Líneas 4 y 6 del Metro avanzan entre presión de costos y presupuesto
El proyecto de expansión de las líneas 4 y 6 del Metrorrey enfrenta presiones por el alza en materiales de construcción y la falta de acuerdos para aprobar el presupuesto estatal de 2026.
Lourdes Flores
La expansión del sistema Metrorrey mediante las líneas 4 y 6 representa una de las mayores apuestas de infraestructura urbana en Nuevo León y un importante detonador de demanda para las industrias del acero, aluminio y cemento, aunque el volumen total de materiales requerido para la obra no ha sido revelado públicamente.
El proyecto ha ajustado gradualmente su alcance operativo previo al Mundial de 2026. Mientras que en 2022 se planteó la entrada en operación total del sistema de 34.3 kilómetros, para 2025 la meta se concentró en un tramo parcial de 12 kilómetros.
Actualmente, el gobierno estatal prevé habilitar 11 kilómetros de vía para pruebas dinámicas y calibración del sistema monorriel, equivalente al 30 por ciento de los 34.3 kilómetros contemplados en el proyecto integral.
Retos para concluir obras
En paralelo al avance físico de las obras, el proyecto enfrenta presiones relacionadas con el incremento en costos de materiales y factores presupuestales.
Entre los principales retos para la construcción destaca el incremento en los costos de materiales. En Nuevo León, el cemento ha registrado aumentos de hasta 12 por ciento durante el año, mientras que productos como concreto y block también presentan presiones asociadas a costos energéticos (debido a la guerra en medio Oriente) y restricciones de suministro por el cierre de pedreras.
En el mercado, el precio de algunos materiales para construcción se cotiza entre 3 mil 650 y 4 mil pesos por tonelada, impactando tanto obra pública como privada.
A esto se suma el aumento del acero y aluminio por aranceles aplicados por Estados Unidos.
Juan Alameda, presidente de la Asociación de Distribuidores de Vidrio y Cristal, comentó durante la rueda de prensa para presentar la Expo Constructo: «Por el momento se han estado aguantando los precios, hemos estado relativamente estables, pero sí ha habido incrementos del 2 al 4 por ciento mensual en productos como el aluminio, a nivel general; del metro no tengo detalles».
Por su parte, Carlos Vázquez, presidente de la Asociación de Ferreteros de Nuevo León, añadió que hay algunos fabricantes de PVC que comentan que una resina derivada del petróleo ha tenido un impacto entre un 30 y 40 por ciento, debido a temas de la guerra de Irán.
Piden no retrasar presupuesto
A ello se suma la falta de acuerdos entre el Congreso de Nuevo León y el gobierno estatal para aprobar el presupuesto de 2026, situación que podría afectar el ritmo de ejecución de las líneas 4 y 6.
En entrevista, Rodrigo Garza, presidente de la CMIC Nuevo León, comentó que el retraso a los pagos de proveedores en algunas obras de infraestructura, como la carretera Interserrana, entre otros proyectos, «se puede atribuir más a la falta de presupuesto. Sí hay pagos a proveedores, pero no en los niveles que se debiera».
Y recalcó: «Por ello mi insistencia para tratar de que se regularice (esta situación). Pediríamos tanto al Congreso como al ejecutivo Estatal (resolver este tema) por el bien de la ciudadanía».
En conclusión: la definición presupuestal será clave para mantener el ritmo de una de las obras de infraestructura urbana con mayor demanda de acero, aluminio, cemento y mano de obra especializada actualmente en Nuevo León.