Energía

Kinder Morgan restablece suministro de gas natural a México tras interrupción

La empresa estadounidense reparó su gasoducto Tennessee Gas Pipeline y levantó la declaración de fuerza mayor; México depende de importaciones de Estados Unidos para cerca de 75% de su consumo de gas.

Kinder Morgan restableció los envíos de gas natural hacia México luego de reparar una falla en su sistema de transporte Tennessee Gas Pipeline, que obligó a suspender temporalmente algunos flujos durante esta semana.

La compañía estadounidense informó el jueves que levantó la declaración de fuerza mayor, después de resolver los problemas detectados el 5 de octubre, los cuales llevaron al aislamiento y cierre de determinados tramos de la infraestructura, incluidos los puntos de entrega de Rio Bravo y del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas).

La empresa había declarado fuerza mayor el 6 de octubre, tras la interrupción de las operaciones. Con la conclusión de las reparaciones, los envíos hacia México pudieron reanudarse.

El incidente puso de relieve la dependencia del mercado mexicano respecto al suministro de gas natural proveniente de Estados Unidos, particularmente de Texas, de donde procede aproximadamente 75% del combustible que consume el país.

De acuerdo con datos de BloombergNEF, las exportaciones estadounidenses de gas natural por gasoducto hacia México aumentaron de alrededor de mil millones de pies cúbicos diarios en 2010 a cerca de 8 mil millones de pies cúbicos diarios en la actualidad.

Esta dependencia representa un factor de vulnerabilidad para el sistema energético mexicano, debido a que el país carece de una capacidad de almacenamiento subterráneo a gran escala comparable con la de Estados Unidos. En consecuencia, la generación eléctrica y diversas actividades industriales dependen de la continuidad de los envíos por ductos.

El margen de respuesta ante interrupciones también es limitado. Según Cuitláhuac García, director de Cenagas, México dispone de reservas de gas natural para aproximadamente tres días en caso de una suspensión del suministro.

La reanudación de los flujos permite recuperar la operación habitual de la infraestructura afectada, aunque el incidente vuelve a poner sobre la mesa los desafíos que enfrenta México para fortalecer su seguridad energética, ampliar su capacidad de almacenamiento y reducir los riesgos asociados a una interrupción del suministro proveniente del extranjero.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba