Artículos de InteresColaborador Invitado

La importancia del acero y sus coproductos en la economía verde

El acero es uno de los productos más reciclados del mundo, con alrededor de 630 millones de toneladas recicladas anualmente

Por Francisco Leal*

El acero es uno de los productos más reciclados del mundo, con alrededor de 630 millones de toneladas recicladas anualmente. Su importancia es vital para industrias clave como la construcción, la energía y el transporte. Para hacer frente a un futuro que necesita de energía renovables, el acero es parte de la solución.

La construcción es el mayor consumidor de acero en la actualidad, con más del 50% del acero producido. Utilizado también en otras industrias, las tasas de recuperación de acero son bastante altas alrededor de 98%, por encima de otros materiales de construcción. Además de ofrecer la mejor relación resistencia / peso entre materiales estructurales, todo el acero utilizado en un edificio se puede recuperar y reciclar. Las construcciones en Light Steel Framing (LSF), por ejemplo, van más allá de la recuperación y del reciclaje, se puede reutilizar. Es posible desmontar y remontar una casa modular preparada en LSF múltiples veces, ahorrando recursos naturales como agua, energía y tiempo de construcción.

También, desde su producción, el acero contribuye para economía circular. Los coproductos alimentan el ciclo de producción como materia prima para varias otras industrias. Los segmentos que se utilizan desde la construcción civil hasta la agricultura pueden beneficiarse al evitar consumir materias primas vírgenes. Tomemos un caso real de Gerdau: el coproducto del horno cuchara funciona como materia prima para la producción de fertilizantes por su contenido de silicio de su composición, ya que es un elemento que en el suelo puede reducir la acidez y neutralizar la toxicidad del aluminio, incrementando su tiempo de vida, promocionando una agricultura más sustentable.

La mejora continua es una premisa de la industria del acero. En los últimos 50 años la energía utilizada para producir una tonelada de acero se ha reducido un 61%. En 2017, la recuperación y el uso de coproductos de la industria del acero alcanzó una tasa de eficiencia de material a nivel mundial del 96.3%. Otro caso exitoso para compartir es de Ternium: el uso de biometano, gas que se forma a partir de un relleno sanitario y que se utilizar en lugar del gas natural. Con la premisa del uso de una matriz más limpia, se proyecta la sustitución de hasta un 30% del gas natural usado en la planta de Ternium. Así, en el primer año del proyecto 55,331 toneladas de CO2 dejaron de ser emitidas para atmósfera.

Otro coproducto que surge de la producción del acero es la escoria de Acería BOF que, después de ser tratada y procesada, se usa para mejorar y pavimentar caminos, reemplazando el agregado natural, con calidad y a un menor costo. En Espirito Santo, Brasil, ArcelorMittal utilizó más de 2 millones de toneladas de escoria para pavimentar y revestir vías de tierra, lo que está ayudando a mejorar las condiciones del tráfico, el acceso de la comunidad local a los servicios básicos y el flujo de producción rural.

También el material generado en la granulación de la escoria de alto horno se utiliza en la producción de cemento. Incluso el lodo de alto horno, obtenido mediante el lavado de gases, se puede utilizar en la fabricación de ladrillos cerámicos. La limpieza de los gases del horno de coque, que evita la liberación de azufre a la atmósfera, produce cal hidratada, un material utilizado en la fabricación de morteros y fertilizantes.

Adicional a eso, el agua utilizada en la industria del acero tiende a ser cada vez menos proveniente de fuentes potables. Hay avances categóricos en proyectos que buscan desalinizar el agua de mar a través de la tecnología de ósmosis inversa.

Como un punto adicional, con la alta densidad de población en las ciudades, el acero ha sido una parte clave en la creación de jardines verticales y fachadas verdes. América Latina ya tiene ejemplos de cómo las propiedades del acero permiten allanar nuestro camino hacia un horizonte de posibilidades, como la agricultura urbana. Con estructuras livianas que son resistentes a la intemperie y a la corrosión, el material permite que los vegetales crezcan libremente de manera apropiada.

Todas estas acciones contribuyen a un ciclo de desarrollo positivo, promoviendo una gestión eficiente del uso de los recursos naturales. Necesitamos tener en cuenta que el cambio en los hábitos de consumo y la economía circular están rediseñando las reglas del juego en la toma de decisiones de los consumidores. Para pensar en un futuro sustentable tenemos que ser responsables y considerar el acero como parte de la solución.

*Francisco Leal es Director General de Alacero

 

Publicaciones relacionadas

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba