Colaborador Invitado

Para la memoria, y la esperanza

Por María Dolores Ortega

Me entristece leer y escuchar sobre los malos augurios para México, con la administración de Andrés Manuel López Obrador.

Que si dentro de poco comeremos papas podridas como en Venezuela, que ya no habrá inversión privada, que hará retroceder la economía, que endeudará más al País, que será el próximo dictador de México, eso y muchas cosas más.

Muy estimados lectores, quisiera en primer lugar dar un brochazo sobre el estado que guardan los principales indicadores macroeconómicos de nuestro País a la fecha, ganados a pulso en el actual Gobierno de Enrique Peña Nieto.

Que sirvan para la memoria, y no culpen a la siguiente administración de los pecados de la actual.

Tasa de interés objetivo ahora es 8%, cuando en diciembre de 2012 era de 4.5%; tipo de cambio fix ahora es de $20.53 y en diciembre de 2012 era de $12.77; tamaño de la deuda del sector público federal ahora es de $10.3 billones y en diciembre de 2012 era de $5.3 billones,…

En el actual sexenio México consiguió la tasa de inflación más baja en 25 años, 2.13% en 2015, pero también de las más altas, de 6.7% en 2017, no vista desde la crisis económica.

Por otro lado, el precio de la gasolina premium al inicio de la actual administración era de $12.69 pesos, y ahora es de $21.10 por litro.

Estimados, ante todos esos aumentos, ¿acaso no consideran que era razonable, lógico, inteligente y urgente un CAMBIO?

Por fortuna, México sigue de pie y dispuesto a empezar de nuevo, porque son tan grandiosos sus recursos y su gente que a pesar del golpetazo, no se lo han acabado y no nos damos por vencidos.

No puedo manifestar con palabras, la gran ESPERANZA que me genera el inicio de un nuevo Gobierno encabezado por AMLO, por un luchador social que ha demostrado gobernar para TODOS.

Deseo tanto que la desconfianza que expresan hasta ahora los de siempre, los “bendecidos”, se transforme en admiración, que muy seguramente se la guardarán, por las acciones que si hará el próximo Gobierno.

Que ya desde ahora, como Presidente electo, está haciendo valer su palabra. Sus promesas de campaña están siendo cumplidas, por el bien de los mexicanos.

Dar marcha atrás al NAIM, quitar pensiones a ex Presidentes, disminuir prestaciones y sueldos a los empleados del erario público, entre otras, quizá a varios incomode y no les guste, pero, son promesas hechas realidad.

Hasta consultas ciudadanas ha organizado, cuando los 30 millones de votos que recibió llevan implícito el sí a sus decisiones.

Para dar mayor legitimidad a sus decisiones, para reconfirmar la existencia de una democracia participativa organizó las consultas a sus principales proyectos.

La respuesta como era de esperarse fue SI, como negarse a que haya más inversión en el País, a que ayude a los más necesitados, a la esperanza de que la economía y el bienestar de los mexicanos crezcan.

No hay peor ciego, que el que no quiere ver.

Los que dicen que la caída en la bolsa, que el encarecimiento del dólar, que el riesgo de los bonos está subiendo, todo por culpa de AMLO se olvidan de un enorme detalle, leer e investigar.

Todas las bolsas en el mundo, incluso la de Brasil, que según los expertos decían era las más firme, están cayendo por cuestiones varias (fin de política monetaria expansiva hacia una restrictiva con aumento en tasas de interés, baja precio de petróleo, tensión en las relaciones comerciales, cambios en las expectativas de las empresas más poderosas, entre otros).

Respecto al dólar, la verdadera devaluación fue a lo largo del sexenio, ¿acaso no lo notaron?, ha se me olvidaba eran compensados por otros medios, que ya se les va acabar.

Las variaciones que sufre la bolsa y el dólar en las últimas semanas, reflejan si una parte del reacomodo que hará el nuevo Gobierno sobre el poder económico, pero aún y que hubiera ganado el PRI o el PAN las caídas hubieran ocurrido.

Estimados, hagamos lo que mejor sabemos hacer: TRABAJAR.

Insisto, muy a pesar de las condiciones macro en que termina el sexenio de Peña Nieto, seguimos de pie. Con mayor razón saldremos adelante, si más mexicanos producimos, si hay más inversión, más consumo, más productividad.

Y sobre todo, un mejor aprovechamiento de cada peso que contribuimos con el pago de nuestros impuestos.

¡Aleluya!! Por fin, acabará el abuso de despacharse con la cuchara grande, en salarios y prestaciones de parte de la burocracia. No más Gobierno rico, Pueblo pobre.

¿Se nos acabó la fe? como dije en el pasado, demos vitaminas a la memoria, para no olvidar de qué condiciones venimos, pero también para revivir nuestra ESPERANZA.

 

La Licenciada Ma. Dolores Ortega es Economista de la UANL; laboró para Grupo Reforma 15.5 años; es analista independiente de temas económicos, fiscales y laborales; cursa su Maestría en Negocios y Finanzas en la UMM. @Doloresop

 

 

Publicaciones relacionadas

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba