Inflación quincenal es la más baja desde 2023
24 de junio de 2025.- En México, la inflación general se ubicó en 0.10% quincenal en la primera quincena de junio, desacelerándose desde la segunda quincena de mayo (0.19%) y mostrando su menor variación para una quincena igual desde el 2023 (0.02%).
Lo anterior se debió principalmente a la caída quincenal de la inflación no subyacente (-0.29%), que mostró su mayor contracción para una quincena igual desde el 2019 (-0.47%). Al interior de la inflación no subyacente destacaron las contracciones en sus dos rubros, 1) la inflación de agropecuarios (-0.53%), que mostró su mayor caída para una quincena igual desde el 2019 (-0.47%) y 2) los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno (-0.08%), que hila siete quincenas consecutivas en contracción. Por su parte, el componente subyacente se ubicó en 0.22%, acelerándose desde la segunda quincena de mayo (0.15%) y mostrando su variación quincenal más alta para un periodo igual desde el 2022 (0.50%). El comportamiento de la inflación subyacente estuvo determinado por la inflación de servicios (0.25%) con la inflación quincenal más alta para un periodo igual desde el 2022 (0.33%) y de las mercancías (0.19%), que mantuvieron una inflación estable.
A tasa anual, la inflación de la primera quincena de junio se ubicó en 4.51%, luego de alcanzar un máximo reciente en la quincena previa (4.62%). La desaceleración de la inflación fue propiciada por el componente no subyacente que se ubicó en 5.25% anual por una marcada desaceleración en la inflación de productos agropecuarios (6.57%) y en los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno (3.92%). Por su parte, el componente subyacente, que determina la trayectoria de inflación en el mediano plazo, se aceleró por sexta quincena consecutiva, ubicándose en 4.20% anual, la mayor inflación desde la primera quincena de mayo del 2024 (4.31%). Al interior, destacó el rubro de servicios, cuya inflación se ubicó en 4.61%, su tercera quincena de aceleración, en la que alcanzó su nivel más alto desde la segunda quincena de febrero. No obstante, la inflación de mercancías se mantuvo estable en 3.84% mostrando la misma variación de la quincena pasada.
En este contexto, se mantiene sin cambios el pronóstico de inflación al cierre del año en 4.1%. Sin embargo, en un escenario pesimista, en el que el peso mexicano vuelve a mostrar depreciaciones aceleradas y las tensiones geopolíticas siguen elevándose, particularmente el conflicto entre Israel e Irán causando disrupciones significativas en la oferta de petróleo, la inflación al consumidor de México podría cerrar el año en 4.9% anual.
Con esto, Banco de México debería mantener una postura cautelosa, realizando una pausa en su ciclo de recortes en la tasa de interés, manteniéndola sin cambios desde su nivel actual (8.50%). No obstante, se espera que continúe con los recortes en el anuncio de política monetaria programado para el jueves 26 de junio. Hasta ahora, el mercado descuenta un recorte de 50 puntos base, pero sería una buena noticia si hiciera una pausa o si el recorte fuera de solo 25 puntos base. Esto ayudaría a frenar el alza en las expectativas de inflación y también apoyaría la apreciación del peso mexicano, lo cual quitaría presión en la inflación de mercancías.
Inflación General
La inflación general de la primera quincena de junio se ubicó en 0.10% quincenal, desacelerándose desde el 0.19% registrado en la segunda quincena de mayo. Comparando con periodos iguales, la inflación general registró su variación más baja desde el 2023 (0.02% quincenal). Es importante mencionar que además de su desaceleración, la inflación general mantuvo muy en línea con su promedio de largo plazo (2000-2019) de 0.10%.
La desaceleración quincenal de la inflación general (0.10%) fue propiciada por el componente no subyacente, que se contrajo 0.29%, luego de un incremento de 0.35% en la quincena previa y se ubicó en su menor nivel para una quincena igual desde el 2019 (-0.47%).
Por otro lado, la inflación quincenal del componente subyacente, que determina las expectativas de inflación en el largo plazo, fue de 0.22%, acelerándose desde el 0.15% registrado la quincena previa y mostrando su variación más alta para un periodo igual desde el 2022 (0.50%).
A tasa anual, la inflación de la primera quincena de junio se ubicó en 4.51%, ligeramente por debajo de la expectativa, luego de alcanzar un máximo reciente en la quincena previa (4.62%). Con esto, la inflación general hila tres quincenas por encima del 4%, algo no visto de marzo 2021 a diciembre del 2024. La desaceleración de la inflación fue propiciada por el componente no subyacente que se ubicó en 5.25% anual cortando dos quincenas de aceleración. Por su parte, el componente subyacente, que determina la trayectoria de inflación en el largo plazo, se aceleró por sexta quincena al hilo, ubicándose en 4.20% anual, la mayor inflación desde la primera quincena de mayo del 2024 (4.31%).
La trayectoria de la inflación debe ser tomada con cautela, pues en la primera quincena de febrero la inflación general retomó su tendencia al alza e hila tres quincenas por encima del 4% anual, parte alta del intervalo de variabilidad de +/- 1 punto porcentual alrededor del objetivo de inflación del Banco de México del 3%. Por esto, Banco de México debería mantener una postura cautelosa, realizando una pausa en su ciclo de recortes en la tasa de interés, manteniéndola sin cambios desde su nivel actual (8.50%). Sin embargo, se espera que continúe con los recortes este jueves
Inflación Subyacente
Variación quincenal
La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, y que determina la trayectoria de inflación en el largo plazo, se ubicó en 0.22%, acelerándose desde la segunda quincena de mayo (0.15%) y mostrando su variación quincenal más alta para un periodo igual desde el 2022 (0.50%). El comportamiento de la inflación subyacente estuvo determinado por la inflación de 1) servicios (0.25%) con la inflación quincenal más alta para un periodo igual desde el 2022 (0.33%) y 2) de las mercancías (0.19%), que mantuvieron una inflación estable. Al interior de la inflación subyacente destacaron los siguientes puntos:
– La inflación de servicios (0.25% quincenal) se aceleró significativamente con respecto al 0.10% de la quincena previa. Esto debido principalmente al rubro de otros servicios, cuya inflación fue de 0.36% quincenal tras ubicarse en 0.06% en la quincena previa. Lo anterior respalda que los servicios con la inflación quincenal más alta correspondieron a este rubro, destacando: transporte aéreo (9.87%), los servicios turísticos en paquete (1.96%), los servicios de tintorería (1.60%), el streaming de películas y música (0.71%) y los hoteles (0.46%) (Tabla) 2). Además, en comparación con periodos iguales, la inflación de otros servicios fue la más alta desde el 2022 (0.53% quincenal). Por su parte, la inflación de servicios de vivienda (0.16%) también impulsó la inflación quincenal de servicios, pues mostró su variación quincenal más alta desde la primera quincena de abril (0.17%), aunque al comparar con periodos iguales, se mantuvo en línea con lo registrado de 2022 a 2024.
Finalmente, la inflación de servicios de educación se desaceleró a 0.01%, luego del 0.07% registrado la quincena pasada y mostrando un comportamiento congruente con periodos iguales de años anteriores.
– La inflación quincenal de mercancías (0.19%) se mantuvo estable con respecto a la quincena previa (0.19%) debido a un comportamiento mixto entre sus dos principales rubros. Por un lado, la inflación de las mercancías alimenticias se desaceleró de 0.33% a 0.12%, su variación quincenal más baja desde la segunda quincena de noviembre del 2024 (0.06%). Por otro lado, la inflación de las mercancías no alimenticias pasó de 0.08% en la quincena previa a 0.25% en la primera quincena de junio. Su aceleración es consistente con el comportamiento de los genéricos de mercancías, pues lo que tuvieron la inflación más alta correspondieron a este rubro, destacando: las consolas, discos y descargas de videojuegos (1.32%), platas y flores (1.11%), colchas y cobijas (0.45%), sandalias y huaraches (0.41%) y toallas, cortinas y otros blancos (0.27%).
Variación anual
La inflación subyacente se ubicó en 4.20% anual, su sexta quincena al hilo acelerándose y la mayor inflación desde la primera quincena de mayo del 2024 (4.31%). La inercia alcista de la inflación subyacente es preocupante pues interrumpe un proceso de estabilización que inició en agosto 2024 y aparentemente terminó en mayo del 2025, periodo en el que la inflación subyacente se mantuvo por debajo del 4%.
Lo anterior preocupa, pues el componente subyacente determina la trayectoria de la inflación general de mediano y largo plazo y su reciente tendencia alcista deja entrever que el Banco de México aún no logra la convergencia sostenida de la inflación al objetivo del 3%.
Al interior del componente subyacente destacó la aceleración anual de la inflación servicios (4.61%), su segunda quincena al hilo de aceleración, mostrando su mayor variación desde la segunda quincena de febrero del 2025. Es importante mencionar que la inflación de servicios mostraba una clara tendencia a la abaja. No obstante, desde marzo, este rubro podría encontrarse en un punto de inflexión hacia al alza, sugiriendo que podría añadir nuevas presiones sobre la inflación subyacente.
Por su parte, la inflación se mercancías se ubicó en 3.84% anual, la misma inflación que anual que en la quincena.
Este componente se encuentra en medio de una clara trayectoria al aza, registrando una inflación no vista desde la primera quincena de marzo del 2024 (3.96%), demostrando que este componente es la principal fuerza de empuje sobre la inflación subyacente.
Al interior de los dos principales rubros de la inflación subyacente destaca lo siguiente:
La inflación de servicios (4.62% anual) está siendo presionada principalmente por el rubro de otros servicios, que en la primera quincena de junio registró una inflación de 5.51% anual, hilando tres quincenas de aceleración, mostrando su inflación más alta desde la primera quincena de enero (5.59% anual). Además, la inflación de los servicios de educación (5.84% anual) parece encontrarse en un nuevo rango, oscilando entre 5.83% y 5.85% anual desde la primera quincena de marzo y coadyuvando al repunte de la inflación de servicios.
Esto tras haberse mantenido en alrededor del 5.7% anual entre septiembre del 2024 y febrero del 2025. Por su parte, la inflación de vivienda atenuó las presiones sobre la inflación de servicios al ubicarse en 3.49% anual, su cuarta quincena seguida mostrando desaceleración, para ubicarse en su nivel más bajo desde la segunda quincena de febrero del 2023 (3.47%).
– La inflación de mercancías (3.84%) se mantuvo estable por comportamientos mixtos entre sus dos principales rubros. Por una parte, la inflación de mercancías alimenticias continúa presionada al alza, tras tocar un mínimo de 3.59% anual en la primera quincena de diciembre del 2024. Actualmente se ubica en 4.82%, la inflación más alta desde la primera quincena de abril del 2024 (4.85%) y no hay señales de que podría haber una desaceleración pronto. Por otra parte, la inflación de mercancías no alimenticias se ubicó en 2.98% anual, luego de seis meses al hilo de aceleración, enviando la señal de que podría mantenerse oscilando por esos niveles.
Inflación No Subyacente
Variación quincenal
La inflación no subyacente se contrajo 0.29% quincenal tras haberse ubicado en 0.35% en la quincena previa. Sin embargo, en su comparativo con periodos iguales, se registró la mayor contracción para una quincena igual desde el 2019 (-0.47%).
Es importante mencionar que en las primeras quincenas de junio la inflación subyacente no muestra un comportamiento claro, por lo que el resultado de esta quincena podría tomarse como positivo.
Al interior de la inflación no subyacente destacaron las contracciones en sus dos rubros, 1) la inflación de agropecuarios (-0.53%), que mostró su mayor caída para una quincena igual desde el 2019 (-0.47%) y 2) la inflación de los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno (-0.08%), que hila siete quincenas consecutivas en contracción o una inflación acumulada de -4.24% de la segunda quincena de febrero a la primera quincena de junio.
Al interior de los rubros de agropecuarios y tarifas autorizadas por el gobierno destacó lo siguiente:
– La inflación quincenal de productos agropecuarios (-0.53%) se dio por la caída en los precios de las frutas y verduras (-1.72% quincenal), su primera inflación negativa para un periodo igual desde junio del 2020 (-2.36%).
Esta contracción en los precios de las frutas y verduras fue consecuencia de la caída quincenal en el precio del chile poblano (-13.24%), la guayaba (-10.35%), el chile serrano (-9.41%), la papaya (-9.37%) y el pepino (-8.87%) (Tabla 4). Asimismo, el descenso de la inflación de agropecuarios también fue apoyada por la desaceleración de la inflación de productos pecuarios que pasó de 1.07% a 0.25% quincenal. Las presiones a la baja sobre este rubro estuvieron guiadas por la inflación del pescado (-0.60%), el huevo (-0.45%), el camarón (-0.35%), la manteca de cerdo (-0.28%) y el pollo (-0.09%).
La inflación quincenal de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno (-0.08%)se debió principalmente a la contracción en los precios de los energéticos que cayeron 0.23% quincenal, también su séptima quincena al hilo cayendo. Además, destaca que en periodos iguales los energéticos atípicamente caen en la primera quincena de junio, siendo esta la primera contracción desde el 2023 (-0.45%) y previo a ella desde el 2019 (0.76%). Esto se reflejó en el descenso quincenal de los precios de la electricidad (-0.87%), gas doméstico LP (-0.23%), gasolina de alto octanaje (-0.09%), gasolina de bajo octanaje (-0.09%). Por su parte, las tarifas autorizadas por el gobierno mostraron una inflación de 0.16% quincenal, acelerándose desde el 0.05% de la quincena previa. Esta mayor inflación se reflejó particularmente en los precios de estacionamiento (0.87%), taxi (0.38%), derechos por suministro de agua (0.28%), autobús urbano (0.09%) y metro o transporte eléctrico (0.06%) (Tabla 5).
Variación anual
En la primera quincena de mayo, la inflación no subyacente se ubicó en 5.25% anual, desde el 5.91% registrado la quincena pasada. Con esto la inflación no subyacente interrumpió dos quincenas consecutivas de aceleración, aunque se situó en su nivel más alto desde la primera quincena de diciembre del 2024 (7.00%) al exceptuar el dato de la segunda quincena de mayo.
La desaceleración anual se explicó por la inflación de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno (3.92%), aunado a la inflación agropecuarios que se ubicó en 6.57% anual. Ambos rubros interrumpieron dos quincenas al hilo de aceleración.
Al interior de cada rubro destacó lo siguiente:
– La inflación de agropecuarios (6.57% anual), a pesar de haber mostrado desaceleración aún continúa en niveles elevados y en medio de una tendencia al alza. Esto debido principalmente al rubro de pecuarios, cuya inflación fue de 11.86% anual, su tercera quincena de aceleración y siendo la inflación más alta desde noviembre del 2022 (13.33% anual), confirmando que no por lo menos en el corto plazo este rubro seguirá presionando al componente no subyacente. Por otra parte, la inflación de frutas y verduras cayó 1.72% anual, su décima contracción en los últimos 11 meses. Es importante destacar que durante casi 2024 este rubro mostró inflaciones superiores al 15% anual, por lo que un efecto de alta base de comparación podría permitir que en las siguientes quincenas los precios de las frutas y verduras sigan descendiendo.
– La inflación de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno (3.92% anual) se mantiene estable, con tasas inferiores al promedio del componente subyacente (. Esto deja entrever que no está generando presiones inflacionarias adicionales al componente no subyacente ni a la inflación general. Sin embargo, luego del inicio de un conflicto armado entre Irán e Israel, en que Estados Unidos se encuentra interviniendo los precios internacionales de la energía mostraron un repunte momentáneo significativo. Por esto, la posible intensificación de este conflicto podría interrumpir la estabilidad de los precios de la energía, lo que añadiría nuevas presiones inflacionarias.
Reportacero