Por favor mejoren el Infonavit
Por María Dolores Ortega Paredes
Pancho es un hombre de unos 50 años que hace 5 años compró una casa con su crédito Infonavit, en ese entonces trabajaba en una fábrica cuyo ingreso le permitía aportar al crédito $3,000 mensuales.
Hace 1 año la empresa cerró, y se ocupó en otra donde el salario es mucho menor, en un 40%, sin embargo, Infonavit le exige a su nuevo patrón seguirle descontando los $3,000 pesos mensuales.
Pancho está desesperado porque no completa, tiene esposa y dos hijas que mantener, que incluso está pensando seriamente en abandonar su casa y devolverla al Infonavit.
Así de canijo está el Infonavit. No puedo usar otro adjetivo. Si Pancho gana menos por qué seguir descontando al hombre la misma cantidad, lo único que gana el Instituto es hacer crecer la cifra de casas abandonadas.
Esta historia es una en un millar, me atrevo a decirlo. En la oficina, en la colonia, entre los amigos y familiares, encuentras una historia de horror, de abuso de parte del Infonavit.
¿Qué ocurrió con el Infonavit? acaso no es una institución de interés social para los trabajadores formales de este País.
Peor aún, el artículo 123, en su fracción XII, apartado A de nuestra Constitución Mexicana establece que toda persona tiene derecho a contar con una habitación cómoda e higiénica.
El Infonavit DEBERÍA ser el brazo del Gobierno para cumplir ese mandato constitucional.
Sin embargo, en lo que se ha convertido es en una máquina para sacar el mayor dinero a los mexicanos, en un gran negocio, ¿para quién? Imagine la respuesta.
Al segundo bimestre del año pasado, Infonavit tenía colocados en el País 4 millones 307,919 de créditos vigentes.
Y le comparto otro dato, las entidades con mayor número de créditos vigentes a esa fecha eran la Ciudad de México seguido por Nuevo León, con 693,374 y 607,168, respectivamente.
Si hablamos de costos del crédito, la tasa de interés que cobró Infonavit el año pasado llegó incluso a ser superior a la que cobran la mayoría de los bancos, ¿cómo es esto posible?
Mientras Infonavit cobraba una tasa de 12%, había bancos que ofrecían créditos hipotecarios a tasas de 10 y 11 por ciento.
La situación del crédito de Pancho es una de muchas, incluso en términos administrativos para liberación de gravámenes del crédito y otros, Infonavit ha empeorado, conozco personas que llevan más de 1 año tratando de liberar sus créditos, -porque ya terminaron de pagar-, y no han concluido sus trámites.
La esperanza es que esta nueva administración federal, presidida por Andrés Manuel López Obrador, cambie de manera profunda el rostro de Infonavit.
De ninguna manera mal interpreten mi petición, la solicitud es que el Instituto cumpla su función de manera ordenada y con la disciplina financiera que debe asumir, pero, sensible a las condiciones del trabajador.
Se trata de que cada vez más mexicanos tengan acceso a una vivienda digna, pero, que puedan pagar sin empobrecerse. ¿Entonces para qué la opción de plazo de vida del crédito a 30 años?
Insisto, tengo FE de que INFONAVIT pueda cambiar, mejorar, transformarse en una institución que le interese el BIENESTAR de los mexicanos.
Por último, estimados lectores les deseo un ¡Muy Feliz Año!! Y ¡Millones de Bendiciones!!.
Ma. Dolores Ortega es Economista de la UANL; laboró para Grupo Reforma 15.5 años; es analista independiente de temas económicos, fiscales y laborales; cursa su Maestría en Negocios y Finanzas en la UMM. @Doloresop