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Indicadores económicos de EUA podrían mejorar.- Oficina Nacional de Investigación Económica

27 de octubre de 2022.- Banco BASE publicó hoy su análisis Perspectiva Económica de Estados Unidos, en el que eleva el siguiente cuestionamiento: “¿Está Estados Unidos en Recesión?”.

A lo que Gabriela Siller Pagaza, Directora de Análisis Económico-Financiero, responde: De acuerdo a la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER, por sus siglas en inglés), la recesión es una disminución significativa en la actividad económica, que se extiende por toda la economía y que dura más de unos pocos meses.

Para que un periodo sea considerado como recesivo debe cumplir con las características de: 1) profundidad, 2) difusión y 3) duración, que pueden cambiar de recesión en recesión. Esto es, una recesión puede ser muy profunda a pesar de durar muy poco tiempo, como es el caso de la recesión de dos meses ocasionada por la pandemia del coronavirus; o bien ser poco profunda y prologarse varios meses.

De acuerdo con el NBER, la caída en la actividad económica se observa, durante una recesión, en el ingreso personal real, el empleo, las ventas al menudeo y al mayoreo, así como en la actividad industrial. En Estados Unidos, estos indicadores mostraron en el tercer trimestre señales de que podrían mejorar.

En el caso de la creación de empleo, se ha desacelerado, pero terminó de recuperarse de la crisis del covid19, por lo que se espera siga a la baja hasta alcanzar la creación mensual de 125 mil empleos, suficientes para mantener constante el mercado laboral estadounidense.

Por su parte, el ingreso real ha mostrado una ligera recuperación ante la disminución en la inflación, a la par de un mejoramiento en la producción industrial por el menor estrés en las cadenas de suministro.

Finalmente, los indicadores de ventas mayoristas y minoristas muestran un desempeño mixto.

PIB 3T 2022

El PIB de Estados Unidos mostró un crecimiento trimestral anualizado de 2.6% durante el tercer trimestre del 2022.

Al comparar contra el mismo trimestre del año pasado, el crecimiento es 1.8%.

El desempeño del tercer trimestre está fuertemente relacionado con la disminución del déficit comercial, debido al crecimiento de las exportaciones (14.4% trimestral anualizado) y caída en las importaciones (-6.9% trimestral anualizado).

A septiembre la nómina no agrícola se ubica 514 mil empleos por encima del nivel pre pandemia (febrero 2020).

La inflación al consumidor promedió 8.32% en el tercer trimestre, mostrando una ligera tendencia a la baja. Sin embargo, el componente subyacente sigue al alza al ubicarse en 6.6% anual, su mayor nivel desde 1982, por lo que no se descarta un repunte en la inflación.

A partir del 5 de julio, se invirtió con fuerza el tramo de la curva del rendimiento de los activos del Tesoro entre los plazos de 10 y 2 años, lo que es interpretado por el mercado como un incremento en la probabilidad de recesión económica.

La probabilidad de que Estados Unidos esté atravesando actualmente una recesión disminuye, pero permanece elevada para el 2023 en comparación a otros años.

Los factores que ayudaron a mejorar la perspectiva económica de Estados Unidos son la disminución en la inflación, menos estrés en las cadenas de suministro, menores costos logísticos y menor cautela de los consumidores.

Se estima que en todo el 2022, el PIB de Estados Unidos crecerá entre 1.71% y 1.94% y en 2023 entre -0.60% y 2.10%.

Existe el riesgo de un efecto dominó en la economía de Estados Unidos, donde el mayor endeudamiento termine por provocar la recesión en 2023.

El Bureau of Economic Analysis (BEA), quien publica el PIB de EUA, revisó al alza el PIB del primero y segundo trimestre lo cual, junto con la estimación mayor a la esperada por el mercado para el tercer trimestre, obliga a revisar al alza el pronóstico de crecimiento económico para este año.

Ante esto, la probabilidad de que Estados Unidos esté atravesando actualmente una recesión disminuye, pero permanece elevada (50%) para el 2023 en comparación a otros años, debido a: 1) alta inflación, 2) alza en la tasa de interés, 3) mayor endeudamiento, 4) riesgos asociados por la guerra entre Rusia y Ucrania y 5) posibilidades de mayores disrupciones e cadenas de suministro por la política de cero covid en China.

Ingreso real personal: En julio, el ingreso personal real creció en 0.5% mensual y en agosto (último dato disponible) se mantuvo sin cambios, después de haber mostrado tendencia a la baja durante el primer semestre del año.

Creación de empleo: En septiembre, se crearon 263 mil posiciones laborales. Destaca que en el tercer trimestre se crearon en promedio por mes 372 mil empleos, por debajo de los 349 mil empleos promedio por mes creados en el segundo trimestre y muy por debajo del promedio del primer trimestre de 539 mil.

Ventas minoristas reales: En 5 de los 9 meses del año para los que se tienen datos de ventas minoristas se ha observado una contracción. En el tercer trimestre, las ventas minoristas mostraron una contracción de 0.7% respecto al trimestre anterior, después de haber caído 0.3% en el segundo trimestre.

Ventas mayoristas reales: Las ventas mayoristas reales se contrajeron a tasa mensual de 1.5% en julio, mientras que en agosto (último dato disponible) no mostraron cambios.

En el año, se muestra una tendencia a la baja en el indicador, lo cual se debe a que los inventarios de las empresas minoristas se encuentran en niveles históricos, resultado de 1) prevención por las disrupciones en las cadenas de suministro y 2) menor consumo de los hogares, derivado de las alzas en las tasas de interés y la elevada inflación.

Producción industrial: Durante el año la producción industrial no ha mostrado una tendencia clara, al tener crecimientos y caídas pequeñas. En septiembre, este indicador mostró un ligero repunte ante el menor estrés en las cadenas de suministro.

CRECIMIENTO 3T DEL 2022

Durante el tercer trimestre el PIB de Estados Unidos creció a una tasa anualizada de 2.6%. A tasa anual (comparando con el mismo trimestre del 2021), el PIB de Estados Unidos creció 1.8%, hilando siete trimestres consecutivos al alza. Con lo anterior, el PIB de Estados Unidos ha crecido 2.7% en promedio en el 2022.

Respecto al nivel pre pandemia (promedio del 2019) el PIB de Estados Unidos muestra una expansión del 4.2%. Sin embargo, al hacer la comparación con la tendencia que mostraba antes de la pandemia de Covid19, muestra un rezago de 2.0%. La economía de Estados Unidos retomó su expansión durante el tercer trimestre, por lo que baja la probabilidad de recesión en el corto plazo, pero no se elimina para el largo plazo, pues persisten los riesgos de la alta inflación, alzas en tasa de interés, alto endeudamiento, disrupciones en cadenas de suministro y riesgos asociados a la guerra entre Rusia y Ucrania.

DESEMPEÑO AL INTERIOR DEL PIB, 3T DEL 2022

Consumo.

El consumo representa 70.7% del PIB de Estados Unidos y tiene como determinantes la confianza de los consumidores, el nivel de inflación y el ingreso personal disponible.

En el tercer trimestre, el consumo creció en 0.4% trimestral, mostrando un crecimiento anual del 2.0%. A tasa trimestral anualizada el consumo creció en 1.4%. Este componente tuvo una contribución positiva de 0.97 puntos al crecimiento trimestral anualizado del PIB del tercer trimestre.

El desempeño del consumo está explicado en parte por la confianza del consumidor, que mostró una tendencia al alza, después de que en junio alcanzara un nivel mínimo histórico, de acuerdo a la medición que hace la Universidad de Michigan. La mejora en la confianza del consumidor se debió principalmente a la disminución en la inflación, por la caída en el precio de la gasolina que después de cotizar en 4.33 dólares por galón en promedio en el segundo trimestre, cotizó en un promedio de 3.92 dólares por galón en el tercer trimestre.

Destaca que, al mes de septiembre el 42% de los encuestados atribuye la situación financiera actual de su hogar a la inflación, frente al 47% de respuesta de junio. Mientras que, en septiembre

Crecimiento trimestral 0.6%

Es el cambio porcentual del PIB del primer trimestre vs. el PIB del trimestre inmediato anterior.

Crecimiento trimestral anualizado 2.6%

Este cálculo muestra cuál sería el crecimiento, si el crecimiento trimestral se repitiera todo el año (por 4 trimestres). Esta es la manera en que Estados Unidos reporta su crecimiento del PIB.

Crecimiento anual 1.8%

Es el cambio porcentual del PIB del primer trimestre vs. el PIB del mismo trimestre del año anterior.

El 27% de los encuestados considera que su situación ha mejorado por el aumento en los ingresos, frente al 24% de junio.

Para las expectativas de las finanzas de los hogares en los siguientes 12 meses, en septiembre el 24% de los encuestados considera que empeorará, bajando desde el 32% de la encuesta de junio.

A pesar de que la confianza del consumidor ha subido, aún se encuentra en niveles de cautela, pues la inflación sigue muy por encima del 2% promedio objetivo de la Reserva Federal y la tasa de interés sigue subiendo1

Otro determinante importante del consumo es el ingreso personal real, el cual ha ido mejorando. En el primer trimestre del año, este indicador se contrajo 1.05% trimestral y en el segundo trimestre 0.34%, mientras que en el tercer trimestre (hasta agosto) creció 0.19%. Al comparar respecto a al promedio del tercer trimestre del 2021, muestra una caída de 1.9%. El ingreso personal real subió de manera trimestral en el tercer trimestre por 1) disminución en la inflación, 2) aumento en sueldo nominal por vacantes laborales y 3) estímulos fiscales otorgados por algunos estados.

El incremento en el ingreso real se vio parcialmente reflejado en la tasa de ahorro al subir 3.5% en julio y mantenerse sin cambios en agosto, después de haber mostrado una clara tendencia de baja de diciembre 2021, cuando se ubicó en 7.5%, hasta junio, cuando se ubicó en 3.0%. En lo que va del año (hasta agosto) la tasa de ahorro muestra un promedio de 3.8%, muy por debajo del 13.9% promedio del mismo periodo del 2021.

Destaca también el crédito al consumo, que subió 10.0% anual, en julio, 7.7% en agosto y 9.9% en septiembre. Por su parte, la razón de préstamos sobre salarios ha ido al alza, subiendo 7.9% respecto a agosto del año pasado, a la par del saldo pendiente de pago de los créditos de los consumidores que ha subido a tasa creciente: 6.8% anual en julio y 8.3% en agosto (último dato disponible). Este comportamiento en el crédito y en los saldos pendientes de pago refleja el impacto de la inflación y del alza en la tasa de interés, pero no es sostenible en el largo plazo, pues cada crédito tiene un monto aprobado fijo, mientras que las políticas de los bancos limitan el número de meses de saldo pendiente de pago.

De cualquier manera, estos indicadores muestran un deterioro en la capacidad de compra de los consumidores, lo cual en los siguientes 12 meses se podría ver reflejado en un menor consumo, manteniendo lo demás constante.

Más adelante, en este mismo reporte se analiza la inflación y se ofrecen proyecciones sobre la tasa de interés.

Como resultado de todo lo anterior, las ventas minoristas, en cifras nominales, se mantuvieron relativamente sin cambios en el tercer trimestre, pero en términos reales (ajustadas por inflación), mostraron una contracción de 0.7%, profundizando la caída desde el -0.3% del segundo trimestre. Por su parte, las ventas al por mayor, en cifras reales, mostraron una contracción en julio de 1.5% mensual y en agosto (último dato disponible) no mostraron cambios.

Inversión.

La inversión representa el 18.3% del PIB de Estados Unidos. Tiene como determinantes: las ventas, los costos, la tasa de interés y el cambio en las expectativas económicas.

En el tercer trimestre, la inversión se contrajo 2.2% trimestral, hilando dos trimestres de caídas, mostrando un crecimiento anual del 2.3%. A tasa trimestral anualizada la inversión se contrajo 8.5%.

Este componente tuvo una contribución negativa de 1.59 puntos al crecimiento trimestral anualizado del PIB en el tercer trimestre.

Al interior destaca la acumulación de inventarios que se ubicó en 35.2 mil millones de dólares, hilando dos trimestres consecutivos de disminuciones. De hecho, la acumulación de inventarios restó 0.70 puntos porcentuales al crecimiento del PIB.

En agosto (último dato disponible), el valor de los inventarios de los negocios mostró un crecimiento de 12.6% respecto al mismo mes del año anterior. Cabe señalar que suma tres meses al hilo con una desaceleración en el crecimiento anual, lo cual puede deberse a una reducción de los pedidos, como respuesta a las menores ventas minoristas y a la expectativa de que la economía podría deteriorarse en los siguientes meses. Al interior, el mayor incremento anual se observa en los inventarios mayoristas con 25.0%, seguido por los minoristas con 21.5% y los manufactureros con 11.2%.

En los que va del 2022, el crecimiento mensual promedio de inventarios es de 1.8% en mayoristas (vs 1.4% promedio en 2021), 1.7% en minoristas (vs. 0.4% promedio en 2021) y 0.9% en manufactureros (vs. -2.0% promedio en 2021). Los inventarios altos presionan al alza los costos de las empresas, principalmente por almacenaje y financiamiento. Lo anterior podría terminar frenando la creación de empleo y el crecimiento de la inversión.

En cuanto a la inversión residencial se observa un deterioro, con las ventas de nuevas viviendas a la baja. En 7 de los 9 meses con datos disponibles para 2022, se ha observado contracción. Destaca que, en el tercer trimestre la venta de casas nuevas cayó 14.97% respecto al mismo periodo del 2021. Por su parte, las ventas pendientes de viviendas acumulan a agosto tres meses consecutivos de caídas.

El deterioro en la inversión residencial se debe a: 1) altos precios de viviendas, 2) alzas en las tasas de interés de los créditos hipotecarios y 3) mayor cautela de los consumidores, ante la posibilidad de mayores tasas y escenario de recesión.

De hecho, la tasa de créditos hipotecarios a 30 años alcanzó 7.16% en la semana del 21 de octubre, nivel no visto desde diciembre del 2000.

Gasto del gobierno.

El gasto de gobierno representa 17.0% del PIB de Estados Unidos. En el tercer trimestre del año, observó un crecimiento trimestral de 0.6%, luego de tres trimestres consecutivos de caídas. Respecto al tercer trimestre del 2021, el gasto gubernamental muestra una caída de 1.4% Aún y cuando se muestra una contracción a tasa anual, es preciso indicar que la disminución cada vez es menos pronunciada, lo cual puede deberse a una estabilización en el gasto del gobierno federal, donde se incluían los apoyos a los hogares por la pandemia.

Por su parte, la deuda pública total nominal al cierre de septiembre asciende a 30.9 billones de dólares, equivalente a 121% del PIB y registrando un nuevo máximo histórico desde que inicia la serie en 1966. De ese total, la deuda en manos del público

es de 24.3 billones de dólares, equivalente a 0.95% del PIB.

Debido a los elevados niveles de deuda, se estima que ante un incremento de la tasa de interés de referencia a 4.50% hacia el cierre del año, el desembolso federal de intereses netos como proporción del PIB podría subir de 1.53% en 2021 a cerca de 1.82% en 2022. De continuar el incremento de la tasa hacia 5.00%, el desembolso por concepto de intereses podría representar 1.95% del PIB en 2023 y una tasa por encima de 5% implicaría gasto público por concepto de intereses que representa más del 2% del PIB, algo no visto desde el 2000.

Comercio internacional. En el tercer trimestre del año las exportaciones de Estados Unidos crecieron a una tasa trimestral anualizada de 14.4%, mientras que las importaciones se contrajeron 6.9%. Al mes de agosto, la balanza comercial de Estados Unidos mostró un déficit de 67.4 mil millones de dólares (mdd), reduciéndose 37% con respecto al máximo histórico registrado en marzo.

En el acumulado del 2022 hasta agosto (último dato disponible), el déficit comercial con China representó el 33.5% del déficit total de Estados Unidos, mientras que el déficit con México el 10.4% y con Canadá el 7.7%. Así, los principales socios comerciales de Estados Unidos son:

  1. Canadá representando el 15.14% de su comercio internacional
  2. México con 14.67%
  3. China con 13.13%
  4. Japón con 4.29%
  5. Alemania con 3.94%

En Estados Unidos la deuda sigue creciendo a pesar de que el gasto público va a la baja, debido a que hay déficit fiscal. El crecimiento de la deuda depende del déficit fiscal y otros factores como las tasas de interés. En el año fiscal 2022, el gasto total del gobierno bajó 8.1% y se ubicó en 6.271 billones de dólares, mientras que los ingresos subieron 21% y se ubicaron en 4.896 billones de dólares. La diferencia entre ingresos y gastos da un déficit de 1.375 billones de dólares. Esto explica gran parte del crecimiento de la deuda, que fue de 2.5 billones de dólares. Es relevante notar que los datos son del año fiscal 2022, que va del cuarto trimestre del 2021 al tercer trimestre del 2022.

Durante los primeros meses de la pandemia, las cadenas de suministro sufrieron cambios importantes en su funcionamiento, empezando por el alza de los precios de los fletes marítimos resultado de una demanda alta y en consecuencia congestiones en los centros logísticos.

En julio y agosto, el gasto logístico (CIF, costo, seguro y flete) para importaciones en Estados Unidos se ubicó en 4.2 dólares por cada 100 dólares de importación total, mientras que el mismo dato en febrero 2020 era de 2.8 dólares por cada 100

de importación. En particular, para las importaciones provenientes de China, el gasto logístico CIF se ubicó en 7.4 dólares en agosto.

En 2022, el gasto logístico de las importaciones provenientes de China ha sido alto e inestable: los precios de fletes marítimos desde China subieron de entre 1,300 y 2,600 dólares en febrero 2020 a un rango entre 13,000 y 17,000 dólares en septiembre 2021, cuando alcanzaron niveles históricos.

Durante el 2022 han mostrado una tendencia a la baja, ubicándose en septiembre en niveles cercanos a los observados en agosto del 2020, cuando apenas iniciaban los problemas en las cadenas de suministro. Como la demanda ha disminuido ante la desaceleración económica global y el reacomodo del comercio internacional, es probable que el gasto logístico de las importaciones de China siga a la baja.

Por su parte, el CIF de las importaciones de México se ha mantenido estable en los últimos dos años alrededor de 0.9 dólares. El gasto logístico de las importaciones mexicanas posicionan a México con oportunidad del nearshoring.

Sin embargo, el proceso de consultas abierto por Mecanismo mediante el cual una empresa transfiere sus procesos de negocio a terceros ubicados en el extranjero, con el fin de reducir costos. Nearshoring, también implica la prestación de estos servicios desde países cercanos al país contratante, generalmente compartiendo frontera.

Estados Unidos y Canadá en contra de México en el marco del TMEC, así como las iniciativas y reformas generan incertidumbre, limitando el potencial de crecimiento en la inversión y en las exportaciones mexicanas.

POLÍTICA MONETARIA: EMPLEO E INFLACIÓN MERCADO LABORAL: NÓMINA NO AGRÍCOLA.

Durante los primeros nueve meses del 2022, la nómina no agrícola ha crecido en promedio en 420 mil empleos mensuales.

Específicamente, durante el tercer trimestre del 2022, se crearon 1.115 millones de empleos, con un promedio mensual de 372 mil, ligeramente por encima del promedio del segundo trimestre de 349 mil. Cabe destacar que, en agosto, el nivel de empleo se recuperó comparado con su nivel pre pandemia, tardando 29 meses en recuperarse, muy por debajo del periodo de 76 meses que le tomó en la crisis del 2008.

Al interior de la nómina no agrícola, se destaca la creación de 869 mil posiciones laborales en el sector de servicios durante el tercer

trimestre, liderado por el subsector de servicios educativos y de salud con la creación de 287 mil posiciones laborales y el subsector de ocio y hospitalidad con la creación de 203 mil posiciones laborales.

El sector de servicios muestra una recuperación completa comparando con sus niveles pre pandemia (+953 mil posiciones laborales), pero al interior el subsector de ocio y hospitalidad es el que muestra un mayor rezago, pues aún le faltan 1.07 millones de empleos para recuperarse, ya que este subsector, junto a servicios educativos y de salud (que ya terminó de recuperarse), fueron los más afectados por las medidas del confinamiento por la pandemia.

Destaca que la creación de empleos en el subsector de ocio y hospitalidad se ha desacelerado, en lugar de aumentar, pues durante el 2021 mostró una creación promedio mensual de 164 mil posiciones laborales y en los primeros ocho meses del 2022, el promedio mensual es de 82 mil empleos. Si el promedio mensual de creación de empleo se mantiene en los próximos meses, la recuperación completa se alcanzaría en octubre de 2023. Sin embargo, es muy posible que continúe la desaceleración, por lo que la recuperación completa se alcanzaría hasta terminada la desaceleración económica que enfrenta Estados Unidos.

Es importante destacar que, en el sector de servicios, dos de sus subsectores muestran cambios importantes, por un lado, ocio y hospitalidad, que como se mencionó anteriormente tiene un rezago importante en la recuperación, pero, por el contrario, está La línea roja representa el nivel de empleo total en febrero del 2020, que se ubicó en 152.5 millones de posiciones laborales.

el subsector de comercio, transporte y servicios básicos, que ha avanzado en 953 mil empleos más que su nivel pre pandemia. Ante esto resalta que parte de los trabajadores del sector de ocio han aprovechado la oportunidad para moverse a otro sector, pues fueron de los más afectados durante la pandemia por las condiciones de trabajo que se encontraban (salarios, beneficios y circunstancias generales) por lo que, una vez que la recuperación económica empezó y surgieron oportunidades de cambio, las tomaron.

A septiembre del 2022, el sector público aún muestra rezago de 553 mil posiciones laborales. Por otro lado, el otro subsector de minería también muestra un rezago de 57 mil posiciones laborales, el cual se espera que se recupere hasta septiembre del 2023, ya que el promedio mensual de crecimiento durante el 2022 es de 5 mil empleos.

Por su parte, el número de vacantes laborales a agosto (último dato disponible), se ubicó en 10.053 millones, por debajo del máximo histórico de 11.855 millones, alcanzado en marzo de este año. Con esto, hay 4.0 millones de vacantes más que desempleados, dando una razón de 1.67 vacantes por personas desempleadas, señal de un cambio estructural en el empleo que ha favorecido la salida de algunos sectores, principalmente del sector servicios.

Finalmente, el número de renuncias se ubicó en promedio 4.1 millones en julio y agosto. Este alto número de renuncias está relacionado con la amplia disponibilidad de vacantes laborales, lo que da confianza a los trabajadores de abandonar trabajos en busca de mejores ingresos en el corto plazo. No obstante, se percibe mayor cautela por la posibilidad de recesión, pues, aunque las renuncias siguen en un nivel elevado, están por debajo del promedio mensual de 4.4 millones observadas en el primer trimestre y de 4.3 millones en el segundo trimestre.

Los salarios medios por hora han sufrido debido a la elevada inflación. En términos nominales al mes de septiembre, el salario medio por hora mostró un crecimiento anual de 5.0%, ubicándose en 32.46 dólares, registrando una expansión de 13.7% con respecto a niveles pre pandemia (febrero 2020). El crecimiento nominal de los salarios está explicado en parte

por el elevado número de vacantes laborales, lo que otorga poder de negociación a los trabajadores. No obstante, al revisar las cifras reales (ajustadas por inflación) los salarios medios por hora a septiembre muestran una caída anual de 3.0% y una contracción de 0.8% con respecto a febrero del 2020.

OTROS INDICADORES DEL MERCADO LABORAL

La tasa de desempleo en septiembre se ubicó en 3.5%, disminuyendo con respecto a los primeros dos trimestres del año y poniendo en evidencia que el mercado laboral continúa mostrando resiliencia a los incrementos de las tasas de interés.

Para que la tasa de desempleo muestre un incremento sería necesario que a partir del cuarto trimestre o en 2023 la nómina no agrícola comenzara a mostrar la destrucción de posiciones laborales o que se registre un crecimiento de la tasa de participación laboral.

Al interior de los datos de empleo de septiembre, las tasas de desempleo por etnia que destacan son: 1) población hispana y latina ubicándose en 3.8%, su nivel más bajo desde que inicia la serie en 1973 y 2) la población afroamericana, en 5.8%, menor al nivel pre pandemia de 6.0% en febrero del 2020. Por otro lado, la tasa de desempleo para la población blanca se ubicó en 3.1%, ligeramente por encima del nivel pre-pandemia de 3.0%. Los menores niveles de desempleo se deben a la recuperación económica y la movilidad entre los sectores de actividad económica, dando como resultado mejores oportunidades laborales para algunos grupos étnicos. En el caso de la baja tasa de desempleo entre la población hispana y latina genera la expectativa de que las remesas seguirán creciendo en México.

Al tomar en cuenta las personas en subocupación (aquellas que están trabajando medio tiempo y están dispuestas a trabajar más horas) y los desalentados (aquellos que trabajaron en los últimos 12 meses, pero no están trabajando ni buscando empleo y se encuentran disponibles para trabajar), la tasa de desempleo extendido se ubicó en 6.7% en septiembre. Al comparar con niveles de hace un año la tasa de desempleo extendido muestra una tendencia a la baja, pues en septiembre del 2021 se ubicó en 8.5%. Aunque la tasa de desempleo extendido muestra una mejoría en el último año, en el tercer trimestre ha fluctuado entre 6.7% y 7.0%, indicando un probable estancamiento en la recuperación de las condiciones de desempleo, algo que puede ser señal temprana de un deterioro más significativo del mercado laboral en los siguientes meses.

La participación laboral en septiembre se ubicó en 62.3%, todavía por debajo de la observada previo a la pandemia (febrero 2020) de 63.4%. Entre los factores que han dificultado la recuperación de la fuerza laboral se destacan: 1) las personas que no desean regresar al trabajo, 2) los que están dispuestos a renunciar porque no quieren regresar a la oficina y 3) el aumento de las jubilaciones, pues la tasa de participación de la población de 55 años o más es la que muestra mayor rezago respecto al nivel pre pandemia, ubicándose en 38.8% en septiembre de 2022 (vs. 40.3% febrero del 2020). Destaca que la tasa de participación laboral de la población de 55 años o más muestra un ligero aumento con respecto al nivel de junio (38.6%), lo cual puede deberse a 1) la alta inflación que obliga a que más miembros del hogar trabajen, 2) la disminución en las muertes relacionadas con coronavirus y 3) cautela por la posibilidad de recesión.

INFLACIÓN

La inflación al consumidor de Estados Unidos se ubicó en una tasa anual de 8.2% en septiembre, sumando tres meses consecutivos a la baja, desde el pico de 9.1% alcanzando en junio.

Sin embargo, la inflación subyacente continuó mostrando presiones al alza, ubicándose en 6.6% anual en septiembre, su mayor nivel desde 1982. La inflación al productor se ubicó en 8.5% y al igual que la inflación al consumidor, mostró una tendencia a la baja después de que en junio se ubicó en 11.3%.

De hecho, al cierre del trimestre, el diferencial entre la inflación al productor y la inflación al consumidor se ubicó en 0.3%, siendo el diferencial más bajo desde enero del 2021, evidencia de que los productores están trasladando a los consumidores las alzas en precios.

Presiones inflacionarias al consumidor

Componente subyacente

  1. Inflación excluyendo alimentos y energía, explica el 78.1% de la inflación general, presionada por las disrupciones en las cadenas de suministro, escasez de suministros y efectos de segundo orden (desanclaje de expectativas).

Al interior de la inflación subyacente, que sirve como indicador de la tendencia de inflación en el largo plazo, las presiones se concentraron en el componente de bienes, con una inflación anual de 6.6% al cierre del trimestre. Dicha tasa se vio impulsada principalmente por los componentes de automóviles nuevos (9.4% anual), muebles para el hogar (9.9%) y automóviles usados (7.2%). Lo anterior es debido a que continúa la escasez de chips que ha limitado la producción automotriz, dando como resultado una menor oferta de autos nuevos, a lo que los consumidores respondieron buscando autos usados, afectando sus precios.

En cuanto a los servicios, las presiones han sido moderadas pero constantes, ya que el incremento anual para los servicios se ubicó en 6.7%, su mayor nivel desde agosto de 1982. Al interior, el componente de alojamiento de viviendas mostró una inflación anual de 6.6%, su mayor nivel desde agosto de 1982. Por su parte, los servicios de transporte muestran una inflación anual de 14.6%, alcanzando un nivel no visto desde octubre de 1980. Es importante agregar que el componente de servicios dentro de la inflación subyacente tiende a mostrar un comportamiento que se conoce como precios pegajosos (en inglés sticky prices), que es cuando los precios finales tienden a mantenerse estables a pesar de que se observen cambios relacionados a diferentes costos de producción (oferta) o factores exógenos (demanda). Lo anterior ha sido señalado por la Reserva Federal como argumento para la necesidad de seguir subiendo la tasa de interés.

Componente no subyacente

  1. Alimentos (explica el 13.6% de la inflación general), mostrando presiones moderadas pero constantes debido a la oferta de granos y las interrupciones de la cadena de suministro. El rubro de alimentos mostró una inflación anual de 11.2% en septiembre, mostrando una aceleración desde los meses anteriores (10.4% en junio). Al interior continúan observándose precios al alza en los precios de alimentos para consumo en el hogar (13.0% anual), principalmente en los cereales (16.2% anual) y los productos lácteos y derivados (15.9% anual). Lo anterior es resultado de los efectos de la guerra en Ucrania que no se han desvanecido. Cabe resaltar que, en el tercer trimestre, las presiones sobre los precios de cereales y granos disminuyeron debido al corredor de exportaciones de granos negociado por Naciones Unidas y Turquía, pero éste finaliza en noviembre y no se ha hablado de extender dicho acuerdo. La guerra en Ucrania sigue siendo el principal factor de riesgo para los precios de alimentos en el cuarto trimestre y hacia el primer trimestre del 2023.
  2. Energía (explica 8.2% de la inflación general), factor clave para la disminución de la inflación anual. El rubro de energía registró en Estados Unidos una inflación anual 19.8% en septiembre, marcando una tendencia hacia abajo desde junio, cuando alcanzó un nivel de 41.6%. La cual fue frenada principalmente por los precios de la gasolina (18.2% anual), ya que desde la segunda mitad de junio marcó 14 semanas de caídas en el precio.

Al cierre del tercer trimestre (septiembre), el resultado de la inflación mensual se debió a que los precios de los energéticos tuvieron una contribución negativa de 0.2 puntos porcentuales, los precios de los alimentos una contribución positiva de 0.1 puntos porcentuales y el componente subyacente una contribución positiva de 0.5 puntos porcentuales.

Debido a que la inflación subyacente continúa mostrando una clara tendencia al alza y los riesgos para la inflación continúan vigentes, se ha fortalecido la expectativa de que la Reserva Federal seguirá subiendo la tasa de interés a un ritmo agresivo de 75 puntos base el 2 de noviembre y eleva la posibilidad de que la tasa de interés a final del año se ubique entre 4.50% y 4.75%, aumentando la posibilidad de recesión en Estados Unidos.

EXPECTATIVAS DE INFLACIÓN

Durante octubre, los precios de la gasolina han mostrado incrementos, rompiendo una racha de 14 semanas de caída en el precio. Esto se suma a las constantes presiones inflacionarias en el componente subyacente, lo cual eleva el riesgo de un repunte en la inflación.

El panorama de inflación sigue siendo incierto, pues continúa la guerra, las disrupciones en las cadenas de suministro y el exceso de liquidez global. Por lo anterior, no se descartan presiones sobre precios el resto del año y en 2023.

En un escenario central se pronostica una inflación anual de 7.9% al cierre del año. Esta proyección considera presiones adicionales sobre los componentes de alimentos y mercancías no alimenticias, así como en servicios, a medida que los productores transfieren los incrementos en costos hacia los consumidores. No obstante, bajo un escenario adverso con mayores costos de energéticos, existe la posibilidad de un repunte en la inflación al consumidor hacia 9%. En cuanto al cierre del 2023, se pronostica la inflación anual en 3.8%, con posibilidad de ser revisada dependiendo la evolución de los factores mencionados como riesgo.

FUTURO DE LA POLÍTICA MONETARIA EN ESTADOS UNIDOS

La Reserva Federal ha adoptado un lenguaje más restrictivo, subiendo la tasa de interés en este año en 5 ocasiones, siendo cada vez más agresiva al subirla 25 pb en marzo, 50 pb en mayo y 75 pb en los anuncios de junio, julio y septiembre. Con esto, la Reserva Federal ha subido en cinco meses la tasa de interés en 225 puntos base para situarla en un rango de 3.0 a 3.25%, nivel más alto desde enero de 2008. En el último ciclo alcista, la Fed tardó 36 meses en subir la tasa 225 pb y culminó el ciclo alcista en el nivel de 2.25%.

Para el último trimestre se espera que:

  1. Siga subiendo la tasa de interés otros 150 puntos base en dos anuncios, cada uno de 75 pb, para cerrar el año en un rango de 4.50 a 4.75%, nivel no visto desde octubre de 2007. En el primer trimestre del 2023, se estima que la tasa se ubicará en 5.0% y no se descarta siga subiendo si la inflación repunta. En el caso de disminuciones en el componente subyacente, la tasa se quedaría en 5% el resto del 2023 y se estima podría empezar a descender en 2024.

Hoja de balance de la Fed. A finales de septiembre, la hoja de balance de la Reserva Federal se ubicó en 8.79 billones de dólares (8.79 millones de millones), mostrando un crecimiento de 111% desde febrero 2020 y una reducción de 1.3% desde el cierre del segundo trimestre. En el comunicado del 4 de mayo, la Fed anunció que, a partir de junio, comenzaría a reducir su hoja de balance a un ritmo de 47.5 mil millones de dólares mensuales, subiendo gradualmente, en tres meses, hasta un ritmo de 95 mil millones de dólares por mes. Sin embargo, en julio se redujo en 23.5 mil millones, en agosto 63.9 mil millones y en septiembre 30.5 millones, lo que implica que, si cumple la reducción propuesta en mayo, tardaría 49 meses más en regresar a niveles de febrero 2020.

ELECCIONES INTERMEDIAS

El 8 de noviembre se llevarán a cabo las elecciones intermedias de Estados Unidos. En cuanto a las elecciones legislativas, un tercio del Senado y el total de la Cámara de Representantes se renovará, lo que implica 34 escaños en el Senado y 435 en la Cámara de Representantes. Por ahora, el Senado se encuentra dividido en 50 republicanos y 50 demócratas, con el voto decisivo de desempate que recae en la Vicepresidenta Kamala Harris. Por otro lado, de los 50 estados, 36 tendrán elecciones para gobernador en noviembre.

De acuerdo a las proyecciones de RealClear Publishing, el Senado cambiaría su composición dando mayoría al partido republicano, lo que podría frenar los proyectos de Biden en la segunda parte de su mandato. Por su parte, en la Cámara de Representantes, actualmente se encuentra compuesta por una mayoría demócrata (222 vs 212), sin embargo, las proyecciones de las elecciones marcan una tendencia de mayoría republicana (221 vs 176), aún y cuando los 38 escaños que se muestran con probabilidad igual para ambos partidos, la mayoría la tendría el partido republicano. Esto envía señales a favor del partido republicano para las elecciones presidenciales del 2024.

MERCADO DE DEUDA

Durante el tercer trimestre y lo que va de octubre, las tasas de interés de los activos del Tesoro continuaron mostrando un desplazamiento al alza. Los incrementos más pronunciados fueron en instrumentos de corto plazo, debido a que el mercado sigue descontando la posibilidad de incrementos adicionales a la tasa de interés de referencia. Entre el 30 de junio y el 30 de septiembre, la tasa de los T-bills a 1 mes subió 165.9 puntos base, mientras que la tasa de los bonos del Tesoro a 30 años mostró un incremento de 59.4 puntos base en el mismo periodo. Lo anterior se traduce en un aplanamiento de la curva de rendimientos de los

activos del Tesoro. Debido a esto, de profundizó la inversión de la curva en algunos plazos.

En lo que va de octubre, la curva de rendimientos también mostró un aplanamiento, con los incrementos de tasas concentrados en los plazos más cortos. La tasa de los T-bills a 1 mes subió 69.1 puntos base, a 2 años subió 63.7 puntos base y a 3 meses subió 74.4 puntos base. En contraste, la tasa de los bonos del Tesoro a 10 años mostró un incremento de 18.4 puntos base al 26 de

octubre.

En sesiones recientes, el diferencial entre la tasa de las notas del Tesoro a 10 y 2 años se amplió, alcanzando un nivel de 52 puntos base el 13 de octubre de acuerdo con datos al cierre. Esta es la mayor inversión el mismo tramo de la curva desde el 19 de abril de 1982. La inversión de la curva en el tramo de 10 y 2 años está asociado a un incremento en la probabilidad de recesión económica. Sin embargo, esto se debe a una relación empírica, pues no existe un marco teórico que relacione la inversión de la curva con periodos de recesión. Una explicación es que la inversión se la curva se debe a incrementos de tasa de interés de menor plazo, lo que lleva a una mayor restricción del crédito y una contracción de la demanda agregada. Cabe notar que, en el plazo graficado, se observa una inversión de la curva previo a las recesiones al comienzo de la década de 1980, también se invirtió la curva en 1989 previo a la recesión de 1990, al comienzo de la década del 2000 previo a la crisis del dot-com en 2001, entre 2006 y 2007 previo a la Gran Recesión y brevemente en 2019, en un periodo de desaceleración económica no asociado a la pandemia que comenzó un año después.

La inversión de la curva se puede profundizar a medida que las expectativas de inflación a largo plazo se ajustan a la baja y las expectativas de tasa de interés en el corto plazo se revisan al alza, algo que dependerá de las siguientes publicaciones de inflación en Estados Unidos y de otros eventos que pueden presionar al alza los precios de las materias primas. Por ahora, el 21 de octubre la tasa de las notas del Tesoro a 10 años alcanzó un máximo de 4.3354%, su mayor nivel desde el 7 de noviembre del 2007.

EXPECTATIVAS ECONÓMICAS

Las proyecciones de crecimiento económico para 2022 y para el 2023 han sido revisadas ligeramente al alza. Se identifican los siguientes riesgos para el crecimiento económico de Estados Unidos: 1) presiones inflacionarias, 2) menor ingreso real disponible para las familias, dada la alta inflación y el alza en los intereses, 3) incrementos en costos para las empresas (por salarios, pagos de intereses y acumulación de inventarios), 4) cautela ante el miedo a la situación económica futura, 5) alto endeudamiento y 6) menor otorgamiento de crédito por mayor riesgo económico y por el alza en las tasas de interés. Solo el escenario pesimista contempla una recesión en Estados Unidos.

 

 

Reportacero

 

 

 

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