que estimaba 1.775 millones de viviendas. Por su parte, los permisos de construcción sumaron 1.819 millones, por debajo de los 1.879 millones de marzo y 1.820 millones estimados por el mercado.
Reportacero