INTERNACIONALES

Hay 10 % de votantes indecisos en EU

11 Sep 2020.- En 2016, una tardía inclinación hacia Trump por parte de los votantes indecisos contribuyó a decidir la elección. ¿Podrá el mandatario persuadirlos de que lo apoyen de nuevo y obtener el mismo resultado?

A pesar de lo marcadas que son las diferencias entre Donald Trump y Joe Biden, millones de estadounidenses parecen no poder decidirse entre uno de ambos. Esas personas conforman el 10 por ciento de los posibles votantes que, a menos de tres meses de la elección, técnicamente están todavía “indecisas”: no han podido decidirse entre el candidato republicano y el demócrata, apoyan actualmente a candidatos de otros partidos o, llegados a este punto, simplemente no les importa.

Los analistas señalan que este año hay menos indecisos que en 2016, cuando una oleada de conversos de último minuto a favor de Trump contribuyó a decidir la elección. Sin embargo, no deja de ser un grupo bastante considerable, particularmente en los estados clave en disputa, como para determinar el resultado de la elección de 2020. “Son una población relativamente pequeña, pero ciertamente son suficientes para influir en el resultado”, afirma Chris Jackson, director de estudios públicos de Ipsos.

Para Trump, que, según las encuestas más recientes, va a la zaga por ocho puntos en promedio, esos indecisos representan una oportunidad, pero también un riesgo. ¿Debe continuar mostrándose como el personaje grandilocuente y polarizante que mantiene a su base llena de energía, o moderar sus políticas y su tono en un intento de atraer a los indecisos, y posiblemente alejar a sus partidarios más fervientes? “El presidente es una mercancía conocida”, afirma Thomas Gift, director fundador del Centro de Políticas Estadounidenses del University College de Londres. “Hacer concesiones a última hora podría parecer falso en el mejor de los casos, y en el peor, podría hacer que sus seguidores más fervientes pierdan el entusiasmo”.

“Por esa razón —añade Gift—, Trump podría pensar que su única estrategia plausible es apegarse a las tácticas que lo llevaron a la Casa Blanca y esperar que Estados Unidos pueda encontrar una solución para el coronavirus y para la economía”.

En este momento, la cantidad de votantes que apoyan firmemente a cualquiera de los candidatos de los dos partidos principales es cada vez menor. Sin embargo, la contienda permanece abierta, e incluso los políticos más curtidos se muestran cautelosos. “No creo que vayamos a escuchar a nadie que haya participado en la elección de 2016 diciendo: ‘Hey, tú vas a ganar, amigo’”, afirma Amanda Rentería, que fue directora política nacional de la campaña de Hillary Clinton en 2016. La continua controversia sobre los métodos de votación y el acceso a estos, complicada aún más por la pandemia, no hace más que aumentar la incertidumbre sobre el electorado y el resultado final de la contienda de 2020.

Los votantes indecisos desempeñaron una importante función para llevar a Trump a la Casa Blanca hace cuatro años. Se calcula que, en agosto de 2016, había 20 por ciento de votantes indecisos, en comparación con 10 por ciento en la actualidad, y en los estados clave en disputa, más de la mitad de quienes tomaron la decisión en la última semana de la campaña votaron por Trump. Aunque en este momento las cosas lucen mal para el mandatario debido al aumento en el número de infecciones de COVID-19 en estados republicanos como Florida y Arizona y a que el índice de desempleo sigue por encima del máximo alcanzado durante la Gran Recesión, Trump todavía tiene bastante tiempo para ganarse a los indecisos que, casi por definición, toman su decisión al final del ciclo de campaña. Una reducción en el número de infecciones, el descubrimiento de una vacuna, un mercado de valores que muestre una fortaleza constante, un crecimiento en el mercado laboral, un triunfo de política exterior, la reapertura exitosa de empresas y escuelas: cualquier cantidad de factores podría impulsar el índice de aprobación de Trump en las semanas previas a la elección y llevar votantes a su campaña.

“Las personas que no son muy participativas comienzan a participar en el último momento”, afirma Rentería. “Por esa razón, cada paso es importante para lograr que lo hagan”.

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