Colaborador Invitado

La macroeconomía en 2022

Este año será el segundo consecutivo de expansión económica después de un 2020 desastroso donde la actividad económica se contrajo más de 8 por ciento anual. La reapertura económica a raíz de la aceleración de la vacunación nacional y gobal ayudó a la expansión del sector de los servicios. Además, la industria de EUA está impulsando al sector manufacturero nacional, responsable alrededor de 30 por ciento de los empleos directos del país. Sin embargo, las tasas de crecimiento anticipadas de entre 4 y 5 por ciento este año parecen ser muy optimistas. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estima que la economía crecerá 4 por ciento este año.

La realidad es que, si bien, la economía se está recuperando, ésta perdió dinamismo hacia finales de 2021 y esta tendencia se está permeando hacia principios de 2022. El PIB del tercer trismestre del año reportó una desaceleración, sobre todo, relacionado con el sector del consumo. Aunado a ello, los problemas logísticos de suministros manufactureros globales, están perjudicando al sector industrial. Esta tendencia parece que continuará hacia 2022.

Existen riesgos a la baja para el crecimiento este año. Primero, que los problemas de la cadenas de suministros manufactureros continúen en 2022 y se prolonguen conforme avanza la cepa Omicron del COVID. Además, a raíz del COVID que se den nuevos confinamientos adicionales de la economía. Así, estimo que la economía mexicana crecerá alrededor de 2.8 por ciento este año después de una expansión de 5.5 por ciento anual en 2021.

Pero más allá de este año el problema es de mediano y largo plazos. La persistente debilidad de la inversión en el país está mermando al crecimiento potencial de la economía lo que reducirá la capacidad de generación de bienes y servicios en el futuro. Esta tendencia repercutirá en la creación de menores empleos formales en el futuro y menores remuneraciones de los trabajadores. Recordemos que la economía no tiene la válvula de escape social que se tuvo en la década de los 90 y 2000s que fue la migración hacia EUA.

Otro factor adverso es la automatización de los procesos manufactueros que pronto despalzarán a cientos de miles de trabajadores. Es fundamental que los gobiernos comiencen la transición de una economía manufacturera hacia una digital y del conocimiento. El factor más importante para detonar el crecimiento futuro es la inversión productiva.

El autor es director general de Soluciones Financieras GAMMA y profesor de Economía y Finanzas de EGADE Business School. Tiene un doctorado en Finanzas y maestría en Economía Financiera, ambas por la Universidad de Essex en el Reino Unido. Fue el economista en jefe para México de Itau BBA, director general adjunto de Organismos Financieros Internacionales en la SHCP e investigador en el Banco de México.

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