La peligrosa dependencia alemana de las materias primas de China
13 Abr 2022.- Mientras Europa, sacudida por la guerra en Ucrania, intenta reducir su dependencia del suministro energético ruso, un peligro aún mayor acecha en las sombras.
Los metales industriales y las tierras raras, vitales para las turbinas eólicas, los chips, los paneles solares y los vehículos eléctricos, son cada vez más solicitados, y la minería de estas materias primas se concentra en unas pocas regiones del planeta. Y esto podría derivar en que, en el futuro, el dolor de cabeza tenga otro nombre: China.
Alemania importa muchas de las materias primas que necesita para su desarrollo desde la República Popular. Y la concentración del mercado no se reduce solo a la extracción, sino también al procesamiento de estas materias. En ambos casos, China tiene gran parte de la torta, explica Siyamend Al Barazi, de la Agencia Alemana de Materias Primas (DERA, por sus siglas en alemán).
China tiene el monopolio
La Unión Europea importa entre el 75 y el 100 por ciento de los metales que necesita su industria. De las 30 materias que la UE califica como «críticas», 19 proceden principalmente de China. Entre estas se encuentran el magnesio, donde China tiene casi el monopolio (93 por ciento), al igual que en las tierras raras (98 por ciento) y bismuto (93 por ciento).
El problema es que esta dependencia podría aumentar en el futuro. La UE estima que la demanda de cobalto será cinco veces mayor que hoy en 2030. Debido a las necesidades de la electromovilidad, la demanda de litio podría multiplicarse por 18 hacia el mismo año. Y hasta 2050, esa cifra podría ser 60 veces mayor que en la actualidad.