Impacto antiinflacionario del PACIC fue limitado.- CEESP
18 de julio de 2022.- Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, CEESP, indicó en su Análisis Económico Ejecutivo que el impacto de las medidas propuestas en el PACIC sobre la inflación ha sido limitado en el mejor de los casos.
Hay temor a la posibilidad de medidas más rígidas como controles administrativos a los precios de productos básicos.
El sector privado ha asumido parte del incremento de los costos, pero a medida que pasa el tiempo ello se torna difícil.
El aumento del costo de fertilizantes y otros insumos es disruptivo y se suman otras presiones internas que podrían evitarse.
La inflación del índice correspondiente al conjunto del PACIC ha sido mayor a la general.
Es necesario evitar aumentos de precios administrados superiores a la inflación, incluyendo el salario mínimo.
IMPACTOS DEL PACIC
El pasado 4 de mayo las autoridades anunciaron el Plan Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) con el objetivo de estabilizar el aumento de 24 productos específicos de la canasta básica de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). El anuncio se dio cuando la economía sufre de inflación elevada y bajo crecimiento y la idea es evitar o mitigar las consecuencias sobre el poder de compra de las familias de menores ingresos y nuevos obstáculos a la reactivación económica.
La estrategia del PACIC se apoya en 16 medidas que buscan incrementar la oferta de alimentos, reducir los costos, facilitar el comercio exterior eliminando aranceles y otras como la participación privada a través de mantener los precios de diversos productos y servicios.
En su momento el CEESP resaltó lo positivo del programa en cuanto a mitigar los aumentos de precios de la canasta básica de la (Profeco), sobre la base de la reducción de los costos de la economía e impulsar la oferta de bienes y servicios y la cooperación, evitando controles administrativos o precios tope.
Como se anticipó por parte de muchos, incluido el CEESP, el impacto de las medidas propuestas sobre la inflación ha sido limitado en el mejor de los casos y las medidas orientadas a la reducción de los costos han sido insuficientes para reducir las presiones sobre los precios, que en buena medida vienen del exterior.
Ante la resistencia de la inflación a disminuir, surge la preocupación acerca de que las autoridades amplíen los productos del PASIC recurriendo tarde o temprano a medidas más rígidas incluyendo controles oficiales a los precios de productos básicos.
Hasta ahora, el sector privado ha asumido parte del incremento de los costos de producción que provienen del exterior principalmente. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo y los precios de los insumos importados no ceden se torna difícil mantener los precios de los productos.
Buena parte del impulso de la inflación viene del sector agroalimentario, que enfrenta incrementos importantes en los costos de sus insumos provenientes de aumentos de precios internacionales de materias primas y productos.
Por ejemplo, en el tema de fertilizantes, que fue uno de los puntos específicos de la estrategia del PACIC, se observa que de 2001 a 2022 el precio internacional de este insumo, fundamental para la producción agrícola, se incrementó en 180%, resultado en buena medida del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania .
Este aumento es disruptivo internamente ya que México importa dos terceras partes de su consumo de fertilizantes. También han subido sustancialmente, aunque en menor proporción, los precios internacionales de plaguicidas y herbicidas -utilizados por alrededor de la mitad de los productores nacionales-, de insumos metálicos y de fletes marítimos y terrestres.
A los efectos del exterior se suman otras presiones de costos en el país, como las sequías atípicas.
Pero también se suman otras presiones que podrían evitarse o al menos mitigarse, como las restricciones al uso del glifosato y de semillas genéticamente modificados y la ausencia de la banca de desarrollo para ayudar a la situación. Estos aspectos, entre otros, deberían ser parte de la política pública normalmente y más aún en la situación actual.
Más allá de los productos específicos considerados en el PASIC la inflación general en junio se elevó a 8% anual, impulsada principalmente por el incremento de 11.8% en los precios de alimentos, bebidas y tabaco, por el lado subyacente, y del aumento de 7% en los precios agropecuarios por el lado no subyacente. En conjunto, ambos generaron poco más de la mitad del total de la inflación.
En las cuatro quincenas desde que se instrumentó el PACIC, pocos rubros genéricos del índice nacional de precios al consumidor (INPC) contemplados en el programa se han reducido ocasionalmente (5 en la primera quincena de mayo, 8 en la segunda, 7 en la primera de junio y solo 3 en la segunda). El resto se ha mantenido al alza.
Se puede calcular un “índice PASIC” basado en la inflación de los rubros genéricos que lo integran . Ello es una forma de ver el efecto del programa en la inflación general.
Mientras que el INPC general aumentó 0.39% en la segunda quincena de junio, el índice PACIC subió 0.86%. Anualmente, el INPC aumentó 8.1% y el PACIC 14.2%.
En resumen, si bien es posible que el PASIC ha servido para mitigar el aumento de precios de algunos productos en particular, no ha logrado suavizar la inflación vista desde una perspectiva más general.
A diferencia de otras experiencias inflacionarias en México, el aumento de precios es, al menos en su mayoría, importado. Su origen es una combinación de obstrucciones en la recuperación de la oferta de diversos bienes y servicios en el mundo y del aumento en la demanda agregada por los apoyos fiscales en muchas economías, notablemente en los EEUU. Esto último es la verdadera inflación.
No obstante, es muy importante que en el país se tomen precauciones para impedir que el aumento de los precios se convierta en una presión inflacionaria interna. En este sentido, las autoridades monetarias tienen que seguir haciendo su parte, a fin de contener las expectativas de mayor inflación.
Asimismo, hay que evitar aumentos excesivos de precios administrados superiores a los aumentos generales de los precios, para evitar la formación de inercia inflacionaria. Ello incluye al salario mínimo. Lo aconsejable es que su revisión para el próximo año no exceda la inflación anual registrada .
Por la inflación y por otras razones es necesario que se reduzcan los costos para la actividad económica del país en varios aspectos como la mejoría de la infraestructura pública y de la tramitología del SAT, entre otras.
En esa línea destaca la necesidad de mejorar la seguridad pública con acciones que abatan los robos en carreteras y ciudades y la extorsión que se generaliza continuamente en múltiples regiones y cadenas de producción.
Más seguridad pública desde luego beneficiaría a la actividad económica -y al empleo, salarios y productividad- pero además es una obligación del Estado ante sus ciudadanos que claramente ha fallado.
Las acciones señaladas en favor de la oferta de bienes y servicios y para mitigar el aumento de precios serían más eficientes que el subsidio a los combustibles. Si bien este contribuye a moderar la presión, es indeseable desde las perspectivas social, ya que beneficia más a la población de mayores ingresos, y ambiental, ya que contribuye a la contaminación.
México
De acuerdo con el reporte del INEGI, durante mayo la actividad industrial mantuvo un comportamiento al alza, aunque su ritmo de crecimiento siguió siendo insuficiente para recuperar lo perdido por la pandemia. Los datos indican que en mayo la producción industrial creció 0.1%, respecto al mes previo, que fue su menor aumento en los últimos tres meses. Este resultado reflejó, principalmente, el incremento de 1.7% en la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final y el alza de 0.2% en la actividad manufacturera. Por el contrario, la minería se contrajo 0.7% y la construcción 0.6%. En su comparación anual la producción industrial creció 3.1%. A pesar de estos resultados, sigue estando ligeramente por debajo de su nivel prepandemia.
Al interior de la industria manufacturera se aprecia que durante mayo el personal ocupado se mantuvo sin cambio, respondiendo principalmente a la disminución de 0.2% en el número de obreros, toda vez que el total de empleados creció en 0.3%. Esto propició que el número de horas trabajadas aumentara 0.2%, que fue su menor avance en los últimos cuatro meses. Por su parte, las remuneraciones medias reales disminuyeron 1.6% en el mes, como consecuencia de los elevados niveles de inflación. Respecto al mismo mes del año pasado, el personal ocupado aumentó 2.6% y las horas hombre 4.1%. Por el contrario, las remuneraciones medias disminuyeron 1.0%.
Estados Unidos
El Departamento del Trabajo informó que durante junio los precios al consumidor aumentaron 1.3%, superando tanto el alza de 1.0% del mes previo, como la estimación del mercado que preveía un incremento de 1.1%. Durante junio los incrementos fueron generalizados, destacando los de energía que se elevaron 7.5%, contribuyendo con casi la mitad del aumento general de precios. A su interior destaca el alza de 11.2% en los precios de las gasolinas. Por su parte, los precios de alimentos se elevaron 1.0% durante el mes. Excluyendo alimentos y energía, el indicador subyacente aumentó 0.7%. Con estos resultados la inflación anual se ubicó en 9.1%, la más alta desde finales de 1981.
La Reserva federal señaló que en junio la producción industrial disminuyó 0.2%, después de un nulo avance el mes previo, y que contrasta con el pronóstico del mercado que anticipaba un incremento de 0.2%. El mayor deterioro se observó en la producción de servicios públicos, que tuvo una caída de 1.4 % en el mes, seguida de una disminución de 0.5% en la producción manufactura, con lo que acumuló su segunda caída consecutiva. Por el contrario, la producción minera aumentó 1.7%. En su comparación anual la producción industrial creció 4.2%, su menor avance en los últimos cinco meses.
De acuerdo con el reporte del Departamento de Comercio, durante junio las ventas minoristas repuntaron 1.0%, después de haber descendido 0.1% un mes antes. Además, superaron el pronóstico del mercado que anticipaba un incremento de 0.8%. Las ventas de autos y autopartes se elevaron 0.8%, en tanto que las de estaciones de gasolinas lo hicieron en 3.6%. Respecto a junio del año pasado las ventas minoristas crecieron 8.4%.
Reportacero