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LIGIE entraría en vigor en 2026 y elevaría costos para pymes, advierte experto

La reforma a la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación (LIGIE), alineada con la política arancelaria de Estados Unidos, busca sustituir importaciones y aumentar la recaudación. También podría encarecer insumos clave y sacar del mercado a las Pymes del sector siderúrgico.

Por: Lourdes Flores

Monterrey, NL., a 29 de diciembre de 2025.- La Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación (LIGIE) que, fue enviada por el poder Legislativo al poder Ejecutivo para su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF), deberá ser complementada por las reglas generales emitidas por autoridades como el SAT y la Secretaría de Economía, lo que definirá el marco para la entrada y salida de productos, tasas impositivas y requisitos administrativos, la cual entraría en vigor a partir del 1 de enero de 2026, señaló Gregorio Canales Ramírez, CEO de North America Investment Solutions.

«Esta ley fue devuelta por el Senado a la Presidencia de la República para su publicación. Es posible que salga este fin de año, pero debe salir junto con las reglas de carácter general que refuerzan la aplicación de la Ley. Estoy seguro que va a entrar en vigor en enero de 2026», indicó en entrevista el experto en comercio exterior y ex subsecretario de Economía estatal.

Consideró que esta reforma suena como una especie de alineamiento con las políticas arancelarias de Estados Unidos, sobre todo contra China, porque la propuesta menciona que estas tarifas se aplicarán a países con los que México no tiene un tratado de Libre Comercio, como ese país y otros como Corea del Sur e India. Con Japón si se tienen acuerdos así como con Vietnam que forma parte del «Tratado Transpacífico».

«Si tú ves el comercio con Asia, una buena parte se lo lleva China, entonces sí parece ir dirigido (a ese país) obviamente nuestra ley LIGIE no puede ser selectiva por país o por producto. Hay otros mecanismos para hacerlo selectivo en la Ley de Comercio Exterior en lo referente a prácticas desleales, para ello la Secretaría de Economía federal deberá iniciar un proceso de investigación», recalcó.

«Esa parte se puede hacer bajo otro mecanismo. Hay algunos procedimientos iniciados al respecto para varios productos incluidos de acero y algunos textiles, sí los hay y también pueden ser específicos tan específicos que se puede decir, una empresa en tal país, sí se puede hacer».

Razones de la reforma
El especialista identificó tres razones centrales detrás de la reforma. La primera es el Plan México, que plantea avanzar en la sustitución de importaciones; para lograrlo —dijo— se requiere cierto nivel de protección, especialmente frente a productos que llegan a precios muy bajos por sobreinventarios. La segunda es la alineación con la política comercial de Estados Unidos, particularmente frente a China. La tercera, de carácter interno, es recaudatoria, al verse los aranceles como una vía para incrementar ingresos al erario.

Aranceles de México sacarían de mercado a Pymes
Sobre el impacto, recordó que el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez Romano, explicó ante la Comisión de Comercio Exterior del Senado que se hizo un análisis exhaustivo de las fracciones arancelarias afectadas. Sin embargo, durante las audiencias hubo una fuerte oposición por parte de diversos sectores, no sólo de importadores, sino también de armadoras automotrices, fabricantes de aire acondicionado y motocicletas, que advirtieron que el encarecimiento de materias primas —con tasas de 35% o 50%— podría sacarlos del mercado.

En Monterrey, citó el caso de un socio del COMCE Noreste que logró competir contra pañales chinos gracias al acceso a insumos importados a bajo costo. Con los nuevos aranceles, dijo, esa estrategia dejaría de ser viable.

Situaciones similares —advirtió— se replican en múltiples pymes, como pequeños fabricantes que dependen de alambrón o acero chino para productos agrícolas y de exportación, cuyo costo podría duplicarse de un día para otro, eliminando su competitividad.

Reconoció que grandes acereras nacionales buscan proteger su mercado ante la sobreproducción china, pero cuestionó qué pasará con la “industria chica”, que genera empleo y no tiene margen para absorber aumentos abruptos de costos. Añadió que, aunque México produce acero, gran parte corresponde a segmentos de bajo o mediano grado, mientras que los aceros altamente especializados —usados en industrias como la automotriz— aún dependen en buena medida de importaciones.

El riesgo, advirtió, es que si el análisis de las fracciones arancelarias no fue suficientemente fino, el efecto inmediato será un incremento puntual de precios en ciertos productos —más que una inflación generalizada— que podría dejar fuera del mercado a empresas que no tienen sustitutos inmediatos en precio, calidad o disponibilidad. Esto afectaría principalmente a las pymes, a diferencia de las grandes empresas, que cuentan con mayor capacidad para diversificar proveedores hacia países con los que México sí tiene tratados comerciales.

El efecto inmediato, enfatizó Canales Ramírez, «va a ser un aumento en los costos de operación de muchas empresas, un incremento en precios de productos finales, que se va a traducir en un brinco de los precios en esos productos y se va a quedar».

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