La economía española se enfrió en verano pero apunta a un mayor crecimiento del esperado en 2022
La economía española se enfrió en los meses de verano. El crecimiento trimestral se desaceleró en casi dos puntos porcentuales entre julio y septiembre, al pasar del 2% del segundo a solo el 0,1% en el tercero.
Las causas de esta ralentización hay que encontrarlas, sobre todo, en el frenazo de las exportaciones —que pasaron de repuntar un 5,4% a hacerlo solo un 1,5%—, del consumo de los hogares —de un 1,7% a un magro 0,1%— y de la inversión —de un 1,2% a un 0,7%—, según la Contabilidad Nacional publicada este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Estas variables no solo avanzaron a un ritmo menor que en el trimestre precedente, sino que lo hicieron, también, a una menor velocidad de lo avanzado por el propio INE a finales de octubre. Entonces, la oficina estadística calculó un avance económico del 0,2% intertrimestral que finalmente se ha quedado en un 0,1%.